Esta es una de las que me hacen gracia, en serio. Resulta que la Disney ha censurado y castigado a Hanna Montana por enseñar la espalda durante una gala de esas que hacen en Hollywood. Esto no debería ser más que una sorna al más puro estilo de Pluto si no fuera porque la chavala no se ha dedicado sólo a eso, no. Además, ha posado de forma bastante sensual ¡con su padre! (que válgame el cielo, parece más su hermano mayor) entre otras lindezas.
Aparte de lo idiota de la situación, hay una cuestión clara: Disney promociona a la chavala como un dechado de virtud y candor, y quiere imponerla como modelo infantil para los niños. Y lógicamente, la cosa ya no va por ahí. Hay que proteger el negocio, diría Walt, y eso están haciendo. En ese sentido no hay nada objetable, pero… ¿Quién protege la carrera de la chica?
Esto va dirigido a ti, Hanna: cúbrete las espaldas. No, leñe, no digo que te la tapes, que además es bien mona, digo que deberías estar pensando ya en lo que vas a hacer de aquí a dos o tres años, no más. Porque en cuanto dejes de ser el objeto de virtud de la Disney, te convertirán en una especie de Cristina Aguilera o Lindsay Lohan, y chica, no sé que decirte, pero es me da miedo hasta a mi, así que a ti debería darte pánico. Yo estaría pensando en reconvertirme un poco y en pensar dejar la mano de papa Disney para ir haciéndote mayor tú solita, porque si no, veo tiempos complicados para ti en el horizonte.
Esto es sólo una llamada de advertencia, a ti y a todas como tú que os dedicáis a estas cosas. La fama es efímera, así que hay que gestionarla con sumo cuidado, y con sabiduría. Si tienes de eso.






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