meneamediggNo, no voy a hablar de la canción de Nelly Furtado (gran cantante, pero el último disco no es para tirar cohetes). Voy a hablar de algo mucho más prosaico, de una de las últimas “tentaciones” de Internet: los malditos sitios sociales. Los blogs iniciaron la marcha, pero los sitios tipo Digg, Menéame, y sucedaneos derivados de estos están copando y agrietando Internet por todos lados. Yo mismo he sido en el pasado un fan de este tipo de sitios, y he de decir que fráncamente he salido muy desilusionado.

Y sí, digo bien cuando hablo de “agrietar” Internet. La Red, como sabemos, no es algo único y homogeneo, sino que tiene múltiples facetas y sentidos, casi tantos como usuarios tiene. Y eso es lo interesante y entretenido. Puedes buscar la información de forma diversa y encontrarte de todo, pero al tiempo es como para las tías ir de compras: lo ves todo hasta que te decides por algo (que aparte de gastar, es lo que les gusta del tema). La cuestión es que estos sitios son como una especie de supermercado de la información: lo tienes todo, ordenadito y puesto para que además te piques con los demás. Además, les haces el sitio gratis, porque ellos no tienen que buscar una maldita información: todo lo hacen los usuarios, ya sea enviando noticias o escribiendo los miles de comentarios. Al menos en Barrapunto, los editores seleccionaban las noticias y generaban contenido, dirigiendo además aspectos del sitio, y ayudando al crecimiento del lugar. Aquí ya no. Sólo se molestan en trabajar y banear a algún usuario cabroncete. Chicos y chicas, no sé como le llamais vosotros a esto, pero yo le digo esclavitud digital. Os tienen haciendo su trabajo. Vosotros encima estais tan contentos porque os da la sensación de que sois los amos y señores del sitio, pero naranjas de la china. Sois los esclavos del lugar, los que hacen el trabajo sucio y duro. Hasta teneis que decidir vosotros lo que es relevante o no, o incluso si un usuario merece o no merece algo.

Además, existe una aristocracia (la llamada “mafia”) que es la que maneja realmente el cotarro. Son un conjunto reducido de usuarios que son los que generan los contenidos teoricamente “interesantes”, y que cuando algo no les gusta simplemente le votan negativo a saco. Son gente normalmente con blog y que, inexplicablemente, sacan tiempo para echar horas en Menéame y también en sus propios blogs. ¿No trabajan? ¿No tienen familia ni novia (esto último, más que probable)? Pues debe ser. Yo antes, siento decirlo, podía echar sin problemas dos o tres horas en Menéame y siempre veía dos, tres o cuatro artículos diarios de según que gente, y comentarios suyos hasta en posts antiguos, pero del día corriente. Eso, fráncamente, siempre me ha impresionado, pero para mal.

Estos sitios son, en mi opinión, de los peores lugares que hay ahora mismo en Internet. Como si creyeran ser medios de comunicación, dirigen la opinión de la gente e incluso mueven voluntades (no podemos negarlo, el juicio del chaval aquel que murió en la carretera por el desgraciado que quería cobrar a sus padres se conoció masivamente gracias a Menéame), y se crecen, llegando a un punto en el que fácilmente se endiosan y todo lo demás no importa siempre que existan. Además, son los adalides de la libertad de expresión pero requieren que siempre se sea políticamente correcto, dentro de sus opiniones, claro.

En definitiva, son algo negativo y a combatir. Menos mal que en general son sitios para frikis (si, somos muchos, que le vamos a hacer) y que terminan aburriendo, excepto, lógicamente, a los que los usan como catapulta personal para sus intereses. Ahí queda.


Leave a Comment