Una de las cosas que me sacan de quicio son los chaqueteros, de la índole que sean. Uno puede, y de hecho debe cuando es de suyo, cambiar de opinión siempre que sea sinceramente y desde las profundidades de su ética y moral. Pero cuando se hace por razones totalmente personalistas y/o ignorantes, me saca de quicio.

Quiero tratar el caso del chaqueterismo ecológico. Gente que hace años era un “verde” acérrimo, ahora despotrica contra el cambio climático y sus consecuencias. A ver, puedes cambiar de ideas políticas porque al final y al cabo nacen de tu subconsciente y puedes heredar ideas que luego al madurar no puedes hacer tuyas. Pero estamos hablando de ciencia. La ciencia, por supuesto, es rebatible, pero con pruebas. No puede ser que hace, pongamos, cinco años la cosa estuviera muy malita y ahora ya no está tan mal, que es un simple resfriado.

Yo no me considero ecologista, pero si racionalista impertérrito. Nunca me ha importando dar mi opinión ni lo dejaré de hacer nunca, y mi opinión, desde que con 14 años escribí un artículo sobre el agujero de la capa de ozono para la revista de mi colegio, es que nos estamos cargando el planeta. Hoy, dos décadas más tarde, sigo pensando lo mismo. Y las pruebas están ahí. España es una prueba de que estamos jodiendo los sistemas ecológicos a base de bien. Y si la desertificación es evidente en nuestro páis, que vamos a contar de lugares como el Amazonas, donde, aunque parezca mentira, ya se pueden ver superficies áridas desde el espacio.

Luego nos quejaremos, tarde, como siempre. El ser humano es así. Hasta que no le pasa algo no reacciona, aunque ya sea tarde. Es como los que se quitan el casco cuando van en moto porque se despeinan. Pero vamos a ver, retrasado mental (porque no se les puede dar otro nombre), que el casco es para tu protección, no para que quede bonito. Así, la mitad más o menos de los muertos en las motos lo son por no llevar el casco. Pues con esto igual. No llevamos el casco puesto y vamos alegremente ensuciendo y contaminando, hasta que se nos vuelva de cara y nos comamos una glaciación de cojones en el norte y en el sur puedan hacer palomitas en el suelo. ¿Catastrofista? Bueno, lo mismo no tenemos que esperar mucho, tiempo al tiempo…

Mientras, en los sitios de opinión hay, como es lógico, opiniones variadas. En sitio como Barrapunto son ambiguos, con elementos chaqueteristas ya consagrados y otros que no saben si van o vienen. En Menéame, como van de progres, pues cambio climático de narices por narices. Vamos, que en todos sitios discuten y nadie lo tiene claro.

Este es desde luego, un tema candente, y puede dar para una discusión larguísima, pero que nos quede una cosa muy clara: este es el único mundo que tenemos. Es nuestra única casa. Si se rompe, no hay otra donde ir, así que yo me iría pensando mucho las cosas, no sea que pasen. Y pasarán.


  1. titaju

    Tu último párrafo es de Oscar, Lainon.
    Yo tampoco tengo muy claro que es lo que pasa, pero sí sé que algo pasa.
    Y yo no quiero que mis hijas hereden una tierra desierta, donde no se pueda vivir.
    Les inculco muchas cosas, y predico con el ejemplo; pero lo que ven es lo contrario.
    - “Mami, ¿por qué vamos andando al centro?
    - Porque el coche contamina mucho, y además hacemos algo de ejercicio.
    - Pues todos los demás van en coche.”
    Y es verdad. Tengo el colegio a seis minutos andando desde la puerta de mi piso, y mis vecinos llevan a los niños en coche. Y, para más inri, tardan más, porque no hay donde aparcar.
    Y te dicen, “es que se mojan”.
    Señor, parece que en Galicia no hay paraguas…

  2. lainon

    Jaja, es cierto. Yo recuerdo que tenía un vecino que iba a comprar el pan en coche, no es broma. Ahora que lo pienso, murió de un ataque al corazón… No es para broma, no.

    Yo tengo que andar a menudo de acá para allá y sin la moto se me haría todo eterno, pero por suerte es un medio de transporte que gasta poco y contamina en la misma medida. Pero barbaridades como las que cuentas son de libro, se ven a mansalva. Que pena que seamos tan idiotas.

  3. titaju

    Idiotas que van de cultos, para más terror.

Leave a Comment