Yo soy consumidor. No tengo un establecimiento. Yo me dedico a comprar. Y ahora está tratándose en muchos puntos del país un asunto candente pero más estúpido de lo que parece: la ampliación de los horarios de apertura de las tiendas y establecimientos de venta en general. Como siempre, el pequeño comerciante está en contra porque le va a hacer perder competitividad y no le merece la pena abrir los fines de semana o hasta las tantas. A ustedes no, pero a los demás sí. Y les hablo desde una ciudad (Zaragoza) donde los horarios son lo más extraño del mundo. Aquí es perfectamente posible encontrarse a la una de la tarde o a las 7 de la tarde las tiendas cerradas. Cuando la mayoría de la gente no sale de trabajar hasta la una y media o las ocho de la tarde, esto es una jodienda permanente a diario. Al parecer las experiencias actuales están demostrando que no es cierto que las pequeñas tiendas pierdan competitividad con la liberalización de horarios. Ahora sólo falta que lo puedan hacer las farmacias. Recuerdo que cuando vivía en Madrid tenía en mi misma calle una farmacia que abría 24 horas todos los días del año. Mis muelas lo recordarán toda la vida, como aquel día que tuve que bajar a la una de la mañana y sabía que no tenía que preocuparme por mirar una farmacia de guardia porque sabía cual estaba abierta.

Lo siento, pero si me tengo que poner de parte de alguien, será de los consumidores. La gente no se gastará más dinero porque se abra más tiempo, pero tienen derecho a comprar en horarios normales y cuando tienen disponibilidad. Es normal que al final muchas veces termines yendo a las grandes superficies porque son las únicas que abren todo el día y a las que puedes acudir en fin de semana con la seguridad de que están abiertos. Luego nos quejamos, pero lo único que hacemos muchas veces es quejarnos. Me gustará recibir las críticas de los que opinen lo contrario, pero cada vez hay menos argumentos y sinceramente creo que los usuarios tenemos grandes razones para que esto cambie.


  1. titaju

    Yo también soy consumidora, y me revientan los horarios.
    En Estados Unidos podía hacer la compra a las dos de la mañana, si me apetecía (el local quedaba lejos), pero era un centro comercial tipo carrefour, con unos precios normalitos.
    En la Coruña, lo más parecido que tienes es el OpenCor, y prepara el bolsillo.
    Aquí, todo lo que quieras fuera del horario establecido, y fuera de la norma estándar, está penado con un impuesto de lujo.
    Este fin de semana fue festivo aquí (sábado, día de las letras gallegas; una copia de día del libro en el que cuatro tíos que no tienen nada mejor que hacer, que se pasan el día leyendo un libro del autor celebrado ese año).
    Estuvimos dos días con todo cerrado, racionando yogures y fiambre ( es que siempre se me olvida que es festivo, si es que el gallego y yo…).
    ¿Por qué?

  2. Así que estuviste por allá… Ya contarás tus experiencias con los americanitos de a pie.

    Y por si lo dudabas, he sufrido esos días de tenebroso frigorífico medio vacío y racionando el agua en domingo. Y volverán, volverán…