Sólo una referencia rápida, por lo preocupante que me ha parecido esto:

El Movimiento Social Italiano-Derecha Nacional forma patrullas callejeras de voluntarios

Sinceramente estoy aterrado. Y al parecer en Italia está pasando sin pena ni gloria. Hasta los trajes recuerdan a los nazis. Por favor, haced máxima publicidad de este hecho. No podemos permitir que se vuelva a repetir la terrible historia que ya hemos pasado una vez.


  1. ¿Sabes qué?
    Aquí en Galicia nos llaman fascistas a los que hablamos castellano; seguro que ese es el motivo por el que no me parece tan grave como a ti.
    Entiéndeme, no es que no me parezca grave, es que me lo han llamado tantas veces, que cuando hablan de fascistas ya los considero personas como yo; gente normal y corriente que quiere que la dejen en paz.
    Mañana investigaré un poco más… y puede que ponga un post.
    Pero ya te digo que cuando hable de fascismo, lo van a asociar con ser castellano parlante.

  2. Pero no lo sois, esa es la diferencia. Tu y yo sabemos que precisamente los fascistas son ellos. Los intolerantes, los que imponen su criterio sobre cualquier cosa, los “inefables”, los que consideran que no hay más razón que la suya… Esos son los fascistas. Vosotros sólo ejercéis vuestro derecho a hablar en la lengua oficial del estado. Si no les gusta pertenecer al estado español, que se busquen un terruño perdido en un bosque y hablen gallego ellos solos. Como tú has protestado y denunciado a esos fascistas, no debemos dejar pasar ni un sólo momento a estos otros fascistas. No porque estén en otro país debemos dejar pasar este problema. No recuerdo quien lo dijo ni si fue con estas mismas palabras, pero que nos quede a todos algo muy claro: el mal triunfa cuando los buenos no hacen nada por evitarlo. El bien es silencioso, llega y se queda porque todos lo aceptan. Cuando los malos hacen pasar su maldad por bondad y los buenos no hacen nada, es cuando llegamos al fascismo. No dejemos que eso ocurra, al menos en nuestro país. Y si podemos denunciar tanto lo que pasa dentro como lo que ocurre fuera, tenemos obligación de hacerlo. Es nuestro futuro y el de nuestros hijos.