Asumiendo el crimen

Natascha KampuschQuiero hacer referencia a este extenso artículo del blog compañero del WordPress Sin Futuro y Sin Un Duro, para hablar de la cuestión. No quiero ponerme a contar detalles como todo el mundo, ni quiero ayudar a una controversia que de por si es bien conocida por todos. Que este señor es un enfermo mental no hay que explicarlo, pero si hay que intentar comprender otras cuestiones que me parecen, cuanto menos, tan importantes o mas como el caso en si mismo.

Desde luego aquí ha ocurrido un problema de dimensiones descomunales, y es que la sociedad al completo ha fallado. Las instituciones, por no tener bajo cuerda a un sujeto que era reincidente y que ya había cometido sus fechorías anteriormente. Los ciudadanos, por no preocuparse por lo que ellos podían considerar raro o extraño en aquella casa y en el comportamiento de sus habitantes. ¿Cómo era posible que de repente aparecieran tres niños por arte de magia sin que nadie dijera nada ni indagase al respecto? ¿Era realmente posible que la mujer de este sujeto no supiera nada? A la más mínima sospecha de que algo pasaba, la voz habría corrido por el vecindario. Pero es que no estamos hablando de unos meses o un año, sino de veinticuatro años. Es mucho, demasiado tiempo. Lo que lo hace aún más inexplicable.

No quiero sacar la foto del pibe este porque no me parece correcto ni educado para mis lectores. Creo que ya la hemos visto todos suficientemente y en el artículo anterior aparecen imágenes y videos suficientes como para alimentar el morbo. Si esto ha pasado en un país supuestamente avanzado como Austria… ¿Qué no creen que pueda estar pasando en otros sitios? Desde luego este caso te hace dudar de la especie humana y en la asignatura de Penal te enseñan una cosa que se te queda marcada: menos del 10% de los casos son realmente conocidos por las autoridades. Ese agujero negro de casos delictivos es reconocido por las mismas autoridades que se supone que deben protegernos y cuidar del bien social. Según Noticias Ya.com, el número de denuncias de malos tratos a mujeres fue de 839, cosa que va creciendo cada año, por suerte. Pues imaginaros las que no se denuncian. Da escalofríos.

Quiero decir con todo esto que creo que este, siendo un caso aislado, puede estar repitiéndose en más lugares. Recordemos que otra chica fue secuestrada también en Austria, Natascha Kampusch, durante nada menos que ocho años. Se descubrió en 2006, y dos años más tarde tenemos esto otro. Por las estadísticas, puede haber otros ocho casos más en ese país del mismo tipo. Y quien dice en Austria dice en cualquier otro tipo.

Podemos discutir sobre si el hombre este está enfermo o no. No es relevante. Muy sano no puede estar cuando hace algo así, pero si con que no está enfermo se refieren a que sabía perfectamente lo que hacía y que era plenamente consciente de ello, una cosa no quita de la otra.

Lo que debemos pedir es más seguridad, que se persigan los casos con fundamento, aunque desde luego sin que resulte de un recorte de las libertades. Si no somos nosotros los que tomamos la iniciativa, nadie lo hará.

Anuncios


A %d blogueros les gusta esto: