La decisión de vivir

El aborto es sin duda un tema complicado en exceso y de muy difícil solución para quien tiene que tomar la decisión ética y moral de hacerlo o no. Esto me ha venido a la memoria tras volver a ver uno de los capítulos más cáusticos de la serie House M.D., que sigo habitualmente y que incluso visiono sus repeticiones con placer. En el capítulo “Posición fetal”, House tiene que operar a una embarazada para intentar salvarla mientras de alguna manera pretendía conservar la vida también del feto en sus entrañas. Hasta esa operación, House llama al feto como lo que es, por feo y purulento que suene, un feto. Pero después comienza a llamarlo bebé. Este es el momento mágico donde ocurre todo (es una pena que no tenga audio, pero ahí va):

Este es sin duda unos de los temas críticos del ser humano. El nacimiento de un hijo es crucial para todas las personas. Somos el único momento en que nos sentimos como debe sentirse Dios cuando crea algo (si existiera), y es un sentimiento poderoso. La decisión de abortar es compleja, primero psicológicamente y después social y culturalmente. Yo personalmente no estoy a favor, porque considero que debe preservarse cualquier vida, sea humana o no, sea totalmente formada o no, porque eso que llamamos feto se terminará convirtiendo en un ser humano y en persona. Sin embargo tampoco niego que en ocasiones es necesario y no podemos evitar su realización, ya que el nacimiento de ese futuro bebé puede ocasionar más desgracias que felicidad, aunque eso no podemos decidirlo nosotros, sino la mujer que lo lleva en su interior. Al final, es un problema ético personal que, nos pongamos como nos pongamos, nos opongamos o no, debe ser conducido por las personas y las circunstancias. Es deseable que no ocurra, pero no seamos unos incompetentes mentales y no neguemos la plana a algo que escapa en general a nuestro entendimiento. Somos suficientemente mayores y adultos para saber cuando debemos o no hacer algo. Aunque luego, claro está, debemos apechugar con las consecuencias, porque una vez tomado el camino, no hay vuelta atrás.

Anuncios

  1. 1 Las tetas de la ministra « Meterse por meterse

    […] me parece muy grave. Apartándonos por un momento de la cuestión sobre el aborto (tema que ya plantee hace un año), el hecho de que una mujer ministra trivialice de esta manera con un asunto tan transcendente para […]






A %d blogueros les gusta esto: