Archivo para junio, 2008

El poder de los medios

Que flipada más grande con esto del fútbol. Ayer ganaba España one more time y parecía que estabamos toda España en la calle con banderas, vestidos de rojo y gritando como posesos. Según los media, como ganemos la final van a tener que venirse de media latinoamérica para cubrir puestos porque todos vamos a estar echando espumarajos por la boca de la emoción. Ni era así ni dejaba de serlo. Es cierto que se veía algún coche emitiendo pitidos, algunos con banderas y poco más. Como mucho, en la plaza Colón de Madrid estaba todo a tope, pero en el resto de España, pues lo justito. Sin embargo, uno ve las noticias y diríase que sufrimos de amnesia retrógrada a corto plazo porque yo no recuerdo haber hecho nada de esto. Ni yo ni el 90% de la población.

Hace unos días estabamos todos jodidos porque hay paro, los precios suben, la gasolina por los cielos, el gobierno no hace nada, la oposición no existe, crisis por todos lados… Y ahora ya no hay. Uno vez los telediarios y la crisis ha desaparecido. Ya no hay problemas económicos, se han terminado las complicaciones, las recesiones ya no son tales, y así todo. Hace unos días todos estabamos jodidos y ahora estamos todos contentísimos. ¿Qué paradójico, verdad?

Pues es que ni una cosa ni otra. Esta no es más que otra demostración de como los medios se conjuran para que nuestros problemas desaparezcan por arte de birbiriloque y nos olvidemos de todo lo malo, lo negativo, la crisis y todo lo demás, y sólo pensemos en que 11 han metido 3 goles a otros 11.

Pan y toros, decía Unamuno (aunque la frase no es suya, pero la hizo famosa); España ha cambiado poco en 100 años (o en 200 o 300, diríase), y seguimos siendo tan pueblerinos y barriobajeros como cuando la guerra de Cuba. Los periodicos entonces, las televisiones ahora, nos siguen convenciendo de que la visión de la realidad es la que ellos nos quieren pintar. Para quitarnos problemas, preferimos la alegría y la algarabía que nos haga olvidar la pesadumbre y el dolor. Nuestros queridos gobernantes nos lo proporcionan y nosotros, agradecidos, les aupamos bajo palio para alegría de los mismos de siempre. Recordemos que los medios son el cuarto poder, que controlan y dominan tanto como los políticos y los jueces, y que nos hacen tragar las directivas que vienen de arriba. No permitamos que el pueblo lo pase mal: hagámosle creer que todo va bien. Que España va bien.

Me encuentro con este post sobre feminismo, o más bien, anti-feminismo, que me ha llamado la atención, sobre todo porque es un tema que me interesa especialmente. La visión que aporta (en realidad es una transcripción de otro post, pero no hay más fuentes que esta) es curiosa por cuanto creo que muchas mujeres se sienten así en el mundo en que vivimos. Se queja la autora amargamente de lo que se ha convertido la vida de muchas mujeres por culpa del feminismo, y quiero explicar como, en parte, estoy de acuerdo con estas afirmaciones.

Vivimos un mundo complejo donde la mujer se encuentra en una paradoja vital fundamental. Actualmente muchas mujeres viven entre dos mundos: el familiar, en el que deben cumplir un papel que es el clásico: los niños, la casa, la unidad familiar en general, etc., y el laboral, en el que deben rendir tanto a o más que los hombres, y en muchas ocasiones, por no decir que es la norma, cobrando menos por hacer el mismo trabajo. Esta forma de vivir la vida es totalmente disfuncional para un ser humano. Aquellos que intentan afrontar dobles o triples vidas terminan estresados, con problemas físicos y psicológicos, y por mucho aguante que se tenga, es imposible para una persona vivir de esta manera mucho tiempo. Se le ha inculcado a la mujer actual que debe ser tan “igual” al hombre que debe soportar todo lo que sea con tal de conseguir unos objetivos que ni son imprescindibles y ni tan siquiera necesarios. Mi opinión es que si una mujer quiere dedicarse a su profesión, está muy bien, pero no intentemos al mismo tiempo querer dedicarnos a la familia y a otras cuestiones, porque en muchos casos nos lleva a situaciones como las que comento. Si una mujer desea dedicarse a su familia, estupendo, que lo haga. Todas las opciones son igual de buenas y todo depende de lo que vosotras querais, no de lo que os impongan ni los machistas ni las feministas. Tanto unos como las otras llevan la incoherencia a límites insospechados y al fin y al cabo sois vosotras las que debeis elegir lo que quereis hacer en la vida. Eso sí, si decidís que quereis las dos cosas, avisadas estais de que terminareis jodidas, por decirlo de alguna forma. Cada uno ha de responsabilizarse de sus elecciones y luego no vale quejarse de que se está jodido. La elección personal e intransferible es uno de los derechos básicos de una persona, y su libertad de realización fundamental para el desarrollo del individuo (o individua, que diría nuestra querida ministra). Una vez tomada la decisión, ser coherentes es lo fundamental.

(El post habla de muchas más cosas, como la necesidad de trabajar, mantener a la familia y además estar eternamente monas y que no se note el cansancio. En realidad es lo mismo que he comentado, sólo es una perspectiva más).

Ahora han sacado un nuevo sistema que permite a los padres vigilar los móviles (los SMS, llamadas realizadas, etc…) de sus hijos de forma remota, por medio de una conexión bluetooth. Aparte de lo estúpido del sistema (debe instalarse una aplicación daemon en el móvil, que si el muchacho lo detecta lo borrará inmediatamente, con lo que efectividad, poca o ninguna), viola el derecho de todas las personas (incluso los más jovenes) a la privacidad de las comunicaciones. Los que han sacado la idea esta dicen que puede usarse sin problemas con menores de 16 años, que parece ser una edad límite legal, pero lo cierto es que un chaval de 14 años podría ir perfectamente a la Agencia de Protección de Datos y denunciar a sus padres por esa intrusión. Le auguro poco éxito a este sistema. Y es que ponerle diques al mar es chungo, chungo.

El problema proviene de que, de forma totalmente irresponsable y en ocasiones rozando la idiotez, estamos dejando que nuestros hijos tengan un aparato que mayormente no les sirve para nada más que para jugar con él. Ya comenté hace poco mi opinión al respecto y sigo pensando exactamente igual. Cuando mayormente los adolescentes e incluso menores desconocen la responsabilidad de encargarse de algo (lo que sea, ya se trate de una mascota o de un aparato electrónico), como van a entender lo que supone el coste económico que conlleva el uso de un aparato como un móvil. Si directamente hay una cantidad industrial de adultos que ni siquiera saben manejarlo correctamente (hablando durante horas y enviando constantemente SMS), que va a ser de los chavales…

A colación de esto, mírense este otro artículo, detallando distintas posibilidades de poder espiar y localizar móviles para vigilar a sus propietarios. Ni siquiera es necesario que el móvil o aparato en cuestión tenga que contener un GPS ni nada por el estilo. La simple emisión GSM es suficiente. Si encima tenemos activado el bluetooth, el 3G o la leche en verso, no les quiero ni contar. Que tiempos aquellos en que estos aparatos servían sólo para llamar y recibir llamadas. No volverán, no.

Importe del canon digital

Quisiera recomendaros la lectura de este post sobre el canon, y los precios que se han impuesto ya a los productos de consumo relacionados con la electrónica. Son, desde luego, un impuesto más que desgraciadamente no va a las arcas del estado, si no a los bolsillos privados de unos pocos que se lucran a nuestra costa. No venden ningún producto, simplemente rascan y rascan nuestros bolsillos inmisericordemente. No defienden la cultura ni el arte, sólo sus cuentas bancarias. Hoy por hoy, sólo el 25% de los miembros de la SGAE llega a recibir algo de lo que cobra esta organización (y que decir del resto de organismos del mismo tipo). Al resto, casi les cuesta más dinero de lo que llegan a ingresar. Se da la paradoja de que cuando un grupo quiere grabar su disco, gastan un dinero que luego no llegarán a cobrar nunca. Es un círculo vicioso incluso para los principales interesados.

La ciencia y su divulgación son dos de las cosas que más me preocupan. La ciencia incumbe a nuestras vidas de forma absoluta, pero no la entendemos en general ni lejanamente. La física de particulas o cuántica es un buen ejemplo de ello. Oímos “cuántico” e inmediatamente cerramos los ojos y los oídos. Es demasiado complicado para nosotros. Lo que les presento a continuación es un compendio de cinco videos que juntos forman un programa completo, un poco teatralizado a decir verdad, que explica la mecánica cuántica de forma más sencilla, más accesible. Si Carl Sagan era un gran divulgador, nos hizo comprender la naturaleza como hasta entonces no lo habíamos hecho. Hagamos un esfuerzo e intentemos comprender nuestro mundo un poco mejor y comprendamos la realidad (o no realidad, según) que nos rodea. Espero que les guste.

Amaral y la hipotenusa creativa

Leo desde la Wikipedia: Hipotenusa es el lado de mayor longitud de un triángulo rectángulo y el lado opuesto al ángulo recto. Según esta definición, la hipotenusa creativa en música se corresponde con aquello más popular y corriente, es decir, la música pop decadente, los ritmos desfasados que una y otra vez se remozan con electrónica para darles un nuevo aspecto y que no tienen nada realmente que decir. Justo en el lado opuesto se encuentra el ángulo recto, la esquina que se resiste que pasar por los cánones impuesto desde una industria en decadencia que da sus últimos coletazos tal y como la conocemos actualmente.

No lo niego, soy fan de Amaral. Desde sus inicios, cuando el menda recorría Madrid a media tarde buscando una tasca de menú a 1.000 pelas para llenar el buche antes de volver a currar (por cierto, tengo una anécdota divertidísima, no precisamente con Amaral, ya quisiera, sino con nada menos que Tamara y su mamá, sentadas justo a mi lado en una tasca de esas que digo, todo un espectáculo), me gustaba escuchar su música. Disfruto de melodías roqueras y otras más sentimentales, pero sobre todo, me deleito con la letra de las canciones. Aunque hay más artistas y grupos como este, este es el que después de tanto tiempo me sigue llegando disco a disco. Ahora han presentado uno doble, que también está bastante bien, aunque reconozco que escucho los viejos una y otra vez, y me sirven de inspiración para escribir, por ejemplo.

La cuestión es que aunque Amaral es un grupo sumergido en el sistema discográfico, aún se resisten a hacer la música que ellos quieren. Siguen sacando verdaderas joyitas musicales con las que me deleito, porque tienen algo que decir. La mayoría de los artistas hoy por hoy no sólo no tienen nada que decir sino que además se dedican a decir lo mismo una y otra vez, sucedaneo tras sucedaneo de canción, música creada por un ordenador que las quinceañeras repiten como un mantra desastrado y poco lujoso. Yo no sé lo que puede durar un grupo como este, pero espero que sea mucho, porque si siguen en las mismas condiciones tienen mucho que dar. Son el ángulo recto en un mundo musical copado por la mediocridad, la zafiedad y el fanatismo.

Los niños y los móviles

Escuchaba hoy en una charla coloquio una crítica somera a la influencia de los móviles e Internet en los niños y jovenzanos, que a la par hacen caso omiso y no se encorajinan ante los ataques de los correctos. Pero hoy quiero ser correcto yo también. Mi opinión al respecto es que no me parece mal que la tecnología sea entendida pronto por todos, pero, a veces, es demasiado pronto.

Un niño de seis años no necesita un móvil. Es una necesidad creada por empresas como Imaginarium (lo sé porque trabajaba en temas relacionados cuando sacaron su móvil para niños) para vender más. Símplemente. Es necesario que USTED compre un producto QUE NO NECESITA que durará MUY POCO tiempo y que se DESFASARÁ ni pase un año. Un producto mono, todo hay que decirlo, con cuatro teclas para llamar a papá, a mamá, al abuelo y a la abuela. La estupidez hecha móvil.

Ahora se han generalizado, y por alguna extraña y estúpida razón la gente se lo compra a los crios, que no lo necesitan por otro lado. Es un juguete más. El problema, señores, es que un móvil no es un juguete. Es un aparato de comunicación interpersonal, que además crea adicción. Esto funciona así: Telefónica negocia con Imaginarium la creación del móvil; Imaginarium consigue vender el producto a los padres para que sirva de entretenimiento a los niños; los niños crecen y se olvidan del móvil de Imaginarium, pero en cuanto tienen un años más o dos, quieren un móvil de verdad, porque ahora necesitan ese móvil. ¿Ven a dónde quiero llegar? Al final, la estratagema le sale redonda a Telefónica, Vodafone y demás, ya que tienen un nuevo cliente cautivo que el día de mañana tendrá dos o tres móviles (o tarjetas, que al fin y al cabo es lo que les interesa vender, no el móvil como tal) de diferentes marcas gastando como un cosaco. Ahí es nada. Para que luego digan que son tontos los tíos. Que grande es el capitalismo, mi madre.

Menos mal que la menos los servicios de Internet en general son gratuitos, que si no… Pero ese es otro tema para otro artículo. Me quedo con la cosa de que, al final, todo este círculo vicioso es como el círculo de la vida: todo lo que consumimos nace, crece, se reproduce y termina en la basura… Y si se consigue reciclar, tal vez sirva para otra cosa, pero eso pasa tan poco…

Me he encontrado con esto y quería compartirlo con ustedes. Se trata de un minidocumental (más bien un monólogo) sobre como funciona la economía de materiales, que llaman. Sí, básicamente como funciona la cadena de producción de productos desde que se recoge la materia prima hasta que se desecha incierándose, por decir algo. Y llama a la reflexión, porque es algo que uno no se plantea hasta que alguien llega y te lo cuenta, como en este caso. Está dividido en tres partes pero no es muy largo. Veanlo entero y luego me dicen.

Parte 1

Parte 2

Parte 3

No quiero ahondar en la crítica a la mala gestión pública que la ministra de Igualdad ha hecho de su anécdota estúpida de las “miembras”. Sin embargo, sí me preocupa una cosa: que lo políticamente correcto devore la naturaleza y el espíritu del lenguaje. Insistiendo en la validez de una palabra que nadie usa, lo único que está haciendo es quitarle el sentido al lenguaje como tal. Vale todo, podemos hacer lo que nos de la gana. Y entonces llegaríamos al mundo del del lenguaje preconizado por García Márquez, donde eliminaríamos la hache, los acentos y todo lo que no sea absolutamente imprescindible. Pero como dice ese anuncio de la tele, si falta, no es lo mismo. Como cuando se quería quitar la eñe. Muchas palabras cambiarían irremediablemente, incluso la que indica el propio idioma, y diríamos “espanol”. Ese debate ya no tiene mucha discusión en la actualidad, pero si dijeramos “ola”, “almoada” o “ará”, todo seguiría sonando igual, pero por escrito nos sentiríamos muy raros. “hola” y “ola” son dos claros ejemplos de que no podemos prescindir de la hache para escribir.

Se denigra al lenguaje cuando intentamos que las cosas sean como no son. Ya de por si tener un ministerio de Igualdad es cuanto menos estúpido y no vale para nada, pero que se intente cambiar el lenguaje porque esta señora es incapaz de reaccionar es absurdo. El gobierno de Zapatero se sigue cubriendo de gloria. Si no es capaz de dirigir una crisis, esto tampoco es capaz de hacerlo, claramente.

No es que el lenguaje no tenga que cambiar ni pueda hacerlo, obviamente. Pero señora, tranquilícese un poco, leñe, que su feminismo mal entendido y exacerbado nos está causando un dolor de cabeza innecesario sólo porque no sabe corregirse a si misma. Y está claro que los demás de su rrededor tampoco saben hacerlo.

La bajada del IVA

Una de las consecuencias principalmente de los últimos acontecimientos ha sido que los distintos sectores han exigido una reducción del IVA que debe declararse, siendo esta una de las condiciones impenitentes que deben cumplirse a tocateja para la conclusión de las hostilidades. En tema como el IVA y demás, puedo entender la exigencia, pero como tal impuesto soportado, es obligación de todos pagar lo que corresponde. ¿O es que son algunos los que pueden escapar a sus obligaciones fiscales y la mayoría debemos cotizar sin paliativos? ¿Qué razón es esa por la que algunos pueden librarse y los demás no? En su día ya me opuse al impuesto y lo sigo haciendo, pero a nivel general. Que se rebaje o elimine de según que productos, me parece correcto, pero no puede obviarse porque sí, el que deba pagarse, ha de pagarse. ¿Hacienda no somos todos? ¿O sólo a trozos?

Tanto los transportistas como los taxistas no pueden pasar por encima de la fiscalidad general. O jugamos todos o se rompe la baraja. Si de normal, el IVA no compensa y balancea nada en el sistema económico, ya que no es más que un sacaperras, el que algunos no lo paguen o paguen menos si descompensa al resto, ya que estaremos en situación de inferioridad y desigualdad. Es un problema que nos atañe a todos y que debe ser considerado por el gobierno más como una provocación que como una exigencia. El Estado vive de impuestos como el IVA, no nos llevemos a engaño. Para el gobierno, cualquier reducción o eliminación es poco menos que inaceptable, aunque termina cediendo en según qué términos. Todo puede negociarse, qué duda cabe, pero hasta cierto punto. Claro, los informáticos no tenemos ni el 1% del poder de presión que tienen los camioneros, pero… No sé, me gustaría saber cuantos millones de euros se perderían a la semana si dejasemos de trabajar. Sí, no desabasteceríamos nada y no crearíamos ninguna alarma social, pero sería interesante ver que ocurre cuando los programas y los ordenadores dejen de funcionar porque nadie los mantiene o los desarrolla. Sería interesante ver como afectaría, no sólo al sector propiamente dicho, sino a los clientes y proveedores. Bueno, dejemos de soñar. La cuestión es la que es: no pueden permitirse favoritismos. Ni con las inmobiliarias ni con los transportistas. Aquí o vamos todos o la p. al río.





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