Se acabó lo que se daba

Finito. Hoy terminan las olimpiadas, y todo el pescado se ha vendido ya. Como es habitual, España ha quedado en una posición relativamente discreta con 18 medallas (dos conseguidas hoy), lejos de las veintitantas que se decían que se iban a ganar, siendo la mayoría de plata (10). Hoy estaba viendo precisamente la segunda parte de la final de baloncesto y la verdad, aunque no han jugado mal, cometían los fallos suficientes como para no poder ganar a los americanos. Es una plata merecida. De todas formas, echando la vista atrás, se puede decir que la mayoría de las platas han sido merecidas. Como las de David Cal, que en las preliminares a sus finales lo hacía todo estupendamente, pero luego en las finales o salía mal o luego en la carrera se lo montaba de pena y terminaba segundo. No sé muy bien como nos lo montamos los españoles pero siempre terminamos haciendo este tipo de cosas. Vamos estupendos y siempre pinchamos al final, y muchas veces, cuando ganamos, ganamos muchas veces de coña, como pasó el primer día en ciclismo en ruta o en el K2 de piragüismo, que ganamos por 3 malditas décimas. Las olimpiadas demuestran quien es una potencia en según que deportes y quien no. Y España sigue siendo una potencia de segundo nivel en la inmensa mayoría de los deportes. No es una crítica fácil al uso, lo demuestran las medallas y los manejos que hemos hecho a lo largo de la competición. Las olimpiadas son el summum de las competiciones deportivas, donde se demuestra quien es mejor de verdad, más que en un mundial o en una competición continental.

Y que decir de China. Totalmente irreal. Es muy evidente que han sacado pecho por ser los anfitriones, y han tenido 8 años para conseguir localizar a sus campeones entre más de mil millones de personas. Han actualizado sus sistemas de entrenamiento y han conseguido lo que hasta ahora había sido imposible. Probablemente no volverán a conseguir semejante palmarés ni de lejos, pero que les quiten lo bailao. Las 93 medallas (49 de oro) les dan un primer puesto probablemente poco merecido, pero claro, las cosas se demuestran en la cancha, y la cancha es inapelable. Más realista hubiera sido que no hubieran conseguido tantas de oro. Y los USA han vuelto a estar en los niveles habituales, con 106 medallas, aunque menos de oro que China, con 36. En fin, han estado arriba los que tenían que estar, mientras que nosotros nos hemos quedado en una digna posición 14.

Pero estos juegos han tenido otro tipo de dimensiones, que ya hemos indicado en artículos anteriores en este blog. Política, economía, cultura… Han sido unos juegos muy politizados, llegando a niveles como los del 36 de Berlín o los del 80 de Moscú. Lo habitual cuando quien celebra unos juegos es una nación dominada por una dictadura, en este caso de un partido. Muchas son las razones por las que China no debía haber celebrado las olimpiadas, pero ahora se queda en lo puramente anecdótico, pasadas las aguas, más turbias que otra cosa, con esa exaltación del nacionalismo y esa solapada continuación de la presión interna contra los grupos, los separatismos y los que piensan diferente. Los deportistas tampoco demuestran tener mucha mejor ética, ya que les da igual jugar en una democracia que en una dictadura, y les da lo mismo conseguir sus éxitos bajo la represión que en la libertad del mundo libre. Algunos han hecho boicot, y eso les hace merecedores de nuestro aplauso, pero claro, a ver como se explica al mundo que por mucho que se celebren las olimpiadas, sin deportistas no hay nada.

Las siguientes son en Londres, al menos volvemos al mundo civilizado y democrático. No digo que China no sea civilizada, pero mientras siga el status quo actual dudo mucho que el menda quiera saber nada de ellos a ningún nivel, por mucha potencia económica mundial que sea. Ojalá (eso es lo que parece que está planteado) se vuelva a las antiguas costumbres olímpicas en todos los sentidos, sin tanta artificiosidad y maniqueísmo patente como hemos vivido durante dos semanas. Ah, y ahora recuerden que tenemos las paraolimpiadas, donde las personas con problemas físicos o psíquicos se enfrentarán, y donde los juegos suelen ser un poco más de verdad que con sus homólogos “sin problemas”. De hecho que yo sepa nunca le ha ido mal a España en las paraolimpiadas. Va a resultar que nos va mejor con nuestros amigos paralíticos que con los que tienen todos sus miembros sanos. No es malo, simplemente deberían llamar la atención de los deportistas, que muchas veces van de divos y luego deben bajar la cabeza. Espero que tengan como mínimo la misma suerte que hemos tenido hasta ahora.

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  1. Lo triste de este asunto es que las olimpiadas para discapacitados, deberían tener una relevancia mundial que no tienen.
    Son auténticos luchadores, muchos de ellos con dolores insufribles, y que salen a darlo todo.
    Y yo, que soy un auténtico zote para los deportes, no puedo dejar de maravillarme por esas personas que, ajenas a todo, luchan por su sueño.
    Un diez por ellos.

  2. Darán algunos resúmenes y poco más, efectivamente es una pena. A ver cuando las televisiones prestan más minutos a estas segundas olimpiadas, que son tan interesantes como las primeras, a mi entender.

  3. Matapollos

    Estas Olimpiadas han sido las más falsas de cuantas se han visto.
    La puesta en escena tan espectacular no ha servido para tapar absolutamente nada de todo lo que se esconde debajo de tanta parafernalia. Esto no es deporte.
    La sensación de espectáculo circense ha pesado más que la del verdadero olimpismo.
    La parcialidad de los jueces, la desmesurada avidez de los gobiernos de turno para apuntarse los triunfos, las sospechas de dopaje,…

    Todo empieza desde muy abajo.
    Ni siquiera una de las espeialidades más atractivas, las pruebas de gimnasia, conserva la pureza que se merece.
    Después de haber visto cómo son capaces de humillar y maltratar abiertamente en los entrenamientos a los futuros gimnastas (niños pequeños, muy pequeños), se puede esperar cualquier cosa.

    Desde luego, tal y como van los tiempos, sería una opción comprensible que hiciesen dos tipos de Olimpiadas, unas en honor al circo y otras en honor al verdadero deporte.
    Que cada cual escoja las que prefiera.

  4. Bueno, en realidad pienso que la idiosincrasia china ha dado lugar a unas olimpiadas circenses, como bien dices. Es posible que unas olimpiadas celebradas en Europa sean un poco más de verdad, pero habrá que verlo. Después de las experiencias de Atlanta y Atenas, muy deslucidas en general, habrá que ver de que son capaces los londinenses.

  5. Matapollos

    Serán lo mismo, con otro barniz, más oocidental, más europeo, más británico.
    Al final, los verdaderos campeones seguramente serán los de las Paraolimpiadas y los niños que seguiran machacando (no sólo en China) o la ex-gimnasta rumana que me contó con los ojos tristes por qué no tenía hijos, o la peña del partido dominguero de fútbol-sala, o los jubilados de la petanca…
    Yo paso de más ceremonias y me voy a ver deporte donde realmente lo haya.

  6. Yo particularmente sigo creyendo en la existencia de un espíritu olímpico, pero no te niego el escepticismo teniendo en cuenta como se llevan desarrollando desde hace décadas. Soy el primero que no estoy contento con la situación actual, pero quienes deberían cambiarlo no están dispuestos a hacerlo. Una cura de humildad le hace falta al COI y dejar de pensar en las ceremonias que dices para centrarse en las cosas importantes. Pero, ¿sabes?, al final esto lo buscamos entre todos. Se hacen estas cosas porque las queremos el público en general. Y las paraolimpiadas no se publicitan porque nadie quiere ver a cojitos corriendo los 100 metros. Sin embargo son ellos los que conservan el espíritu olímpico, que es el del esfuerzo sin mayor recompensa que llegar. No se trata de ganar el oro, sino de haber dado todo lo máximo de ti, llegues donde llegues. Si sólo perseguimos el premio, no deja de ser un concurso como cualquiera de la tele. Eso no es el olimpismo, aunque ahora nos lo vendan así.

  7. Matapollos nena; te encuentro en todas partes…

  8. Lainon, hijo; me tienes preocupada… son ya muchos días.
    ¿estás bien?

  9. Hola titaju:

    Pues lo cierto es que he visto tu mensaje de refilón, porque me ha dado por entrar. Lamentablemente ahora mismo no puedo escribir más, estoy con el trabajo a destajo y tengo que reconocer que cuando tengo un momento no tengo el cuerpo para escribir. Aparte, estoy casi totalmente desconectado del mundo y eso hace que esté imposibilitado para hablar de casi nada, excepto de mi mismo, y mi vida en las últimas semanas ha sido fráncamente bastante aburrida, sólo trabajo.

    Espero en relativamente poco tiempo poder volver a ocuparme del blog. ¡Gracias por el interés!

  10. Hola, boy.
    Vas a tener que desestresarte.
    ¡Te echamos de menos!






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