Fragmento literario

A continuación quiero incluir un pequeño fragmento de la última novela que tengo por acabar. Está aún por rematar. Si algún día consigo terminarla, sereis los primeros en saberlo… 😉

Al encontrarse a unos pasos de la casa, se notaba su vejez y mal aspecto por los cuatro costados. Estaba a punto de caerse bajo sus propios huesos triturados, si es que tenía. Se fijó también en que una luz temblequeaba escapando por una ventana sin cristales, y con mayor interés y también temor, se acercó despacio, intentando inconscientemente no ser descubierta. Deformación profesional, una vez más. Su mentalidad militar influía en cada situación de su vida, pero a veces pensaba que era un comportamiento un poco tonto en muchas ocasiones. Eficaz, le gustaba pensar. Al ir acercándose, escuchó una especie de melodía, canturreada muy bajo, como si se intentara susurrar a un niño dormido. Parecía una voz joven, delicada, lo que le hizo temer que no fuera ella. Los temores se fueron convirtiendo en certezas, y descorazonada, pero con ánimo, decidió entrar, apartando despacio la puerta y dando un solo paso dentro de la casa. Al mirar dentro, se encontró con algo inesperado. Dentro de un moisés yacía un crío, de unos meses de edad, balanceado suavemente por una nana[1]. La nana se giró y vio sorprendida a Sabrina, que estaba ante ella. Sólo la luz de una vela iluminaba la estancia, y las sombras que proyectaba se difuminaban demasiado para poder apreciar los detalles. Sin embargo, Sabrina pudo apreciar que la nana no estaba uniformada como era habitual, algo que de hecho era un delito. Los cyborgs que estaban programados para tareas específicas debían llevar uniformes que se correspondieran con su labor. Pero este no parecía el caso. A no ser, claro está, que no fuera una nana. Cuando fue a preguntarle, la mujer se levantó y dio un paso hacia ella.

-Señora, siento que nos haya descubierto. La señora no ha venido aún, y lleva mucho tiempo fuera.

La impresión que le dio es que efectivamente sabía quien era. Eso asustó a Sabrina, que no entedía lo que pasaba.

-¿Quién eres? ¿Por qué me conoces?

-Soy Sandra, y soy nana. Ahora mismo estoy cuidando del pequeño Morgan, por orden de su madre. Ella me dijo que tal vez usted vendría, pero… La verdad, me ha sorprendido. Estamos listas para marcharnos, pero la señora aún no ha aparecido y estoy preocupada.

-¿Quién es Morgan?-preguntó Sabrina desconcertada.

-Es el hijo de una mujer del barrio. Ella le pidió el favor a la señora de que lo cuidase, ya que fuera de la ciudad ella estaba sola y no podría hacerse cargo. Su madre, que es una buena mujer, aceptó. Y ahora espero a que venga, pero no debería tardar mucho.

-Vas a tener que explicarme algunas cosas, Sandra. Todo este tema me está fastidiando de verdad y algunas cosas no logro entenderlas.

-Me va a perdonar la señora, pero yo tampoco conozco los detalles. Sólo sé que mañana lo más tardar deberemos estar fuera de Novania, yendo a las colonias. No puedo decirle mucho más.

Estaba claro que su madre sabía que iría y no aparecería hasta que se marchase. Ante esta situación, no sabía que decisión tomar. Tenía que comprender lo que estaba pasando y sabía que su madre era una pieza del puzzle que le podría dar las indicaciones correctas. Ahora ya tenía la convicción de que algo malo iba a pasar, pero no entendía el qué, como y cuando. El donde estaba claro. Novania iba a ser víctima de un desastre… ¿Pero cuál? Apretó los dientes y gruñó y se desgañito durante unos segundos atenazada por el miedo y la sospecha. La nana, que no entendía lo que pasaba, se volvió hacia el niño e intentó que no se despertase. El viaje iba a ser duro y debía intentar que descansase todo lo posible.


[1] En Philonia, una nana es un cyborg programado para cuidar niños. Desde hacía mucho tiempo no se contrataban personas para esos menesteres, una vez que los robots tuvieron un desarrollo suficiente para esas tareas.

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  1. A ver, que no me entero. La novela ¿está por acabar porque aún no la terminaste de leer, o porque aún no la terminaste de escribir?
    Porque si es el primer caso, el post no explica nada y, si es el segundo, deberías habernos puesto en antecedentes. ¿Escribes novelas de ficción? ¿desde cuando? ¿por qué? ¿cuántos capítulos tiene? ¿cuántos has escrito? Este, ¿a cuál pertenece? ¿piensas acabarla? ¿y publicarla gratis en internet para jorobar a los… de las SGAES? ¿vas a tardar mucho en contestar?

  2. Hala, chincha, que he tardado poco… XD

    Te contesto. Lo primero es que la estoy escribiendo. Desde que era un chaval me gusta escribir (supongo que entre eso y que me gustaban los ordenadores, escribir software era el paso lógico), y a los 18 escribí mi primera novela corta, que era la primera parte de esta con la que estoy ahora, y se titulaba “Conquista Año 1: Philonia”. Iba sobre la rebelión de una ciudad oprimida contra sus dirigentes. Claro, eso fue hace mogollón, y reconozco que aunque no quedó mal, su lenguaje, visto desde mi punto de vista actual, era más infantil que el que puedo desplegar ahora. Ahora estoy con la segunda parte y espero terminarla algún día. Escribí hace unos años otra de ciencia ficción titulada “La chica del teléfono”, que iba sobre cyborgs con aspecto adolescente que influyen en la vida de un chaval, que viaja desde la niñez a la edad adulta a lo largo de la novela. Cambio de registro total. Y unos cuantos cuentos, algunos de ciencia ficción, otros de suspense/terror, etc… Publicaré algunos de ellos en breve, para ponerlos al escrutinio público. Ah, y la saga de Philonia, en realidad está pensada para ser una trilogía, así que aún me queda una tercera parte.

    Este fragmento en concreto muestra a la protagonista de la historia buscando a su madre, que guarda las claves de un desastre para la ciudad que la protagonista ayudó a liberar en la primera parte de la historia. Aunque en esta segunda parte he rebajado significativamente la carga científica de la historia, no quiero dejar de incluir elementos que serían propios de ese futuro lejano indeterminado. Todavía está mas o menos a la mitad y llevo 53 páginas de Word (casi el doble más o menos en términos de libro impreso).

    Me gustaría publicar, y lo he ido dejando porque tenía proyectos con estos textos que no se han cumplido. Pero sí, me gustaría publicar. También soy consciente de que la ciencia ficción está poco valorada en España, y que no sé si sería mejor buscar apoyo fuera. En latinoamérica y USA la valoración es mucho más alta, pero es lamentable que tenga siquiera que pensar en eso pudiendo hacerlo aquí.

    Y en cuanto a jorobar a la $GA€… No pienso apuntarme a eso en la vida. Destruyen la cultura y el arte convirtiéndolo en una industria que apisona los más básicos principios artísticos. Ciertamente la autoedición es la mejor salida en un mercado tan saturado, así que no sé muy bien como hacerlo. Más que vender, me preocupa más que no se robe la propiedad intelectual. Explico esto: no me preocupa que la gente se copie los libros, me parece algo natural. Me preocupa que el libro no esté bien protegido y alguien lo plagie o incluso lo venda por ahí con otro nombre. Para eso sé que hay que registrarlos y demás, pero todavía tengo que dar ese paso. Los cuentos me preocupan relativamente menos que las novelas, pero bueno, ahí está la cuestión.

    Prometo que en breve publicaré uno de los cuentos (uno de los que más me gustan, en realidad) en fragmentos fáciles de digerir. Y si le gustan a alguien, que lo diga. Es la única forma de saber si uno va por el buen camino o se está equivocando, que de todo hay en esta vida.

  3. Prometo leerlos, siempre y cuando no metas lecciones de física para niños por el medio. ¿Vale?

  4. Lo prometo, es literatura pura y dura, de veras… XD

  1. 1 Trackback

    Comentario…

    [..]Articulo Indexado Correctamente[..]…






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