Archivos para junio, 2009

Opera: La Traviata

Folleto de La TraviataAunque algo tarde (mardito trabajo), os comento lo que fue mi asistencia a la representación de La Traviata este domingo en el Auditorio de Zaragoza. Aunque me gusta más la música orquestal (no existen óperas en español, lo que hace que para muchos de nosotros pierda parte de su interés), lo cierto es que pillas el truco enseguida, y por suerte unos libretos bien editados ayudan a seguir la función con más o menos posibilidades de enterarte de algo. Así que a continuación paso a comentaros lo que fue la historia y después mi crítica personal.

En la Italia de los años 1840-50 (más o menos), Violetta da una fiesta para sus amigos y allí le presentan a Alfredo, un joven apuesto que cae inmediatamente rendido a sus pies tras unos coqueteos. Ambos terminan enamorándose pero Violetta se resiste a ligarse a Alfredo ya que se considera una mujer libre y no entra en su pensamiento en esos momentos comprometerse con otra persona (muy adelantado para la época). Tras la fiesta Alfredo y Violetta hablan de amor y Violetta lo despide, en realidad ansiosa por el encuentro.

Tras la escena de la fiesta (el primer acto), vemos a Violetta y Alfredo juntos en su casa de París. Ha pasado ya un tiempo y viven juntos, pese a lo que parecía un rechazo inicial en la fiesta en que se conocieron. Alfredo se muestra feliz de vivir con su amada y no duda en manifestarlo a los cuatro vientos. Después, mientras Violetta se encuentra sola escribiendo unas cartas, aparece Don Giorgio Germont (padre de Alfredo) exigiendole que deje a Alfredo, ya que su fama como cortesana puede ensuciar el futuro compromiso de su hija, al estar relacionada con Alfredo. Ella, que intenta resistirse a las palabras del padre, al final se rinde, y escribe una carta a Alfredo diciendole que le abandona, ya que quiere volver a su antigua vida de cortesana. Alfredo recibe la carta de Annina, la doncella de Violetta, y antes de abrirla ya intuye lo que dice ya que no ve a Violetta por ninguna parte. Al leer la carta, le parte el corazón, y aunque su padre, intentando mitigar el dolor de su hijo inútilmente.

Algún tiempo más tarde, Alfredo y Violetta vuelven a encontrarse en otra fiesta, pero esta vez Alfredo la denigra y la pone en evidencia delante de sus amigos, tirándole dinero a la cara “en pago por los servicios prestados” (incidiendo en su condición de cortesana). Ella, avergonzada, sigue negando su amor, pero a sabiendas de que el padre de Alfredo está por allí y no dejará que vuelvan a juntarse.

En el tercer y último acto, Violetta yace en cama consumida por una grave enfermedad. Se lamenta de lo vivido y de no haber sido valiente para manifestar su amor por Alfredo. El médico le tranquiliza recomendándole reposo, pero en un aparte le confiesa a Annina que le quedan pocas horas de vida. De fondo se escucha el carnaval, representando el renacimiento tras la caída. Al tiempo llega Alfredo, que va en su busca ya que su padre, arrepentido, le ha confesado la verdad. Intenta reconciliarse con Violetta y juntos hacen planes para que ella se cure y puedan vivir felices. Sin embargo, Violetta vacila, la enfermedad la consume y tras declararse amor eterno, ella cae muerta, consumando la tragedia de los dos enamorados.

Una obra maestra de la música, con momentos realmente memorables (sobre todo en el primer acto hay partes orquestales antológicas), que dispuso en escena hasta 250 participantes (entre actores y coros), aunque tengo que decir que no fue tan bien como debería haber sido. Vamos por partes. La soprano Minerva Moliner (Violetta) estuvo correcta, aunque no derrochó interpretación por los cuatro costados. Mucho menos afortunado estuvo Gastón Rivero (Alfredo), que no sacó ningún partido al personaje, y se le vio la mayor parte del tiempo demasiado hierático, muy poco expresivo. Caso aparte es el de Toni Marsol (Don Giorgio), que fue probablemente el mejor del grupo con una actuación con partes realmente muy buenas que dejaban el corazón en un puño. En ese sentido se puede decir que sin duda fue el mejor de la noche. En cuanto al resto de personajes, en realidad son pura comparsa en esta obra, ya que como mucho el papel más largo podía ser de 5 minutos. En cualquier caso fueron correctos y los coros hicieron efectivamente su trabajo, y como deben ser los coros: transparentes, ni se notaba que estaban allí (realmente no se les veía, ya que estaban tras un telón). La parte de vestuario y escenografía fue tal vez la peor de todas, ya que prácticamente no hubo variedad en los trajes y vestidos (el único que destacaba era el de Don Giorgio), y en cuanto al mobiliario y la puesta en escena, nada del otro mundo, y podría decirse que hasta muy austera. De todas formas el escenario de la sala Mozart del auditorio tampoco es para lanzar cohetes, así que mucho partido no se le podía sacar.

A pesar de los puntos negativos fue una buena velada, muy recomendable y aunque la ópera no sea mi fuerte, siempre se disfruta con los toques maestros del señor Verdi. Ah, y un punto para la orquesta, defendida con gallardía por el director Juan Luis Martínez.

De nuevo el salvavidas

zp2De nuevo ZP al rescate. Si el rescate del año pasado no fue suficiente, vamos a por otro más. La banca sigue mandando, señores, haciendo carrera a costa de los dineros de todos los españoles. No les vale con todo lo que nos sacan a diario que tenemos que seguir pagando sus excesos y pendejadas a diestro y siniestro. Hala, todo el mundo a fusionarse ahora, en cuanto hay la más mínima oportunidad, con los auspicios de los gobiernos locales y nacionales, para seguir arrebañando todo lo posible.

Zoquete Pendenciero nos la ha vuelto a jugar una vez más. ¿Hasta cuando vamos a tener que seguir tragando todas las cagadas de esta gente? Porque personalmente estoy hasta el mismismo coxis ya de todo esto. Tenemos a un jodido neocon disfrazado de progre en Moncloa que sigue robándonos a todos en esta realidad paralela en la que se ha convertido España. Yo cada día más me siento vivir en un universo “paralelos” en el que no reconozco a este país cada día que pasa. Y estoy francamente cansado.

(Sí, ya sé que la foto hace gracia, por eso la he puesto, pero así es particularmente como veo actualmente a nuestro máximo dirigente: un pelele incapaz de manejar nada y manejado por todos).

Cuento: Connie (II)

Presento la segunda parte de este relato corto. Se comienza a profundizar en una serie de cuestiones éticas y morales sobre la esencia de nuestro ser y como somos conscientes de nosotros mismos, reflejadas en Connie y su comportamiento a medida que va pasando el tiempo y sigue aprendiendo cosas.

Espero que os guste y ya sabeis, espero vuestras críticas.

Cuento: Connie (II)

Toca en esta ocasión hablar del partido al que he votado, Ciudadanos – Partido de la ciudadanía. Como este tema me toca de cerca, quiero comentar ciertos aspectos, además de dar cierta publicidad a una opción política que creo que es de sumo interés para los ciudadanos que realmente creen en una democracia de verdad y no la fiesta que tenemos actualmente.

Partido nacido con una clara vocación ideológica e idealista (realmente fue el fruto de un conjunto de intelectuales y pensadores que pensaron que había que crear un partido de cero que realmente fuera símbolo de democracia), tiene una gran cantidad de virtudes. Reconozco que comulgo con la mayor parte, por no decir con todo, de su proyecto político y su programa electoral. No quiero extenderme mucho en esta cuestión, pero ideológicamente es un partido de centro-izquierda progresista no nacionalista (ni regional ni nacionalmente hablando). En él han recabado muchos descontentos tanto del PSOE como del PP, y consiguieron hace tres años tres escaños en el parlamento catalán, todo un éxito teniendo en cuenta que era la primera vez que se presentaban a unas elecciones. Sin embargo, no todo es de color de rosa, y no por ellos, sino porque las circunstancias, a veces, ya sabemos que no acompañan.

Este está siendo un “anus terribilis” para Ciudadanos. Primero, para las europeas se alían con la coalición europeísta Libertas, lo que no gustó a un conjunto de afiliados y líderes del partido. Y para terminar de rematarla, se eligió en asamblea a Miguel Durán como candidato de la coalición a las elecciones, algo que tampoco gustó a según y quien. Y vamos a ver porqué. Libertas es una coalición que tiene como mayor defecto que no le importa mucho el pelaje político de quien se integra en tal coalición: derecha, izquierda, radicales… Eso tiene la problemática de que se ha tildado a la coalición entera de “ultra-derecha”, aunque sólo sea por joder, porque como en el caso de Ciudadanos, también estaba integrada por partidos de izquierdas. Pero las cosas pesan mucho. La cuestión es que se llegó a un acuerdo con ellos que además terminaron por no cumplir todo lo bien que debían, y eso se ha terminado notando durante la campaña electoral. Además, parece ser que la propia Libertas no se lo ha montado muy bien, dado que en la anterior legislatura tenía 3 escaños y ahora ha quedado con 1, pues desde luego la cosa muy bien no ha ido. Y luego está la cuestión de Miguel Durán. A mi me ha parecido un candidato muy adecuado, pero no gustaba en parte de las filas del partido, que lo veían como alguien negativo por su problemas con la justicia, que finalmente no son tales, ya que fue absuelto por los juzgados en su momento (y hace un tiempo ya). En resumidas cuentas, tal vez la estrategia no ha sido correcta en algunos aspectos y esó se tendrá que arreglar, pero además hay otros problemas.

Sólo se han conseguido poco más de 22.000 votos estas elecciones, y si miramos a las generales de hace un año, fueron unos 46.000, así que algo no cuadra. Vale que ha ido menos gente a votar, pero también es cierto que algo ha debido pasar para que no se haya conseguido animar al voto al menos a una cantidad parecida de gente. Es que han sido menos de la mitad, y eso hace daño. Está claro que ha habido un fallo claro de estrategia que ahora tienen que solucionar los líderes del partido (hay habido ya una dimisión por esto). A esto le sumamos que, por intereses políticos, dos de los tres escaños del Parlament han decidido salirse de la disciplina de partido, uno devolverá su acta de parlamentario en verano y el otro ha quedado poco menos que de tránsfuga. Albert Rivera ha quedado como único representante válido de Ciudadanos, y eso lógicamente merma la capacidad de actuación en las deliberaciones y las votaciones. Albert Rivera es además el presidente del partido, con lo que tiene que lidiar con dos problemas muy de cerca.

Otro problema añadido, esta vez externo, es el de los medios de comunicación. Han decidido hacer el vacío a Ciudadanos y otros partidos de igual índole, mientras que otros como UPyD de Rosa Díez disfrutan de una visibilidad muy diferente, sobre todo gracias a medios como El Mundo. Sorprende, porque mientras que en Internet se ve mucho a Ciudadanos, que lo usa como plataforma de comunicación con los votantes, no se ve a UPyD por ninguna parte, y sin embargo consigue escaños a diestro y siniestro. Esto es algo que los dirigentes de Ciudadanos tienen que estudiar con mucha atención. De hecho, he podido comunicarme con el portavoz del partido y tras responderme muy amablemente he podido indicarle mi preocupación por el hecho de que no se ha aprovechado en absoluto el tirón mediático que podía haber tenido alguien como Miguel Durán, que fue presidente de la ONCE y Tele 5 en su día. Para mi, sinceramente, es algo bastante incomprensible y que necesita ser explicado.

En resumidas cuentas, este es el panorama. Sin embargo, y a pesar de los pesares, sigo pensando que es la mejor opción política progresista que hay en estos momentos. Los que comulguen con ideas de izquierda deberían revisar su ideario y probablemente encuentren una gran cantidad de cosas a favor que les puede animar a simpatizar con ellos. Necesitan voz y visibilidad (como otros partidos pequeños, por supuesto). Son la opción frente a los grandes partidos y hay que apoyar las opciones que dan realmente espectativas frente al espectáculo que dan los políticos hoy en día.

Ciudadanos en Facebook

Cada día descubre uno una cosa nueva. Mirando blogs, he visto esto:

Journalism Lost?

Bueno, resulta que en este post se va descubriendo como El Mundo se ha apropiado de fotografías e información que no eran suyas sobre el último atentado de ETA. Hasta aquí, bueno, pues vale: sabemos que El Mundo hace muchos años que dejó de ser un periódico serio, así que en definitiva no es sorprendente (aunque vale la pena leerlo con atención para ver hasta que punto se llega por conseguir una exclusiva?

Pero lo que me ha llegado al alma es el video de YouTube que hay insertado en el post. Veanlo, por favor, porque es tronchante. Si han visto ustedes “Perdidos” reconocerán inmediatamente las escenas. Se supone que una televisión venezolana ha conseguido una memoria de móvil de alguien que iba en el avión de Air France perdida en un monte de Brasil (ni siquiera han encontrado el móvil, ya de por si difícil de encontrar, sino una memoria, mucho más pequeña), donde se veían fotos del accidente… ¡Que resultan ser de “Perdidos”! Joer, sabía que las cosas andaban chungas con el colega Chávez, pero vamos, esto llega a límites insospechados de desinformación. Juzguen ustedes mismos…

Las reformas de Obama

Obama2008Se han presentado las presuntas reformas de Obama para “reiniciar” el sistema financiero en los USA. Digo presuntas porque por lo que he podido entresacar, en realidad no es más que volver al estado inmediatamente anterior al del torbellino especulativo de los últimos años. Algunos cambios de protección a los consumidores y en realidad poco más, porque se limitan a regular algunos productos financieros y atar más corto a las entidades de crédito. En fin, insisto, es una vuelta con algunas variantes a los tiempos anteriores a Bush, lo que en realidad, que duda cabe, es algo bueno.

Ahora bien, hay que ver si esto realmente sirve para algo. La banca se ha distinguido normalmente por ser capaz de sortear todas las imposiciones legales que los gobiernos se van inventando y consiguen inopinadamente trasgredir cualquier normativa al borde de esa misma legalidad. Estos cambios se impondrán durante unos años, ciertamente, pero al cabo de un cierto tiempo, volveremos a las andadas. Porque simplemente, los bancos, los centros del poder económico, hacen lo que quieren. Buena muestra tenemos en la actualidad cuando se supone que hay dinero para créditos pero estos siguen sin concederse, o como el Euribor está en mínimos históricos y las entidades siguen aplicando dos o tres puntos más “por que sí”. Amigos y amigas, esto no va a cambiar, por mucho que el señor Obama se empecine. La idea es buena, no muy original, pero buena. El problema es que mientras sean los bancos los que siguen mandando, y lo hacen, las cosas no cambiarán, por mucho que “we can”.

Ya lo dijo Jefferson: “Pienso que las entidades bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que todos los ejércitos listos para el combate. Si el pueblo estadounidense permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos privados, y todas las entidades que florecerán en torno a ellos, privarán a los ciudadanos de lo que les pertenece, primero con la inflación y más tarde con la recesión, hasta que sus hijos se despierten, sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron.”. No se puede decir más claro, y esto hace 200 años. Pero como siempre optamos por no escuchar a los hombres sabios. No digo que los bancos no deban existir, pero mientras sean los que controlan el dinero (por medio de los bancos centrales, y en el caso de USA, la Reserva Federal), y no los gobiernos, estamos en manos de los intereses de unos pocos que nos terminarán llevando, inevitablemente, a la ruina, no sólo económica, sino también social y ética.

Autoreflexión: PP

Toca en esa ocasión poner a reflexionar a los conservadores. En general creo que es interesante recordar que la mayoría de las personas son, por definición, conservadoras. Lo que no significa que sean tontas: una cosa es querer que tu vida no cambie mucho y que por ejemplo se mantengan tradiciones, moral, etc., y otra muy distinta es que no se quiera avanzar en derechos y libertades. Porque al fin y al cabo, el conservadurismo tiene, por desgracia, unos ramalazos autocráticos históricos, que son realmente los elementos diferenciadores con los progresistas. Pero vamos por partes.

He hecho esta introducción porque realmente lo que se aprecia es que el PP es un partido sin rumbo fijo. Cierto que el PSOE tiene un rumbo sin rumbo (actualmente no es más que un conjunto de frases y clichés en muchas ocasiones muy mal hilvanados), pero en el caso del PP, tras la ascensión a los cielos de Rajoy, no se sabe en absoluto por donde va. Y vamos a centrarnos inicialmente en la cuestión principal: el resultado de las elecciones.

Sí, han ganado por 4 puntos y una buena cantidad de votantes. Han conseguido 2 escaños más que el PSOE y además cuentan con el espaldarazo de que los conservadores han ganado por goleada en el parlamento europeo. Hasta ahí todo correcto. Pero claro, como siempre las apariencias engañan. Han conseguido esos resultados por una razón muy clara: porque la base de votantes habituales del PSOE los ha dejado tirados. Política económica, social, cultural, etc., han sido las razones por las que los votantes socialistas han pasado en su gran mayoría de apoyar a su partido. Y el PP cuenta con una ventaja: haga frío o calor, sol o lluvia, tienen una cantera de votantes muy fieles que les votarán caiga quien caiga y este Rajoy, Aznar o San Pito Pato (aunque desde luego nadie duda que si Aznar siguiera como presidente el apoyo habría sido mucho mayor; Rajoy no despierta las mismas simpatías ni de lejos). Estas y no otras son las razones por las que el PP ha ganado esta embestida. Pero que nadie se llame a engaño, lo mismo le ha pasado a Merkel en Alemania, que ha ganado por la mínima, y también han ido bastante justos en Francia, Bélgica, con descenso de votos en Italia por ejemplo, etc… Es decir, que la derecha a ganado pero tampoco como para decir basta, y a cuenta de la subida espectacular de los radicales y los euroescépticos.

Ante este panorama, a pesar del alegrón que se ha dado Rajoy, que se ha visto refrendado en las urnas, las cosas no pintan nada bien. Como una especie de “efecto ZP 2” (recordemos que ZP ganó las últimas elecciones porque nadie se olía la crisis), Rajoy ha ganado a pesar de los casos de corrupción en su partido que ahora están floreciendo como florecillas campestres (notese la irónica semejanza con los “brotes verdes” socialistas), a pesar de las luchas internas (que las sigue habiendo, y que estas elecciones han vuelto a mostrar en todo su esplendor con una vieja guardia liderada por Mayor Oreja, que ahora se siente apoyado por los votos ante su idea de la “vieja escuela”), a pesar de la falta de ideario y programa claro que mostrar a los españoles (como los socialistas, y muestra de ello es que no han hablado casi de Europa, y de hecho lo poco que han hablado se lo han copiado a partidos como Ciudadanos y UPyD), y a pesar de que el propio Rajoy es un rey de paja que no se siente seguro ni en la poltrona de su despacho. Tanto él como Zapatero se han rodeado de la gente que necesitan y que les apoyan caiga quien caiga, y de momento eso le está salvando, pero realmente ni él sabe por cuanto tiempo. La incertidumbre es, en definitiva, lo que representa este partido en la actualidad.

En resumidas cuentas, sí, han ganado, pero como dirían por ahí, “de pura coña”, y porque realmente el enemigo se lo ha puesto en bandeja. Señor Rajoy, no se confíe usted en absoluto, que es muy dado a confiarse, y tenga preparada una estrategia, porque actualmente su partido no tiene miras de futuro, no tiene nada que ofrecer, y lo que es peor, no tiene ni de lejos la cuarta parte de carisma que tenía Aznar. Si Fraga levantara la cabeza… Ah, no, que el hombre todavía ronda por ahí… (¡increible!).

Autoreflexión: PSOE

Siguiendo con el artículo del otro día, me gustaría continuar con el tema enviando al PSOE una serie de ¿recomendaciones? ¿avisos? sobre lo que han sido estas elecciones y lo que significan. Porque claramente no se han enterado: han perdido. La autocrítica brilla por su ausencia en este partido. Todos, empezando por Zapatero, cierran filas alrededor de la idea de que la cosa no ha ido mal, que podía haber sido peor, y que han salvado los muebles. Y además, cuentan con otra cuestión: son el único partido socialista europeo que no se ha ido al garete estas elecciones. Terrible.

Señores socialistas, hagan el favor: han perdido por una cantidad muy apreciable de votos, 4 puntos de diferencia respecto al PP, y con un claro aviso de su base votante: no les gusta lo que estais haciendo. Porque claramente, admitámoslo, a la gente le importa tres narices Europa (irónicamente, ya que ahí es donde se decide todo nuestro futuro, en realidad), y como los grandes partidos han basado toda su estrategia en asuntos internos, eso es lo que realmente ha calado en la ciudadanía. Y ahora mismo la gente sólo está pensando en una cosa: no piensa en Europa, ni en los trajes de Camps, ni en el Falcon… Piensa que está en paro, que no llega a fin de mes, que los sueldos no crecen (y de momento, por suerte, los precios tampoco), que no puede comprarse una casa, etc… Y eso es crisis, señor Zapatero. Eso que usted, muy “acertadamente”, definió como “ligera recesión” hace un año. Y los españoles, especialmente los votantes del PSOE, han dicho que no les mola nada todo esto. El perfil de votante del PSOE es, curiosamente, antagónico al que se supone que debería ser un votante de izquierdas: activo, reinvindicativo, espasmódicamente chillón… El votante de izquierdas se han convertido en alguien pachón, tranquilo, al que no le preocupa nada más allá de sus narices, y claramente el votante del PSOE ha abandonado a su partido de toda la vida. La crisis y la falta de voluntad para afrontarla es lo que ha definido la decisión de estos votantes. Si a eso le sumamos que muchos de los dirigentes y cabezas visibles del partido y ministros son de risa, pues apaga y vamonos. La restructuración del gabinete ministerial no fue más que una pantomima, como las que acostumbra Zapatero, para hacer ver como que hace algo contra la crisis, pero como es lógico, el público no se ha dejado convencer. Señores socialistas, se han ganado a pulso perder la confianza de los votantes, más que nada porque lo que perciben estos es que ustedes la han perdido en ellos. Ya no se gobierna para el pueblo, se gobierna de cara a la galería, para parecer los más guays, y eso, en algún momento tenía que pasarles factura.

Es evidente que en época de crisis el votante de izquierdas se abstiene más de lo habitual. Ya paso con González y ha vuelto a pasar ahora. Si lo de la crisis se hubiera sabido antes de las generales del año pasado, desde luego Zapatero no hubiera salido de nuevo. O tal vez sí, pero tan a la mínima respecto del PP que casi hubieran tenido que pegarse por los escaños. Pero la abstención, en el caso de Zapatero, tiene más significados. La diferencia más notable con Felipe González es que este último era más un hombre de acción, y aunque fallase, hacía cosas. La gente lo castigó porque no supo afrontar la crisis, pero tampoco Aznar tuvo un respaldo muy importante en las primeras elecciones que ganó, por lo que tuvo que hacer pactos hasta con el diablo. Sin embargo, en este caso Zapatero ha perdido precisamente por todo lo contrario: inacción total y absoluta. El Plan E hace aguas por todo sitios y es pan para hoy y hambre para mañana. Tiene encima la suerte de que no hay elecciones generales hasta dentro de tres años, cuando susceptiblemente se habrá superado la crisis (aunque hay quien no está muy seguro de eso), con lo que si no media alguna que otra huelga general, tenemos ZP para rato. Sólo pediría que no fueran tan soberbios y bajasen la cabeza un poco, que se les ve hasta la coronilla.

¿Más cine español?

Leyendo este post y sus comentarios acerca de la necesidad de subvenciones al cine español, uno se pregunta hasta que punto estamos actuando con la cabeza a la hora pensar en las necesidades o posibilidades de una industria muy mermada y con pocas cabezas visibles y sobre todo, rentables. Siempre podemos hacer la comparación con la muy manida excusa del sistema americano, pero es que, y que no lo dude nadie, saldremos perdiendo siempre.

El primero defecto fundamental que tenemos es este país es que hay mucha gente que sigue pensando, por algún motivo romántico y especial que no comprendo muy bien, que el cine es arte (y sólo arte). La gente se lleva a engaño de formas muy diversas, y esa puede ser la causa por la que no salimos del agujero nunca. Hay quien hace comparaciones con el el teatro, los museos o las bibliotecas. Claro, como que tuviera que ver una cosa con otra. Los museos y las bibliotecas, amigos, son expendedores de cultura, no negocios. El cine es una forma artística (eso nadie lo duda) que se basa en la transacción económica para sobrevivir, ya que es un negocio. Si no tenemos presente esto desde un principio, se evidencia que nuestra forma de pensamiento es, como mínimo, irracional. Una película cuesta mucho dinero. En comparación con un libro, por ejemplo, una película es infinitamente más cara de producir. Yo por ejemplo escribo en mis ratos libres. Tardo mucho en producir un escrito, pero no he gastado más que unos cientos de euros en alimentación que me permiten seguir respirando para escribir. Un película cuesta cientos de miles de euros cuanto menos (aunque hay quien consigue hacerlo por menos, con nefastos resultados). Dado lo que cuesta producir un filme, es obvio que hay que recuperar esa inversión de alguna manera, y es por medio de la venta de entradas, y más recientemente, por lo derechos televisivos y los DVD (aunque ahora también se esté poniendo de moda -o quiera ponerse- la descarga “legal” de Internet). En definitiva, hay que retornar la inversión. Por eso es un negocio.

Y como todos los negocios, tiene que dar beneficios. En los negocios, cuando algo no da beneficios se abandona o se cierra. Incomprensiblemente, el cine español ni se abandona ni se cierra. Se mantiene artificialmente por medio de subvenciones, es decir, dinero pagado por todos los españoles que cae habitualmente en saco roto porque, por múltiples razones, nadie va a ver esas películas. Es un saco sin fondo. Y ahora quieren dar aún más subvenciones. No importa que tu producto sea malo o que por los motivos que sea no llegue al público. Seguirás recibiendo dinero público aunque lo que haces no interese. Y en vez de potenciarse a nuevas promesas, una y otra vez los mismos siguen recibiendo patadas de dinero, y en tiempos de crisis.

¿Razones y motivaciones para esto? Pues básicamente lo achaco a que tenemos un gobierno que prima a los artistas aunque lo que tengan que hacer o decir sea poco o nada interesante. El gobierno, por algún oscuro y misterioso motivo, sigue apoyando a un artisterío inapetente e incapaz de salir de su propio agujero de inmundicia cultural. Y los espectadores, el público, nos damos cuenta de eso. Se dice que dirigen nuestros gustos desde la industria extranjera, y tal vez sea cierto. Pero los que reducen la falta de interés del público a eso son unos miopes de mucho cuidado. Yo sólo puedo hablar por mi, y como mucho por mi novia, con la que no coincido en gustos pero sí en que no nos gusta el 95% de la producción nacional. Y vemos, muy selectivamente, cine español. Muy selectivamente porque cada vez que miramos la cartelera del cine o de la tele, no vemos más que movidas, problemas sociales, las mismas historias sin contenido que intentan parecer un thriller y terminan siempre en meros guiños esporádicos… Un ejemplo reciente que he presenciado es “Los crímenes de Oxford”, de Alex de la Iglesia. Juro que no pasamos de los primero 15 minutos. Infumable. Y eso que tenía figuras de renombre mundial como mi admirado John Hurt, pero todo fatalmente mal dirigido y producido. Si pensamos esto de una película con una clara vocación internacional, que decir de la producción nacional a secas que no sale de nuestras fronteras. ¿De verdad nos consideran tan estúpidos como para pensar que vamos a ir a ver “Desde que amanece apetece” o “Já, me maten”? Si realmente eso es lo que piensan, es claro que viven en los mundos de las piruletas, porque en el real pisan poco. Si esa es la visión que tienen del ciudadano de la calle, me apena enormemente. Para mi es poco menos que un insulto.

Quisiera terminar diciendo que no creo que todo el cine español sea malo, si no que en algunas ocasiones adolece de no recibir la atención necesaria por parte de los medios y no se promociona debidamente. Pero miren, el caso es que el teatro suele llenarse cada vez más, y prácticamente sólo se promociona por medio de carteles y oportunos anuncios en los medios escritos. Y es que el boca a boca hace mucho. Si alguien te dice que Concha Velasco está estupenda en su último papel, o que los cómicos de la Paramount Comedy van a estar en tal ciudad tal día (y llenan), y cuando alguien te dice que “Alatriste” es una mierda pinchada en un palo, no te lo piensas mucho. El boca a boca es fundamental, y hace mucho a la hora de elegir lo que vas a ver en el cine, sobre todo en estos tiempos en que ponen todo carísimo, por otro lado. Aprendan, señores subvencionables: la gente no vamos a ver sus películas porque no nos da la gana, no por culpa de Internet, el Top Manta o el cine americano.

Cuento: Connie

Os quiero presentar la primera parte de un cuento que tiene ya unos añitos pero que fue de lo primero en plan ciencia ficción que escribí. Es una historia de robots, cosa que me ha mareado mucho desde entonces, y es que he terminado escribiendo bastante sobre el tema, literariamente hablando, claro.

Básicamente los temas son la vida y la esperanza, pero también su pérdida. Y también la visión que tenemos de los demás. Muchas veces no nos percatamos, pero nos olvidamos de que los demás están ahí, que tienen su vida, sus circunstancias, y que todos aprendemos de todos inconscientemente. Connie es, de alguna forma, un avatar de todos nosotros.

Espero que os guste, y como siempre, espero vuestras críticas.

Cuento: Connie (I)





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