SGAE vs Mundo real

Quería hacer una reseña a este post sobre casos prácticos de la SGAE. Ya he visto unos cuantos parecidos, pero sólo por darle publicidad al problema en si que representan las organizaciones de derechos de autor merece la pena publicar alguna vez cosas como esta.

La lacra social y cultural que suponen SGAE y demás instituciones por el estilo (privadas, no controladas de ninguna forma por el estado) son un problema que además el gobierno de Zapatero ha propiciado y madurado desde el 2004 de una forma más que visible y extensa, llevándonos a la situación actual de desbarajuste total en todos los sentidos. Para los que nos gusta la cultura (especialmente la de calidad), la presencia de estos energúmenos es doliente y crea pereza social. Están desvastando el acceso a la cultura de la mayoría de la población, y como sabemos, eso genera desigualdad e ignorancia. Una estrategia más de los neocon (sí, ZP, eres un neocon disfrazado de rojo, igual que todos los demás).

Nos están obligando a la desobediencia civil. Nos están obligando a, conscientemente, saltarnos las leyes que promulgan para proteger sus derechos económicos. Además, son unos hipócritas, puesto que estoy convencido al 100% que ellos también se descargan lo de otros, y lo comparten. Son odiosos y debemos odiarlos. Debemos excluirlos de la sociedad que queremos construir, expulsarlos y vivir sin ellos. Si no, nunca llegaremos a nada.

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  1. Hay un espinoso asunto sobre el vacío legal que supone que una empresa se apropie “porque sí” del manejo de unos bienes o derechos que pertenecen a un colectivo.

    No está regulado. Y no se hará con un gobierno socialista, está claro.

    Tanto como llamar a la desobedencia civil me parece exagerado, mira que hay temas. Ahora, que ZP y Aznar y sus hijos y el vecino y fulano y maroto el de la moto se descargan de Internet contenidos protegidos con (C), eso de cajón.

    Y Teddy Bautista, si tiene hijos, sobrinos, y demás, que se lo haga mirar también. ^_^

    • Si no es que llame, es que ya lo hacemos: casi todo el mundo que se ha conectado alguna vez a Internet se ha descargado música, cine, libros, software, etc… Y se supone que según la ley, no se puede (aunque de forma pertinaz, los juzgados digan una y otra vez que no, que no es ilegal, pero bueno). Así que en realidad mucha llamada no hay que hacer, ya que el efecto se produce de forma habitual actualmente. Pero si hay que hacer la llamada de forma explicita, deberíamos hacerla. Como decíamos hace unos días, que sea el gobierno quien tema al pueblo, no al revés. Y habría que hacerlo con tantas cosas…

  2. Pero lo que no se le puede negar a los miembros y empleados de la SGAE es que son profesionales, pues son capaces de llegar hasta el pueblo más recóndito y averiguar si se está realizando algún acto cultural que no haya pasado por caja.

    Te invito a leer mi artículo: SI LA SGAE VIGILASE LOS MONTES…

    http://www.terceraopinion.net/2009/08/16/si-la-sgae-vigilase-los-montes/

    Un saludo.

    • Hombre, recónditos no son porque esas celebraciones teatrales se llevan produciendo décadas. Lo más curioso de todo es que no hayan exigido el pago antes y además, que lo hagan con efecto retroactivo, los capullos. Lo último de Fuenteovejuna es para matarlos: pedir derechos de autor por una obra de más o menos 400 años, tiene huevos la cosa.

      No estoy de acuerdo en una cosa que dices en tu artículo: “un servidor opina que una asociación como la SGAE es necesaria, pues un músico, escritor, artista… debe cobrar por su obra al igual que un fontanero cobra por arreglar una tubería, un albañil por hacer un muro o un camarero por servirle una copa”. No, no es igual. Porque mientras que un obrero, un albañil y un camarero cobran una vez por lo que hacen, estos “artistas” (porque además no son todos, si no los que tienen derecho, que son una minoría) cobran una y otra vez por lo mismo. Si fueran trabajadores como los demás, la SGAE no tendría ningún sentido, porque cobrarían por su trabajo una vez y punto. Pero así nos va, que tenemos que aguantar a soplapollas como estos eternamente.

      Lo que no me extrañaría sería que nos llegasen a cobrar por tener cerebro, por lo que dices al final: como podemos almacenar datos en el cerebro, deberían cobrarnos por ello también. No te creas que no llegaremos a ese punto.






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