Cine: Ágora

Tenía ganas de verla por diversos motivos: primero porque es de Amenabar, al que considero que es el único salvador del cine español en estos momentos; segundo por la temática, tremendamente arriesgada para el estado del cine en estos días que corren; y tercero porque podía levantar cierto revuelo, como parece ser que ha conseguido, al menos en algunos sitios. Voy por partes.

Para los que todavía no estén al loro, narra los últimos años de vida de Hipatia, una filósofa del siglo V de nuestra era en Alejandría. Daba clases en la famosa Biblioteca, la acumulación más grande del conocimiento antiguo. Básicamente la película nos cuenta qué paso en la segunda destrucción de la Biblioteca, dirigida por entonces por su padre, y como el cristianismo se va apoderando de todo hasta que los paganos, incapaces de detener el avance, o terminan convirtiéndose, o como en el caso de Hipatia, prefieren vivir en su mundo interior de razón y lógica antes que caer en la trampa de la fe. Aunque muchos ya se pueden imaginar el final, no lo voy a contar por si alguien todavía es tan tierno de pensar que la heroína puede con todo.

Bueno, aquí hay varias cuestiones a tener en cuenta y que quiero ir deshilvanando poco a poco para que tengamos una idea clara de lo que tenemos enfrente. Lo primero, como dije antes, es que es una película de Amenabar, y por eso esperaba lo que me encontré, aunque me ha decepcionado un poco. Me explico. Amenabar es un director técnicamente excelente y sabe contar historias (lo que no pueden decir el 90% de los directores españoles actuales), pero tiene un defecto que se ha visto claramente en esta película: las cuenta todas igual. Con la excepción de “Mar adentro”, que no tuve ni maldita gana de ver (no porque considere que pueda ser mala, que seguramente no lo es, sino porque el tema no me interesa en absoluto, ya que no estoy de acuerdo con lo que hizo ese señor, pero eso da para otro artículo…), todas sus películas adolecen de una cosa, que en ocasiones viene muy bien, pero en otras como esta canta mucho: lo mira todo por encima, como si fuera una especie de “dios” que observa todo desde las alturas y que imparcialmente va narrando lo que ve. Eso, en “Abre los ojos” estaba bien, ya que la historia de por si permitía esa licencia narrativa perfectamente (todo estaba mezclado, sueño y realidad), pero aquí no pega bien. Es una historia real, ocurrío (más o menos, luego veremos los peros) de forma semejante a como se cuenta y por lo tanto, la narración “desde arriba” queda como extraña. Parece que el propio Amenabar no quiere pringarse con la historia, no la hace personal, y eso se nota en todo el metraje. Esto ya lo noté en el trailer, y por eso no tenía yo buenas vibraciones. Pero aparte de esto, considero que la película como tal es buena. Luego me meto más en harina con el argumento, pero está bien realizada y los actores en general están bastante bien. La ambientación sin duda es excelente y la película dice lo que quiere decir, que ya es bastante. Mi crítica, pues, va más dirigida al director que a la película en si. A pesar de ello, sigo expresando mi admiración por el gran cineasta que es y que va a ser Alejandro Amenabar.

Segunda cuestión, el tema. La apuesta de Amenabar es arriesgadísima: hacer una película histórica (en los tiempos que corren, y de hecho son escasísimas), ¡sobre una científica de hace 1500 años! Seguramente escuchó, múltiples veces, que era una locura. Primero por hacer una biografía de alguien que no conoce casi nadie, que vivió hace tantísimo tiempo, que se dedicaba a la ciencia, y que además era mujer. Tanto desatino junto tiene que pasar factura. Veremos como es la recaudación, pero el sábado, cuando fuimos a verla, había media sala vacía. Aquí, ya lo sabemos, hay varios culpables. En este blog ya hemos comentado la situación del cine español y el hastío de los españoles para ir a la salas de cine. Lo que antes se llenaba prácticamente todos los fines de semana ahora sólo cubre la mitad de las butacas. Y al terminar la proyección comprendí porque la mayoría de las salas se construyen con la mitad de butacas que tenían antes: los gerentes de los multicines no son idiotas, y saben perfectamente cúal es la tendencia. El otro día fui a ver “Los sustitutos”, con Bruce Willis, y había incluso menos gente. Joder, que es Bruce Willis. Todo esto me está convenciendo de que efectivamente todo va cuesta abajo. Si a esto le sumamos que mucha gente escucha la expresión “cine español” y automáticamente se queda en casa, pues podemos entender que la última de Amenabar esté teniendo problemas para atraer al público. Y por último, la temática. Luego comento más el tema, pero una época histórica que se está comenzando a conocer en los últimos 150 años, hábilmente ocultada por la jerarquía eclesiástica durante siglos, y protagonizada por una total desconocida cuyo legado en este mundo fue defender su derecho al conocimiento por encima de la fe, pues digamos que a la mayoría de la gente se la trae flojísima, sobre todo en nuestro país, tan culto y versado. En ese sentido, me quito el sombrero ante el atrevimiento del director, a pesar de que pueda ser predecible su descalabro en taquilla.

Y tercero, la polémica. Lo que narra la historia puede parecer simplemente un biopic, pero no lo es. Primero porque se tienen tan pocos datos en concreto de esta mujer, Hipatia, que sólo se pueden hacer especulaciones. De hecho, Amenabar se toma una serie de licencias que siendo más o menos correctas, pueden criticarse desde varios frentes, tanto en sentido positivo como negativo. Pero la historia de Hipatia es, en realidad, una excusa. Lo que se intenta contar, en realidad, es la lucha entre fe y filosofía (lo que por aquella época podía ser denominado como ciencia, denominación que sólo fue tomada en cuenta a partir del siglo de las luces). Pero da igual que fe. De hecho, Amenabar nos describe a una Hipatia pagana pero que no profesa ninguna religión. Es más, se ve que le importan tres nisperos los dioses, siendo su única y exclusiva vocación la razón y la lógica. Ese es el meollo de la cuestión. Tanto paganos como cristianos demuestran tener poca cabeza sobre los hombros al hacer lo que hacen, mientras ella se muestra incólume ante su visión filosófica del mundo, la única posible según la razón humana. Esta forma de pensar no se recuperaría hasta el siglo XVII. De hecho ya varios siglos antes que Hipatia, Sócrates ya denostaba la crencia en los dioses para llegar a la verdaderá iluminación del conocimiento, y por ello fue ajusticiado. En este caso, la historia se repite en Hipatia. Realmente no sabemos si fue ajusticiada como se relata en la película, pero digamos que Amenabar intenta reflejar un hecho: el cristianismo terminó con siglos de conocimiento para sumir al mundo occidental en una oscuridad que duró nada menos que unos 1000 años. Hipatia, en este caso, es el totem que el director utiliza para reflejar tales acontecimientos. Se trata, pues, de un filme que no sólo narra cosas, sino que tiene múltiples lecturas y visiones del mismo tema: la lucha entre razón y religión. La expresión “Yo creo en la filosofía” indica a todas luces la intención del director con la película: no es posible unir fe y razón en una misma persona. Si decides ver el mundo con los ojos de la ciencia, la fe termina en un segundo plano, sobre todo si eres cristiano. No es posible aunar por ejemplo una creación del mundo basada en la física y la biología con lo que dicen las escrituras. Otra cosa es que puedas o no tener la creencia en una idea abstracta superior como es la de Dios, pero es imposible creer en un dios creador del Universo y al mismo tiempo admitir la teoría del Big Bang. Esta incompatibilidad es la que rezuma toda la película y que ha hecho que me haya gustado mucho.

Pero además, se cuentan cosas que a la Iglesia no le interesa que se sepan. Amenabar da una de cal y otra de arena a todo el mundo (paganos, cristianos y judios), pero lo que sabemos hoy de forma incontestable es que la biblioteca fue destruida por los cristianos (dirigidos por el obispo Cirilo, que luego sería padre y doctor de la Iglesia), y que su sinrazón condujo a la destrucción de todo el conocimiento posible acumulado hasta entonces. Si la Biblioteca simplemente hubiera almacenado textos religiosos, probablemente no hubiera sufrido la quema de sus textos. La Biblioteca almacenaba el conocimiento científico acumulado de siglos atrás. Teorías que los líderes religiosos cristianos no podía soportar porque daba a entender que el mundo no giraba en torno a su dios, si no a una serie de leyes universales que regían desde el más pequeño átomo hasta la estrella más enorme. Ese conocimiento debía ser destruido y así lo hicieron. El cristianismo atrasó a la especie humana durante un milenio (en realidad más, porque la ciencia no volvió a renacer hasta hace casi unos 300 años). La Iglesia católica ha conseguido, por ejemplo, que la película no pueda distribuirse de momento en Italia. Dicen que no, claro, que van a decir, pero es muy raro que en todo un país no hayan conseguido distribuidor. Alguien habrá tenido algo que decir al respecto, ¿no? Y aquí en España, por supuesto, está recibiendo muchas críticas del espectro ultra-católico y la derechona, que no pueden comprender que la historia real pueda ser esa. La Iglesia lleva siglos lavándonos el cerebro y lo ha conseguido muy bien, pero el conocimiento no se puede detener.

A modo de anécdota, contaré que cuando salimos de la sala, mi novia estaba encantada y repugnada al mismo tiempo por la película, y me expresó su repulsión por la ideología religiosa expresada por la Iglesia. Me chocó, ya que aunque nunca ha sido especialmente creyente, yo le había contado estas historias durante años y nunca me había hecho caso. Ha tenido que ver una película para enterarse de tales acontecimientos (sobre todo, le impresionó la destrucción de la Biblioteca y su conversión en templo cristiano). Si esa fue la reacción suya, espero que haya sido también la de más gente. El conocimiento de esa época, que se nos ha negado durante tantos años, puede ayudar a que la gente vea la gran mentira que ha sido el cristianismo desde sus inicios y que aquí he atacado en varias ocasiones. En definitiva, recomiendo a todo el mundo que vea la película, basada, por mucho que algunos nos quieran confundir, en hechos reales, y que nos da imagen de un mundo que era mucho mejor de lo que nosotros creemos y que fue olvidado por el interés de poder y sumisión de la todopoderosa Iglesia católica. Espero que la veáis con mentalidad abierta y con los ojos de la razón, única forma de entender realmente esta historia.

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  1. Pues no pienso verla, y te dos dos motivos.
    1) Es cine español, y yo no gasto un euro en cine español. Bastante se llevan ya de mis impuestos por el ministerio de Incultura.
    2) Es Amenábar. No lo soporto, no lo aguanto, no lo puedo soportar.

  2. “El cristianismo atrasó a la especie humana durante un milenio”.

    Demasiado simplista. ¿Y si yo afirmo que gracias al cristianismo no hemos tenido islamismo y eso ha evitado un atraso de dos milenios? Y realmente es lo que pienso: afortunadamente el cristianismo nos ha librado, por el momento, del islamismo. ¿El cristianismo atrasó a la especie humana durante un milenio? ¿De verdad?

    Por otro lado, la cadena de radio esRadio se puso en contacto con el entorno de Amenábar para pedirle una entrevista. La contestación fue un e-mail que decía: “Ponerlo en la lista de oraciones…“. Eso, sin más texto. Ante tal prepotencia solo tengo una respuesta: ya he visto todas las películas de Amenábar que tenía que ver. Ni gratis. Y no me pierdo nada.

    Lo cuentan en este audio, a partir del minuto 48:
    [audio src="http://audios.esradio.fm/09/10/11/sin-complejos-domingo-1362.mp3" /]

    ¿Cine español? No, gracias.

    • Me vas a permitir que no te siga la corriente, porque tu comentario sí es simplista de narices. Según tú, el cristianismo supuso una barrera al islam (mentira cochina, de hecho ha sido la religión que militarmente más se ha extendido en el mundo), y según pareces indicar también, el islam es malísimo, lagarto, lo peor del mundo. Pues te recuerdo que el islam produjo, mucho antes que el mundo cristiano, grandes pensadores, humanistas y científicos, de renombre universal y que nos trajeron grandes avances científicos, filósoficos y técnicos que incluso los grandes pro-hombres de occidente han tenido que aceptar como superiores. Te recuerdo también que recuperaron los conocimientos griegos y paganos en general y gracias a eso pudimos tener renacimiento en Europa (que te recuerdo que se le llamó renacimiento porque se consideró que “nació el hombre moderno” de las tiniebras de la edad media.

      Ejemplo de como el cristianismo atrasó a la humanidad: hasta la llegada de la imprenta de Guttemberg, los libros sólo existían en monasterios y palacios de algunos nobles, pudiendo tener sólo acceso la élites, que además mayormente sólo los usaban para que hicieran bonito. Gran avance, sí señor.

      Esradio, la nueva emisora de Losantos… Joder, en serio, una propuesta informativa libre de ataduras, imparcial y profesional, con dos coj****. Ponme otro ejemplo, haz el favor, que ese ni te lo tengo en cuenta.

      • Los países gobernados actualmente por islamistas son de un avanzado, que ya quisieran para sí los países europeos del siglo XVI. Dale las vueltas que quieras. A la vista está qué religión hay en los países avanzados y cuál en los más retrasados. Culturalmente y en cuanto a libertades y derechos humanos.

        ¿Criticamos el sectarismo pero lo ejercemos cuando se trata de una radio de ideología no afín? Me parece bien, pero quitándonos la careta de moderados.

        • Que algunos países islámicos actuales sean unos radicales no significa ni que el islam lo sea ni que la mayoría de sus seguidores lo sean. A ver si aprendemos un poquito de historia, de religión y de tolerancia, que veo que no vamos muy surtidos.

          Y lo de la radio… Maño, joder, que es Losantos! ¿Pero hay que explicarlo más? XDDDDDDD

        • Por cierto: EEUU está en la cabeza de violaciones de derechos humanos y civiles, y precisamente islamista no es. A ver si aprendemos a colocar a cada uno en su sitio, que sólo vemos lo que nos da la gana.

    • Espero que realmente no sea un espejismo y consiga el éxito, porque creo que se lo merece. Sólo que soy un poco escéptico, porque sabiendo como tratamos al cine español últimamente no las tengo todas conmigo, pero bueno, ahí queda la cosa.

      En cuanto al artículo que mencionas, varios contestan al autor del mismo rebatiendo sus argumentos poco menos que endebles. Los comentarios son bastante más interesante que el artículo en si, escrito por alguien obviamente molesto por lo que se cuenta en la narración, supongo que por motivos religiosos.

  3. No se lo que pasara con la pelicula en las salas nacionales, pero parece que no le va mal. No obstante, tambien supongo que tendra un tiron internacional importante, dado el director y la actriz principal.
    Respecto a lo de la polemica…pues la verdad…ahi me tengo que abstener de opinar, por el simple hecho de que no conozco los fundamentos historicos que pueden tener las criticas. Pero tiene toda la pinta que con los datos con los que se cuenta, se presta demasiado a la interpretacion y a la imaginacion. De ahi que la pelicula pueda barrer para el lado que le apetezca.
    Por otro lado, creo que la discusion que se ha generado por ejemplo en el blog del que he ofrecido el link, es una discusion irresoluble, en el sentido de que no podemos saber lo que hubiera pasado si las cosas hubieran sido distintas de lo que fueron. Habria sido mejor si la influencia cristiana no hubiera sido tan patente en los momentos en los que lo fue? Hubiera sido peor?
    Preguntas sin respuesta.






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