La historia de siempre

La Historia, sí, en mayúsculas, es la típica prima fea que nadie reconoce pero que incordia todas las fiestas porque siempre aparece, a pesar de que reiterativamente nadie le ha invitado a entrar en ninguna. Tantos ejemplos hay que simplemente me quiero fijar en una “cosilla” que sinceramente empieza a fastidiar bastante. Es la historia de nuestro colega Cristobal Colón.

Bueno, no vamos a discutir ahora cosas que ya se saben que son como son: que se trataba de un marinero genovés de origen sardo, emparentado con algunos papas (Pío II y III, concretamente), que sufrió la ignominia de tener familiares degradados por las circunstancias del momento y que posteriormente, insistiendo en su error una y otra vez, intentó que su descubrimiento fuera lo que no era, por muchas vueltas que le diera (y no sólo al planeta).

Ya sabemos que podemos cuestionar hasta el propio concepto de “descubrimiento” (de hecho ya sabemos de largo que no fue el primer occidental en llegar al continente, ya que unos 600 años antes ya lo hicieron los nórdicos, aunque simplemente no le dieron mayor importancia, y aparte de eso, descubrir un mundo ya habitado por millones de personas pues como que es un poco raro, pero bueno, son disquisiciones más que otra cosa), pero a pesar de los pesares y de todo lo que queramos echarle en cara al navegante, hay un hecho claro que nos pongamos como nos pongamos cambió el mundo de una manera inimaginable para su tiempo: apareció un nuevo continente en los mapas occidentales, un nuevo lugar que colonizar y llenar. El último gran momento de la historia de nuestra civilización. Negar estas cosas tan básicas es de pazgüatos e ignorantes, pero… ¡Qué atrevida es la ignorancia!

En los USA, que son como son, le ven un lado oscuro a nuestro colega Christoval Colom (este era su nombre escrito a la antigua usanza). No me parece mal que se cuestione todo, me parece guay, pero bueno, hasta un cierto punto, amigos míos. La Historia es la que es  y se han hecho muchas cosas buenas y muchas cosas malas. Se han cometido muchos errores y al tiempo han surgido luces que han iluminado el mundo durante siglos. América apareció en los mapas porque un señor dijo que por sus cojones las indias estaban unas cuantas millas nauticas más allá y dijo que iba, y iba. Si ese señor no lo hubiera hecho, si no se le hubiera metido entre ceja y ceja hacer eso, desde luego nuestro mundo no sería ni remotamente como es. No sé si para bien o para mal, habría que hacer un ejercicio enorme de retrospectiva-ficción, pero es obvio que las cosas serían tremendamente diferentes. No sé si hay que agradecérselo o no. En realidad, para mi el descubrimiento más importante de la conquista de América fue la patata. Si os soy sincero me parece lo más relevante que salió del nuevo continente (el que diga tabaco lo echo). Bromas aparte (me he dejado el chocolate), podemos ser todo lo críticos que queramos, pero es innegable la influencia de la acción del Almirante de la mar oceana, como para ningunearlo de esta forma simplemente por motivos totalmente personalistas y políticos. Sólo por eso, se merece un respeto que muchos no están dispuestos a concederle.

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  1. ¿Sabes? ese fin de semana estuve en Pontevedra, y aprovechando que en Galicia hay un verano tardío, pero más verano que nunca, nos fuimos de paseo.
    Y allí, por la zona vieja, hay una estatua al Cristóbal Colón, marino pontevedrés donde los haya, y lo digo así porque así reza en la placa.
    De Génova nada, guapo, de ahí sólo sale gente del PP .-)
    De Pontevedra de toda la vida, como el marisco y la plaza de la Herrería.
    Y ya verás, ya verás, como hablaba un gallego perfectísimo.
    En realidad, no dijo, “voy a ir a las Indias pero por otro lado”; simplemente dijo “imos aló”.
    Al tabaco que le den, a la patata también; me quedo con el chocolate y el maíz.

    • Mira, Colón murió en Valladolid y durante años creía (como mucha gente) que era de allí. Las leyendas urbanas que nos creamos tradicionalmente en los sitios son tantas y tan calvas que es difícil convencer a la gente de la verdad. Pero bueno, que cada uno crea lo que quiera. Es esa ceguera lo que hace que el mundo sea la mierda que es.

  2. Vale, pero que no se olviden de mi chocolate. O las hamburguesas, que soy auténtica fan de la comida basura (para alegría de mis hijas).

  3. Por cierto, que yo no me creo que Colón fuese gallego, simplemente me hizo gracia la plaquita.

    • Ya me lo suponía… XDDDD Lo que pasa es que muchísima gente sí cree en esas leyendas más basadas en el querer y no poder que en la realidad. Eso quería decir.






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