Andaba desayunando y viendo los prolegómenos del debate de “Los desayunos de TVE” (es el único programa de debate político que queda por las mañanas, así que hay que aprovechar… ¿Dónde estás, Vicente?), y he podido presenciar una auténtica batalla dialéctica entre periodistas como es poco habitual ver: Nativel Preciado (extraña amante literaria de púgiles y que no tiene nada especialmente destacable en su haber) y Javier Valenzuela (de El País y con una extensa trayectoria internacional, sobre todo en asuntos de Oriente Medio) se han enfrentado indirectamente por la cuestión de la gripe, de dos formas totalmente diferentes (radicalmente diferentes, en mi opinión). Mientras que Nativel seguía las consignas gubernamentales (que todo guay, que hay que ir porque mola que te pinchen, etc…) y tachaba a los medios de Internet de irresponsables, poco informados y desinformadores (claro, los medios de Internet, justamente los que menos información dan, ¿verdad?), Javier hacía exactamente todo lo contrario: llamaba a la no vacunación no imprescindible, decía claramente que no se iba a vacunar, y arremetía nada menos contra la OMS (sugiriendo sus relaciones muy específicas con las multinacionales farmacéuticas), y agregando momentos más tarde que con todas las vacunas compradas y que no se van a usar hubiera sido mucho más interesante ayudar a los países a salir de la pobreza (el otro tema de moda estos días).

Nativel, guapa, como se nota que todavía os jode a muchos periodistas que existan los medios bidireccionales. Vosotros, que estáis acostumbrados a expeler controladamente toda información que vuestros amos os ponen en los teletipos, no entendéis (algunos ya lo están empezando a hacer, por suerte) como es posible que la gente participe de la producción de la información, del contraste informativo y la transparencia, creando redes de información inteligentes y bidireccionales. El éxito de los diarios online así lo justifica, ya no sólo de los blogs. Pero maña, has enseñado la patita, metiéndote con los que, sin cobrar un duro y currándoselo a diario para ofrecer información veraz, pero totalmente diferente de la que soltáis vosotros, van diciendo verdades día tras día. No me incluyo, ya que no investigo: me limito (esto también hay que hacerlo) a “amplificar” la información que otros se preocupan de preparar y sacar adelante, pero me doy por aludido, claro está, ya que tu referencia velada a los blogs, foros y demás era bastante evidente. Tu problema es que todavía no estás, como muchos de tus compañeros, dispuesta a enfrentarte a la realidad del futuro de la información, que en realidad ya es el presente.

En cuanto a Javier (señor que al menos tiene blog), decirle que tiene todos mis respetos. Teniendo en cuenta el medio en el que trabaja (y sus intentos de desprestigiar la conspiración de la gripe, fallidos por otro lado), generalmente suelo prestar atención a sus palabras porque suelen ser bastante coherentes y, como en el caso de hoy, sinceras e imparciales. Hablar con sentido común debería ser una asignatura de periodismo, y claramente no todo el mundo lo practica. Sinceramente me merece más confianza alguien que ha sido corresponsal de guerra, que ha estado en primera linea de la información y que se atreve a decir cosas molestas por TV aunque le puedan perjudicar que alguien cuyo mayor logro según la Wikipedia es haber escrito una biografía de Cassius Clay y un tal Legrá (que problablemente será conocido en los medios pugilísticos). Yo no soy periodista, lo admito (tal vez sea mi vocación frustrada), pero creo que es mi obligación, al menos desde mis limitadas posibilidades, mostrar lo que yo voy encontrando y que creo que es serio y bien fundamentado. Es verdad que hay mucho mercachifle diciendo estupideces sin ton ni son (lo del fin del mundo y el 2012 ya es de risa, sobre todo porque el calendario maya no termina en 2012, sólo su séptimo periodo), pero junto con estos papanatas hay gente seria dispuesta a tirar de la manta de los verdaderos problemas mundiales, y no seguir las corrientes oficiales, que nos envenenan. Así que por una vez que un periodista “de los de verdad” dice algo coherente, no vamos a quitarle la razón…

El ataque a la OMS (ya saben, la Organización Mundial al Servicio de las farmacéuticas) ha sido especialmente elocuente y concreto por parte de Javier Valenzuela. Cómo él, somos muchos los que tenemos más que sospechas sobre el comportamiento de esta organización que de la noche a la mañana se convirtió en dueña y señora de todos nosotros al poder obligar a los estados miembros a vacunar a todo el mundo si ellos lo ordenaban. Ahí lo dejo. Una breve búsqueda en Google da información de sobra sobre este particular, aparte de que ya hemos hablado de ello en este blog. ¿En manos de quien estamos exactamente? ¿Nuestros gobiernos nos protegen realmente? Estas son preguntas que debemos hacernos y buscar información sobre ello no sólo es necesario sino una obligación ciudadana. Porque gracias a Internet, tenemos la posibilidad de estar bien informados.

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