Como ya sabemos todos, hoy día todo es Global. Algo muy útil y práctico para los mercaderes “globales” sin duda. Ya sabemos que para nosotros, no tanto. Lo único “global” interesante para los ciudadanos hoy día es Internet, pero claro, es una globalización totalmente opuesta a la que buscan gobiernos y corporaciones. Es una globalización que les molesta, e incluso les infunde terror, como se ha demostrado esta semana pasada. Ahora el gobierno de España ha quedado, al menos formalmente, a la altura de China en lo que se refiere a defensa y promoción de los derechos fundamentales, y eso quita votos.

Pero no voy a reincidir en el tema del Manifiesto, polémica de la que hay que seguir haciendo un seguimiento constante, si no de uno que me parece más preocupante e insidioso, que es nuestro querido “calentamiento global”. Soy consciente de que las opiniones que se vierten al respecto alegran y ofenden por igual a grupos contrarios. Pero al contrario que en asuntos como el aborto, que es un tema meramente moral y por lo tanto opinable por propio conocimiento-desconocimiento de causa, este otro tinglado es muy más complejo, porque… ¿Cuántos investigadores del clima hay en la audiencia? (ya, vale, que este blog no es El País, pero bueno, por probar suerte…). Quiero decir con esto que nosotros, simples mortales, sólo sabemos lo que nos cuentan, no tenemos acceso a nada más. Lo que nos cuentan los ecologistas, los políticos, los mass media, los científicos… ¡Pero es que cada uno nos dice una cosa! Y claro, a uno, que es escéptico hasta la médula, le da por pensar de todo y claro, la única conclusión a la que llego es que simple y llanamente, esto no es más que una “guerra global” (como la médica, la política, la económica, la propagandística, etc., a las que nos vemos sometidos a diario y que se han convertido en la nueva “guerra fría” de nuestra época) donde los distintos lobbies se dedican a intentar convencernos incesantemente de que su posición es la correcta. Pero… ¿Quienes son los lobbies? Los lobbies son los ejércitos de los poderes fácticos, los que se pelean lo que sus amos les dicen que hagan. Si el interés es hacer creer que hay un calentamiento global, pues Greenpeace entre otros se lo pelea para convencernos a todos de que es así; si es todo lo contrario, pues lo mismo (lo siento, sinceramente ahora no conozco ningún lobby al respecto y no tengo ganas de buscar). Luego están los científicos, que no se ponen de acuerdo ni hartos de vino malo. Unos que sí, otros que no, otros que todo lo contrario… Así llegamos a un status quo caótico que se resumen en que miremos donde miremos, alguien tiene una opinión “confrontada” con hechos “científicos” (recordemos la espantada de los últimos días sobre esos “correos de la infamia” que falseaban datos a favor del calentamiento) que al ciudadano de a pie no le soluciona nada y que lleva de una forma sistemática a engaño. A eso, hablando en claro, se le llama Desinformación. Mientras los ciudadanos estamos confusos sobre lo que pasa, ellos, tanto unos como otros, se buscan la vida para sacar tajada de donde sea. La última tajada interesante es la del mercado de CO2, auténtico hito en el procedimiento de “meter la mano en la saca”. Kyoto fue grande en ese aspecto, permitiendo el mercadeo de gases de efecto invernadero. Si alguien se preguntaba si alguna vez las corporaciones comerciarían con el aire, que sepa que lleva ocurriendo ya una década.

Que nadie se lleve a engaño. El hecho constatado (eso lo podemos apreciar todos por inspección directa sin necesidad de datos científicos) es que nuestra acción industrial fundamentalmente (añadiendo los transportes y algunas cosas más) es nociva, tanto para nosotros como para el planeta. Es de cajón y me da igual las cifras que se saquen por ahí al respecto: es un hecho empírico. Ahora bien, nosotros llevamos aquí dos días como quien dice (y “poniendo en peligro” al planeta, menos de dos siglos), y la Tierra ha tenido que enfrentarse a cataclismos mucho más impresionantes que la emisión masiva de gases invernadero (de hecho, así ha sido en varios episodios no consecutivos en estos 4.600 millones de años de vida del planeta, por lo que sabemos gracias a la geología), y hasta ahora hemos vivido en un remanso de paz respecto a lo que ha sido la vida planetaria en todo este tiempo. En este tiempo, la tierra se ha secado, congelado, inundado, arrasado por volcanes y terremotos, separados sus continentes y creado desiertos y selvas por igual de forma incesante. Los seres vivos han tenido que sufrir esto durante miles de millones de años (aunque los pluricelulados como tales sólo tengamos unos 800 millones de años). La vida ha afectado a la Tierra de innumerables maneras. Por ejemplo, si hoy día tenemos oxígeno es porque la cianofíceas se dignaron en empezar a hacer la fotosíntesis, consumiendo el dióxido de carbono para producir energía. El oxígeno es un veneno para la vida, eso ya lo sabemos: genera radicales libres y oxida las células, acelerando su muerte. Pero lo necesitamos para vivir. Si esas bacterias primigenias no hubieran causado el primer desastre biológico de la historia terráquea, ahora no estaríamos aquí, puesto que es el oxígeno lo que permite la creación de colágeno y por lo tanto la formación de seres pluricelulados. Y alguno se estará preguntando: ¿a donde va el Lainon con todo esto? Pues a lo siguiente.

Nos están acoquinando entre unos y otros con memeces de calibre máximo. Sí, la responsabilidad de la especie humana, siguiendo al Dr. Dawkins, es salvaguardar nuestro acervo genético, y eso implica, egoístamente hablando, que debemos salvaguardar el medio ambiente en el que vivimos. ¿Pero cómo vamos a hacerlo si constantemente nos bombardean con datos contradictorios y nunca definitivos? No existe ningún tipo de acuerdo en la comunidad científica sobre el problema, si es que lo hay, y por supuesto, de los políticos y los lobbies no te puedes fiar por definición. Y por supuesto tampoco de las corporaciones, pero tanto de las “contaminantes” como de las “ecológicas”. Recordemos que, sea cual sea el mercado en el que se mueva una corporación, su objetivo último e incuestionable es conseguir el mayor beneficio trimestral posible. Las corporaciones defensoras de las “energías limpias” son ahora mismo el negocio más en auge, y sus lobbies son poderosos. Las corporaciones “contaminantes” siguen peleándose su sitio y van a por todas en lo que se refiere a mantener su predominio energético, aunque sepan (porque lo saben) que debido a su propia esencia (energías no renovables, excepto las provenientes de biomasa), tienen que desaparecer en un cierto plazo aún no definido.

Mi conclusión es que, sintiéndolo mucho, no me caso con nadie. Entre unos y otros consiguen el objetivo final de todo este asunto: confundir a la población para que no seamos capaces de pensar racionalmente sobre la cuestión. Si a eso le sumamos la más que generalizada ignorancia científica de la población, conseguimos lo que los poderes fácticos quieren: que dejemos de pensar en los problemas y nos centremos, post-modernisticamente hablando, en nosotros mismos, y no le demos importancia a nada más. Además, la ciencia está quedando en entredicho porque no está sabiendo posicionarse correctamente en el problema, no sabiendo aportar los datos y pruebas fehacientes necesarias para que la población sea capaz de articular una opinión al respecto. Mientras este caos continúe, seguiremos enganchados al marasmo mediático proveniente de los lobbies, los soldados de fortuna de los gobiernos y corporaciones. Mientras, en Copenhague, nuestros jefecillos y sus acólitos se dedican a mercadear con nuestro aire (porque tengámoslo muy claro: su objetivo final no es solucionar el supuesto calentamiento global, sino simplemente comprar y vender CO2) a golpe de talonario y con unos canapés de caviar entre pecho y espalda, unas limusinas de la ostia y tomándose unas vacaciones pagadas por los ciudadanos y los nuevos impuestos ecológicos. Claro que, quien a estas alturas crea que nos representan de alguna manera, debería volver a la escuela y estudiar lógica, asignatura de la que parece que todo el mundo pasaba como de la m. en el instituto. Así nos va, claro.

Actualización:

ClimateGate: El Secuestro del Movimiento Ecologista y su Reconquista.

Actualización: interesante vídeo y artículo sobre como se captan a los “pro-ecologistas” (aunque esto en realidad vale para los pro-loquesea, simplemente en este vídeo se muestra como se capta a supuestos pro-ecologistas, con un sueldo anual bastante elevado, para hacer causa pública y en Internet). Esto hace preguntarte cuanta gente no hay pagada para promocionar determinados productos o ideas. En un reportaje sobre el tema vi hace tiempo que actualmente este tipo de marketing directo se está imponiendo a marchas forzadas. Lo que hace la necesidad…

Actualización: Artículo de The Guardian donde se especula con la posibilidad de que el mercadeo de gases de efecto invernadero sea dos veces superior al actual del petroleo en una década. A eso yo le llamo COMERCIAR CON EL AIRE.

Actualización: el biodiesel y semejantes tampoco son la solución. Bueno, ya lo sabíamos, contaminan tanto como el petroleo y además eliminan zonas de cultivo enteras (si es de primera mano, pero también lo han intentado con aceite de cocina y tampoco). En fin, ¿este fracaso, de quién es culpa? Yo ya paso de entenderlo…

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  1. Siento decirte que la cosa no es tan así, no es tan confusa como crees. Los lobbies intentan convencernos de que sus posturas son las correctas y de que tienen la verdad absoluta, eso sí, pero también quieren sembrar la duda sobre todo lo demás, y en eso te han ganado, han conseguido su objetivo contigo.

    Que el cambio climático es un hecho no lo duda nadie, no hay un solo gobierno que no lo reconozca, y la mayoría de científicos se posicionan a favor de esa hipótesis (que no a favor de que suceda, claro, por algo se quejan), hay unos pocos que no. Otros se han demostrado cobardes y no creían lo suficiente en sus propias pruebas, por lo que han llegado a manipularlas, que no quiere decir que no tuvieran el convencimiento de lo que decían. No siempre se puede demostrar fehacientemente algo que se intuye, desgraciadamente en éste caso.

    Los datos no engañan, mi experiencia no engaña, hace 10 años yo iba abrigado por ésta época, y ahora salgo en calzoncillos al patio de mi casa a las 7 de la mañana, que sí, que a lo mejor me he vuelto más chulo, pero te aseguro que eso no lo podía hacer hace 10 años por chulo que fuera.

    Los casquetes deshaciendose a un ritmo acelerado e incluso superior al esperado por las predicciones más catastrofistas no engañan, los glaciares de las montañas desaparecidos no engañan. Que haya habido épocas cálidas y frías durante la humanidad no significa que se hayan alternado con una velocidad de cambio tan grande como la de ahora.

    Dices que la Tierra ha sufrido millones de catástrofes y aquí estamos… pero es que no estábamos cuando sucedieron éstas, ahí ivamos a seguir si las hubiéramos presenciado… mucha fe veo yo.

    No es solo el cambio climático lo que se intenta combatir, es el consumo exagerado de recursos (consumimos como si tuvieramos a nuestra disposición 3 planetas como éste), el destrozo de los paisajes (o es que no quieres que tus hijos o nietos puedan disfrutar de paisajes que en su día pudiste ver tu?), la calidad de nuestra salud, nuestra calidad de vida, no tener que temer la próxima tormenta, sequía o huracán, así como plagas, pandemias, etc. Y ahora podrías atacar por el ámbito de que estoy intentando aterrorizar, que es lo que hacen los gobiernos para tener a las poblaciones controladas.. ni mucho menos, ni me acerco. Yo no busco controlar a la población ni pido ninguna medida semejante, y no hablo de nada que no pueda suceder realmente si seguimos con la actitud actual imperante en el mundo entero.

    Pareces no tener en cuenta que ya no se trata solo del CO2 liberado, o del metano liberado, o de los FHC liberados.. las máquinas ineficientes también generan calor, las centrales de producción eléctrica también generan calor, eso no sale en las ecuaciones, eso ni tan siquiera lo han tenido en cuenta en las ecuaciones porque se considera un factor marginal que sin embargo es importantísimo (y porque complicaría sobremanera los cálculos). Pon por ejemplo una ciudad llena de aires acondicionados, el calor de esa ciudad será enorme, primero por el calor desplazado de los edificios al exterior, y segundo por el calor generado y añadido por las máquinas de aire acondicionado… y así con todo.

    Tenemos que encontrar sistemas más eficientes energéticamente hablando para consumir menos energía y producir menos calor, así como menos CO2, es un ciclo que se retroalimenta en los dos sentidos, tanto como si va en la dirección antiecológica, como si se va en la dirección ecológica, es por así decirlo una curva exponencial. Lo de los dos grados no es una tontería, es cierto que si se llega a ese incremento de la temperatura tendremos un buen pufo, habrá menos hielo en los polos que reflejaran menos la luz solar, loo que provocará una mayor absorción de luz solar y un aumento de las temperaturas,.. que a su vez reducirá la cantidad de hielo, etc.. por no hablar del aumento de vapor de agua en la atmosfera, que es un gas de efecto invernadero mucho más potente que el CO2. Para eso no hace falta ser un ingeniero de la NASA ni un gran físico, es clarísimo (y muy intuitivo además con pocas nociones de matemáticas y ecuaciones diferenciales) que es una situación como mínimo para asustarse.

    Ahora el problema es como ajustar todos esos modelos a la realidad, encontrar los datos correctos, etc. Pero.. resulta que los lobbies contrarios a los ecologistas quieren hilar fino, y tirar del hilo hasta tensarlo al máximo, eso de los coeficientes de seguridad tan típicos en ingeniería no les suena, no entienden que si no se conoce bien el modelo más vale ser cauto que alocado y “valiente”. En gran parte la discusión viene de ahí, de esos puñeteros márgenes de seguridad, los ecologistas saben que los demás van a querer apurar al máximo y no van a aplicar coeficientes de seguridad, y es muy probable que las manipulaciones descaradas salgan de allí, de intentar que se respeten unos márgenes aun creyendo que se está estirando el hilo al máximo.

    Obviamente no es una actitud responsable desde el punto de vista de un científico… pero no tengo tan claro que no sea responsable desde el punto de vista de un ser humano preocupado por el futuro del planeta.

    Para apuntes, para que veas a qué realidad nos enfrentamos: mientras estados unidos propone unas emisiones determinadas para sus vehículos en 2020, en Europa ya casi hemos alcanzado esas tasas y en China ya se han conseguido desde hace año y medio, USA es un devorador nato de recursos y tenderá a criminalizar a todos los estados de economías emergentes para justificar su inacción y parálisis total. Precisamente porque hay estados así en el planeta es porque se tiene que pedir mucho más de lo que luego se conseguirá.

    Por cierto, te aseguro que aunque los políticos vivan así la vida, entre talonarios, copas de vino y buenas comidas, no es lo mismo con los ecologistas que pasan por prisión cada dos por tres, incluso por manifestaciones pacíficas o por denunciar abusos descarados de los derechos de indígenas, o del medio ambiente, etc. Y no, no me refiero al PETA, que por cierto, ha sido declarada organización terrorista por… el ministerio de agricultura de USA,sí, ahora un ministerio de agricultura puede declarar organización terrorista a un grupo en ese país. Esos son los lobbies que hay que temer. Y si quieres, supongo que es lícito desconfiar de las compañías y empresas que van de verdes, pero no entiendo qué interés puedo tener yo u otro ecologista en que tu seas más respetuoso con el medio ambiente sino el mero hecho de que éste se conserve en buen estado.

    Saludos

    • Bueno, a ver, vamos a dividir por temas porque escribes muy denso… 🙂

      Lo primero, nadie dice que no haya cambio climático. La discusión a estas alturas no es esta. Y no es lo que se está discutiendo, por ejemplo, por el tema de los datos falsos de la peña esta inglesa. No es la cuestión. La discusión es por qué y como. Y ahí es donde radica realmente la cruenta batalla, la problemática y donde todos los lobbies atacan para confundir al personal: a los ecologistas les mola la idea de que somos nosotros los causantes, a muchos científicos les lleva la idea de que son cambios naturales que ocurren cada X tiempo (y no niegan que podamos ayudar, pero no lo excusan como única causa), y a los políticos, económicamente hablando, sólo les interesa no perder dinero y votos. Así de simple. Si esto no te parece complicado, nos vamos a tomar una cañas. La última, ¿sabes cuál es?, culpar a los humanos de que emitimos demasiado CO2. O como vi en Boston Legal, donde irónicamente afirmaba un personaje que la culpa del calentamiento global era por los pedos vacunos. Por esa regla de tres a la piba esa inglesa que sólo puede tirarse pedos por un problema muy chungo crónico la tenían que encerrar con un catéter en el culo de por vida. No estoy vanalizando la cuestión, pero si nos ponemos a decir tontadas, yo me uno y no echamos una risas (ojo, no lo estoy diciendo por ti, sino por los lobbies).

      ¿Cuantos años tienes? Porque yo tengo 35, y sólo tengo recuerdo real del tiempo de los últimos 15 años. Y en ese tiempo he vivido en 3 ciudades diferentes. En Madrid, en diciembre, se puede ir en jersey, y te hablo de hace más de 10 años. Las apreciaciones personales no valen para intentar justificar si hay o no calentamiento global. Lo siento, pero es verdad.

      Casquetes, el otro mito. Por favor, dime que no crees que si se deshiela el ártico vamos a terminar nadando todos… Porque sólo con saber física de EGB se sabe que el hielo formado en el agua no suma masa al agua al descongelarse. No digo nada del polo sur, pero curiosamente, de ese polo nadie dice nada. La última noticia que recuerdo de que pasaba algo en la Antártida fue hace cinco años por lo menos de un trozo que se había separado, cosa que por otro lado pasa habitualmente y que además no formaba parte de la zona de tierra, sino que estaba directamente en contacto con el agua (efecto del ártico una vez más, o sea, efecto cero).

      Yo no es que tenga fe en que vayamos a sobrevivir ante una catástrofe mundial. Tal vez sea porque después de mi muerte me importa más bien poco lo que pase, ya que una vez muerto me convertiré de nuevo átomos y no iré a ningún sitio en especial ni me reencarnaré. Dicho esto, que parece muy mezquino, te diré que si llegase a ocurrir realmente una catástrofe de esas magnitudes necesarias para joder la vida humana sobre el planeta, pues chico, nos tendríamos que joder y aguantar, porque que yo sepa nadie tiene un botón que impida que la Tierra haga lo que le de la gana cuando quiera. El calentamiento global, si ocurre en la magnitudes que debe ocurrir (y no estoy hablando de un par de grados de más, sino de probablemente de entre 15 y 30 grados más para que realmente haya una catastrofe biológica planetaria), será algo inevitable más allá de lo que nosotros pensemos en hacer. El Sol, mismamente, está teniendo unos ciclos de funcionamiento anómalos desde hace dos años, y se está pensando en que es una causa (o contracausa, según a quien preguntes) del supuesto problema que tenemos.

      Mira, yo también flipaba con Al Gore y sus gráficos hace unos años, hasta que me di cuenta de que primero: no es científico, y no tiene ni puñetera idea de como funciona la Tierra, el clima ni nada de nada. Es simplemente un vocero. ¿De quién? No lo sé, aunque lo intuyo. Es simplemente un político que, cuando vio que le robaban la presidencia hace 8 años, se encabronó y se puso a joder al personal. Ni más ni menos. Y luego, me di cuenta de que lo que contaba tenía una cantidad de inexactitudes científicas alucinantes. Simplemente lo digo para el que lo pueda pensar.

      Hablas, creo que con sentido común, de la destrucción del planeta. Estoy plenamente de acuerdo contigo. Somos unos irracionales con el uso que damos a las materias primas o lo que hacemos para conseguirlas. Pero no es un problema de superpoblación ni memeces de ese tipo. Mira, aquí en Europa, como en la mayoría de los países industrializados, desechamos cantidades exorbitantes de alimentos y otros productos diariamente. Nos sobra. Estamos sobre-explotando el planeta para que sobre, simplemente porque nos obligan a comprar cada vez más. Y lo terrible es que lo seguimos permitiendo y lo fomentamos con nuestro comportamiento. Hablas también de salud. En los últimos 100 años han crecido de forma exponencial las enfermedades humanas, pero no las del resto de animales. Tenemos nuevos virus, cánceres, síntomas adversos, sobrevacunación, etc… Sobre el control de la población, también de acuerdo. Más de lo que pensamos, en realidad, y como se está haciendo patente cada día, aunque la mayoría no se percate.

      En lo que se refiere a las industrias, pues que tal baila. Ahora vivimos inmersos en una industria energética basada en combustibles no renovables y contaminantes. En eso estamos de acuerdo. Pero lo que no se cuenta, porque no interesa, es que cuando las renovables y limpias triunfen, pasarán dos cosas: primero, que el monopolio actual no cambiará de manos. Seguirán siendo los mismos los que tengan el control de todas esas energías. Y segundo, que para producir la misma energía que la que usamos ahora, tanto la solar como la eólica no serán suficientes. Como bien dices, hay una disipación de calor excesiva que hace que la solar sea muy ineficiente, y la eólica depende… De que haya viento. Y aquí en Aragón vamos sobrados, pero eso hazlo en Tierra de campos (soy de allí, así que si de lo que hablo). Ni de coña. Sólo queda como alternativa real a largo plazo y en cantidad suficiente la geotérmica, y está en bragas. Así que no esperemos estas energías a pleno rendimiento en al menos 20-30 años.

      Creeme cuando te digo esto: soy un gran amante del planeta. Me gusta vivir aquí. No he viajado mucho (tampoco soy especialmente viajero, la verdad), pero creo que no es necesario para apreciar en la medida que lo merece la grandeza de la vida en la Tierra. Que lo estamos jodiendo constantemente desde hace no ya décadas, sino siglos, por supuesto, y eso le quebranta el espíritu a cualquier persona que tenga sentimientos hacia la vida. Precisamente porque me gusta mucho la arqueología y la historia natural, se apreciar lo que tenemos en el presente. Y a pesar de lo dicho antes, me gustaría que se mantuviera en el futuro, sólo por una mera cuestión de que creo que debe ser así. Sin más cuestionamientos. Pero eso no me hace ecologista. El ecologista es el que lleva estos planteamientos al debate político, y eso ya no me gusta tanto. No quiero que la supervivencia del planeta dependa de las discusiones políticas, porque entonces es cuando vamos jodidos, como se está demostrando. El debate político, por ejemplo, está creando impuestos innecesarios impensables hace 20 años, o incluso 10. Pero que no tienen nada que ver con contaminar menos: la gente, las empresas, todo el mundo en general no va a contaminar menos porque suban los impuestos. Tendrían que subir un 100, 200 o 300 por ciento para que la gente dejase atrás las costumbres que tiene. Pero eso no interesa. Interesa subir impuestos para recaudar más, pero de manera que la gente no deje de consumir los productos contaminantes (como el tabaco, vamos). Es decir, son impuestos “ecológicos”, pero que no tienen implicaciones ecológicas algunas. Y esto sólo los impuestos.

      No te engañes (si es que lo estás haciendo, no me queda claro): Copenhague es y va a ser aún más falsario que Kyoto. No sólo no llegarán a nada, sino que impondrán aún más impuestos, más comercio de CO2, más imposiciones a países pobres y una consecuencia que será, creo, más importante: la imposición de un “orden ecológico mundial” (por parafrasear a los conspiracionistas, que no lo son tanto) que va a estar controlado por USA de un lado (el económico) y Rusia y China por el otro (el de las materias primas), con graves consecuencias para todos nosotros. Esto se verá en cuanto acabe la cumbre y conozcamos las conclusiones finales. Y sí, creo que los políticos han ido allí sólo para comer canapés e ir en limusina: hace ya meses, sino años, que lo que van a “decidir” ya estaba decidido. Que quien sea nos pille confesados.

      Simplemente te digo que no me valen las consignas ni las ideas. Sólo me valen los hechos y las realidades, y lamentablemente son estas. Se pueden discutir, gustar más o menos, pero son irrefutables. Ni siquiera los científicos son capaces de ponerse de acuerdo: unos por dinero (lamentable), otros por los datos y otros porque ni siquiera tienen claro si es un cambio climático o un mero hecho accidental del clima de larga duración. Mientras no haya unanimidad real en la ciencia, a mi lo que digan los lobbies, políticos y demás me la trae totalmente al pairo. Mientras tanto, mi conclusión es que debemos autoprotegernos como humanos y como ciudadanos, no seguir consignas ni ideologías, y hacer lo que esté en nuestra mano por evitar cualquier daño innecesario para el planeta y por extensión para nosotros mismos. No hacer eso sí es irresponsable.






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