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¿Qué es la Cultura?

Hay un artículo que me ha hecho reflexionar sobre una cuestión tan en boca de todos estos días: la Cultura.

Lady Gaga no es cultura | iGeorge’s.

Como dice el autor, hay cosas que son cultura y otras que no lo son. Pero claro: ¿qué es la cultura y qué no lo es? ¿Qué criterios hay para definir algo como cultura? En sus ejemplos, el autor del post dice que Lady Gaga no es cultura (cosa que comparto), pero que Los Beatles sí (cosa que también comparto). ¿Por qué uno sí y otro no? Esta es la cuestión interesante de analizar.

Cuando nacieron Los Beatles, muchos dijeron que eran bazofia, que no eran Cultura. Eran algo tan radicalmente nuevo como el rock en su momento, y para las mentes conservadoras de su época no tenía mucho sentido que unos supuestos artistas se dedicasen a una música tan extraña y a letras tan endiabladamente fuera del sistema. Pero han pasado a la historia como grandes artistas y creadores de un género musical, el Pop, que por otro lado se ha convertido en el género de masas por excelencia. El Pop de ahora no se parece mucho al de entonces, la verdad (con excepción de algunos grupos, especialmente algunos británicos, que han mantenido la tradición en cuanto a melodías y letras), y lo llamamos Pop por llamarlo algo, pero ellos fueron los creadores. Son Cultura con mayúsculas porque más de 40 años después de formación como grupo siguen siendo considerados los reyes del Pop y genios musicales.

Ahora bien, ¿qué ha creado Lady Gaga? Que sepamos, nada. Su estilo musical es una especie de pop mezclado con tecno bailable muy manido y que no aporta nada de particular. Como ella existen una gran variedad de artistas que hacen básicamente lo mismo una y otra vez. Varían un poco la melodía, otro poco las letras, y ya está, tienen una nueva canción. En mi opinión (yo también me considero artista, puesto que escribo libros y cuentos), eso no es crear cultura. Ahí va mi opinión al respecto: creo que crear Cultura es crear algo tan diferente y nuevo que se distinga del resto de forma y manera que pueda considerarse un nuevo paradigma. Y no sólo en arte, sino también en ciencia, política, religión, etc… Porque la cultura, según la definición de Wikipedia: “La cultura es el conjunto de todas las formas, los modelos o los patrones, explícitos o implícitos, a través de los cuales una sociedad regula el comportamiento de las personas que la conforman. Como tal incluye costumbres, prácticas, códigos, normas y reglas de la manera de ser, vestimenta, religión, rituales, normas de comportamiento y sistemas de creencias”. Es decir, la Cultura es lo que rige la vida de las personas en un momento dado de la historia y en un modelo cultural concreto. Se trata de un modelo de vida creado a lo largo de la historia de esa sociedad y que trasluce en un momento concreto de una determinada forma. Pero para que se forme esa cultura, han tenido que ocurrir momentos, circunstancias y avances que lo hayan hecho posible. Es decir, han tenido que ocurrir descubrimientos de nuevos paradigmas que han modelado la sociedad de una determinada manera. Los Beatles, por ejemplo, crearon el Pop. ¿Qué ha inventado Lady Gaga? Que yo sepa, nada. Su música es simple y llanamente una copia y extensión de otras anteriores que no aporta nada al momento cultural. Esto objetivando sobre Lady Gaga, pero claro, esto lo podemos extender a una cantidad de gente enorme, y poner una lista aquí sería parcial y sesgado por mis gustos (aunque comparto la lista del post que reseño arriba). También es enorme la lista de creadores culturales, desde el que inventó el fuego hasta el descubridor de la Teoría de Cuerdas. Todos los que de una forma u otra han creado o descubierto algo que ha hecho avanzar a la humanidad de alguna manera son sin duda creadores de Cultura.

Ahora fijémonos en el momento actual de la “cultura” en España. Por ejemplo, la música. Se dice que Chenoa, Miguel Bosé, Sabina, Rosario, etc, son creadores de cultura. Bien, según el razonamiento anterior, esto es falso. No han creado movimientos musicales nuevos, simplemente han ampliado los anteriores con alguna variación. No podemos asegurar, por ejemplo en estos casos concretos, que ninguno de esos artistas haya creado nada diferente de lo ya existente. Sí, cada uno tiene su estilo particular, sin duda, pero eso no es crear cultura. Así pues, ¿podemos decir de algún artista que haya creado cultura musicalmente en este país en los últimos 40 años? Probablemente los podamos contar con los dedos de la mano. Serrat es prácticamente el único que se me ocurre, al fusionar música y poesía de una manera muy particular y que ha sido muy imitado, pero que incluso no es algo que haya creado por si mismo, ya que eso se ha hecho siempre. Hace poco hablaba del Esperpento, la original forma literaria creada por Valle-Inclán, para defender la serie Padre de familia. Valle-Inclán fue un genio creador que hizo aparecer de la nada un nuevo género literario sin parangón anterior. Eso es crear Cultura. Ramón y Cajal descubrió la sinapsis como la forma de comunicación entre las neuronas. Eso es crear Cultura. Manuel de Falla creo algunas de las obras musicales imperecederas más importantes de los últimos 200 años en España. Eso es crear Cultura. El Concierto de Aranjuez de Joaquín Rodrigo es Cultura. Bienvenido Mister Marshall de Berlanga es Cultura. La movida madrileña fue Cultura. Y puedo seguir mucho más. Hay cientos de ejemplos de arte y ciencia que son cultura, no sólo nacional, sino mundial. ¿El Amante Bandido de Miguel Bosé es Cultura? ¿Opá, Voy a hacer un corral es Cultura? ¿Poker Face es Cultura? Pues permitanme disentir: racional y categóricamente, estas manifestaciones culturales (eso sí lo son), no son creadoras de Cultura. Son, como digo, simples manifestaciones de la cultura creada por otros antes. Por lo tanto, cuando estos señores y señoras salen a manifestarse al Ministerio de Industria diciendo que son “Creadores de Cultura”, deberían pensárselo bien antes de hacer semejantes aseveraciones, porque me da la impresión de que están exagerando en gran medida su papel en el mundo cultural. A lo mucho, puede decirse que forman parte de la industria cultural (de ahí que la verdad sea dicha, fue muy propio que se fueran a manifestar a Industria y no a Cultura). Y la industria cultural, como su nombre indica, está sujeta a las normas del mercado: oferta y demanda. Esto da para otro post y no me voy a alargar aquí con ello, pero todos entendemos lo que quiero decir.

Por terminar ya mi soliloquio, quiero simplemente resumir que para que haya creación cultural ha de haber algún tipo de originalidad, algo que no se haya hecho antes de ninguna manera parecida, para otorgar tal mérito a un artista, científico, etc…, con el detalle de que además pasará a la historia y será recordado por ello mismo. Cualquiera que quiera abrogarse el mérito de ser creador cultural debe también considerar si en su carrera ha creado algo que haya sido iniciador de un movimiento nuevo en la cultura, o haya permitido descubrir algo que haya supuesto un avance para la humanidad en algún sentido. Si no es así, yo les rogaría, más que nada para no seguir insultando la inteligencia del personal, que se quedasen en su casa, tal vez con la sana intención de investigar como conseguir ese algo nuevo que les permita autodenominarse creadores. Hasta entonces, hagan el favor de cerrar el pico, leñe, que ya cansan con tanta tontería.

Hace un par de días me referí al fin del mundo de chichinabo de 2012, y de sus trágicas “inconsecuencias”… Pero no nos equivoquemos, eso no significa que no vaya a existir un fin del mundo de verdad. Lo habrá, en algún momento que aún se intenta escudriñar, pero ocurrirá, destruyendo no la Tierra, sino el Universo entero:

Destino último del Universo

Este interesante artículo de la Wikipedia explica la distintas teorías que se mantienen actualmente sobre los hipotéticos fines del universo. Ya sea por implosión, por frío total y completo, o simplemente porque tiene que ser así, las formas de ver el fin del mundo son múltiples y diversas. Una que no menciona este artículo es la no menos curiosa y extraña del Punto Omega, fantasía innovadora de Teilhard de Chardin (adjunto el artículo en inglés por se más completo) que viene a decir entre otras cosas que el Universo se terminará convirtiendo en una mente omnipresente y omnipotente que evitará que el propio Universo desaparezca.

Amigos míos, se lo voy a decir más claro: como dice el dicho chino, “si no ha pasado, ¿por qué te preocupas?, y si ha pasado ya, ¿por qué te preocupas?”. Sean felices, disfruten de la vida sin temores y dejen los finales del mundo para Jólibud y los flipados…

Cine: Ágora

Tenía ganas de verla por diversos motivos: primero porque es de Amenabar, al que considero que es el único salvador del cine español en estos momentos; segundo por la temática, tremendamente arriesgada para el estado del cine en estos días que corren; y tercero porque podía levantar cierto revuelo, como parece ser que ha conseguido, al menos en algunos sitios. Voy por partes.

Para los que todavía no estén al loro, narra los últimos años de vida de Hipatia, una filósofa del siglo V de nuestra era en Alejandría. Daba clases en la famosa Biblioteca, la acumulación más grande del conocimiento antiguo. Básicamente la película nos cuenta qué paso en la segunda destrucción de la Biblioteca, dirigida por entonces por su padre, y como el cristianismo se va apoderando de todo hasta que los paganos, incapaces de detener el avance, o terminan convirtiéndose, o como en el caso de Hipatia, prefieren vivir en su mundo interior de razón y lógica antes que caer en la trampa de la fe. Aunque muchos ya se pueden imaginar el final, no lo voy a contar por si alguien todavía es tan tierno de pensar que la heroína puede con todo.

Bueno, aquí hay varias cuestiones a tener en cuenta y que quiero ir deshilvanando poco a poco para que tengamos una idea clara de lo que tenemos enfrente. Lo primero, como dije antes, es que es una película de Amenabar, y por eso esperaba lo que me encontré, aunque me ha decepcionado un poco. Me explico. Amenabar es un director técnicamente excelente y sabe contar historias (lo que no pueden decir el 90% de los directores españoles actuales), pero tiene un defecto que se ha visto claramente en esta película: las cuenta todas igual. Con la excepción de “Mar adentro”, que no tuve ni maldita gana de ver (no porque considere que pueda ser mala, que seguramente no lo es, sino porque el tema no me interesa en absoluto, ya que no estoy de acuerdo con lo que hizo ese señor, pero eso da para otro artículo…), todas sus películas adolecen de una cosa, que en ocasiones viene muy bien, pero en otras como esta canta mucho: lo mira todo por encima, como si fuera una especie de “dios” que observa todo desde las alturas y que imparcialmente va narrando lo que ve. Eso, en “Abre los ojos” estaba bien, ya que la historia de por si permitía esa licencia narrativa perfectamente (todo estaba mezclado, sueño y realidad), pero aquí no pega bien. Es una historia real, ocurrío (más o menos, luego veremos los peros) de forma semejante a como se cuenta y por lo tanto, la narración “desde arriba” queda como extraña. Parece que el propio Amenabar no quiere pringarse con la historia, no la hace personal, y eso se nota en todo el metraje. Esto ya lo noté en el trailer, y por eso no tenía yo buenas vibraciones. Pero aparte de esto, considero que la película como tal es buena. Luego me meto más en harina con el argumento, pero está bien realizada y los actores en general están bastante bien. La ambientación sin duda es excelente y la película dice lo que quiere decir, que ya es bastante. Mi crítica, pues, va más dirigida al director que a la película en si. A pesar de ello, sigo expresando mi admiración por el gran cineasta que es y que va a ser Alejandro Amenabar.

Segunda cuestión, el tema. La apuesta de Amenabar es arriesgadísima: hacer una película histórica (en los tiempos que corren, y de hecho son escasísimas), ¡sobre una científica de hace 1500 años! Seguramente escuchó, múltiples veces, que era una locura. Primero por hacer una biografía de alguien que no conoce casi nadie, que vivió hace tantísimo tiempo, que se dedicaba a la ciencia, y que además era mujer. Tanto desatino junto tiene que pasar factura. Veremos como es la recaudación, pero el sábado, cuando fuimos a verla, había media sala vacía. Aquí, ya lo sabemos, hay varios culpables. En este blog ya hemos comentado la situación del cine español y el hastío de los españoles para ir a la salas de cine. Lo que antes se llenaba prácticamente todos los fines de semana ahora sólo cubre la mitad de las butacas. Y al terminar la proyección comprendí porque la mayoría de las salas se construyen con la mitad de butacas que tenían antes: los gerentes de los multicines no son idiotas, y saben perfectamente cúal es la tendencia. El otro día fui a ver “Los sustitutos”, con Bruce Willis, y había incluso menos gente. Joder, que es Bruce Willis. Todo esto me está convenciendo de que efectivamente todo va cuesta abajo. Si a esto le sumamos que mucha gente escucha la expresión “cine español” y automáticamente se queda en casa, pues podemos entender que la última de Amenabar esté teniendo problemas para atraer al público. Y por último, la temática. Luego comento más el tema, pero una época histórica que se está comenzando a conocer en los últimos 150 años, hábilmente ocultada por la jerarquía eclesiástica durante siglos, y protagonizada por una total desconocida cuyo legado en este mundo fue defender su derecho al conocimiento por encima de la fe, pues digamos que a la mayoría de la gente se la trae flojísima, sobre todo en nuestro país, tan culto y versado. En ese sentido, me quito el sombrero ante el atrevimiento del director, a pesar de que pueda ser predecible su descalabro en taquilla.

Y tercero, la polémica. Lo que narra la historia puede parecer simplemente un biopic, pero no lo es. Primero porque se tienen tan pocos datos en concreto de esta mujer, Hipatia, que sólo se pueden hacer especulaciones. De hecho, Amenabar se toma una serie de licencias que siendo más o menos correctas, pueden criticarse desde varios frentes, tanto en sentido positivo como negativo. Pero la historia de Hipatia es, en realidad, una excusa. Lo que se intenta contar, en realidad, es la lucha entre fe y filosofía (lo que por aquella época podía ser denominado como ciencia, denominación que sólo fue tomada en cuenta a partir del siglo de las luces). Pero da igual que fe. De hecho, Amenabar nos describe a una Hipatia pagana pero que no profesa ninguna religión. Es más, se ve que le importan tres nisperos los dioses, siendo su única y exclusiva vocación la razón y la lógica. Ese es el meollo de la cuestión. Tanto paganos como cristianos demuestran tener poca cabeza sobre los hombros al hacer lo que hacen, mientras ella se muestra incólume ante su visión filosófica del mundo, la única posible según la razón humana. Esta forma de pensar no se recuperaría hasta el siglo XVII. De hecho ya varios siglos antes que Hipatia, Sócrates ya denostaba la crencia en los dioses para llegar a la verdaderá iluminación del conocimiento, y por ello fue ajusticiado. En este caso, la historia se repite en Hipatia. Realmente no sabemos si fue ajusticiada como se relata en la película, pero digamos que Amenabar intenta reflejar un hecho: el cristianismo terminó con siglos de conocimiento para sumir al mundo occidental en una oscuridad que duró nada menos que unos 1000 años. Hipatia, en este caso, es el totem que el director utiliza para reflejar tales acontecimientos. Se trata, pues, de un filme que no sólo narra cosas, sino que tiene múltiples lecturas y visiones del mismo tema: la lucha entre razón y religión. La expresión “Yo creo en la filosofía” indica a todas luces la intención del director con la película: no es posible unir fe y razón en una misma persona. Si decides ver el mundo con los ojos de la ciencia, la fe termina en un segundo plano, sobre todo si eres cristiano. No es posible aunar por ejemplo una creación del mundo basada en la física y la biología con lo que dicen las escrituras. Otra cosa es que puedas o no tener la creencia en una idea abstracta superior como es la de Dios, pero es imposible creer en un dios creador del Universo y al mismo tiempo admitir la teoría del Big Bang. Esta incompatibilidad es la que rezuma toda la película y que ha hecho que me haya gustado mucho.

Pero además, se cuentan cosas que a la Iglesia no le interesa que se sepan. Amenabar da una de cal y otra de arena a todo el mundo (paganos, cristianos y judios), pero lo que sabemos hoy de forma incontestable es que la biblioteca fue destruida por los cristianos (dirigidos por el obispo Cirilo, que luego sería padre y doctor de la Iglesia), y que su sinrazón condujo a la destrucción de todo el conocimiento posible acumulado hasta entonces. Si la Biblioteca simplemente hubiera almacenado textos religiosos, probablemente no hubiera sufrido la quema de sus textos. La Biblioteca almacenaba el conocimiento científico acumulado de siglos atrás. Teorías que los líderes religiosos cristianos no podía soportar porque daba a entender que el mundo no giraba en torno a su dios, si no a una serie de leyes universales que regían desde el más pequeño átomo hasta la estrella más enorme. Ese conocimiento debía ser destruido y así lo hicieron. El cristianismo atrasó a la especie humana durante un milenio (en realidad más, porque la ciencia no volvió a renacer hasta hace casi unos 300 años). La Iglesia católica ha conseguido, por ejemplo, que la película no pueda distribuirse de momento en Italia. Dicen que no, claro, que van a decir, pero es muy raro que en todo un país no hayan conseguido distribuidor. Alguien habrá tenido algo que decir al respecto, ¿no? Y aquí en España, por supuesto, está recibiendo muchas críticas del espectro ultra-católico y la derechona, que no pueden comprender que la historia real pueda ser esa. La Iglesia lleva siglos lavándonos el cerebro y lo ha conseguido muy bien, pero el conocimiento no se puede detener.

A modo de anécdota, contaré que cuando salimos de la sala, mi novia estaba encantada y repugnada al mismo tiempo por la película, y me expresó su repulsión por la ideología religiosa expresada por la Iglesia. Me chocó, ya que aunque nunca ha sido especialmente creyente, yo le había contado estas historias durante años y nunca me había hecho caso. Ha tenido que ver una película para enterarse de tales acontecimientos (sobre todo, le impresionó la destrucción de la Biblioteca y su conversión en templo cristiano). Si esa fue la reacción suya, espero que haya sido también la de más gente. El conocimiento de esa época, que se nos ha negado durante tantos años, puede ayudar a que la gente vea la gran mentira que ha sido el cristianismo desde sus inicios y que aquí he atacado en varias ocasiones. En definitiva, recomiendo a todo el mundo que vea la película, basada, por mucho que algunos nos quieran confundir, en hechos reales, y que nos da imagen de un mundo que era mucho mejor de lo que nosotros creemos y que fue olvidado por el interés de poder y sumisión de la todopoderosa Iglesia católica. Espero que la veáis con mentalidad abierta y con los ojos de la razón, única forma de entender realmente esta historia.

ciencia_tijeras

Me uno a la iniciativa “La ciencia en España no necesita tijeras“, que lleva unos días rondando por ahí. Y se nos pide dar al menos una razón por la que no debería reducirse el presupuesto de I+D con fondos públicos. Hay muchas razones, y seguramente mi razonamiento lo repetirán otros en toda la blogosfera española, pero creo que es de justicia resaltar que sin el debido apoyo a la ciencia y la investigación, una nación no puede desarrollarse y evolucionar debidamente para convertirse en una potencia.

Lamentablemente, eso es lo que esta haciendo nuestro amigo ZP: torpedear la linea de flotación del desarrollo de España. Con la excusa de la crisis, y con el firme voluntad de ganar votos aunque estemos jodidos, se quita de donde sea para darlo a donde menos hay que hacerlo. Dicen que los científicos e investigadores tienen que apretarse el cinturón, pero claro, los banqueros no pueden, ni los sindicatos, ni es necesaria una reforma laboral que baje el paro y cree empleo de calidad. Tampoco es necesario ayudar a las factorías en apuros como la de Opel, que dejará en la calle a 1300 personas, mientras llega a acuerdos multimillonarios con Renault por 10 años. Vaya, ¿con unos es posible y con otros no? ¿Qué esfuerzos son esos, si puede saberse?

Los investigadores se marchan forzadamente de nuestro país porque aquí no pueden hacer su trabajo. Mientras que países como EEUU gastan el triple porcentual a nuestro gasto respecto al PIB (considerando que, lógicamente, su PIB es como muy mayor respecto al nuestro), e incluso algunos países europeos gastan cuatro veces más que nosotros, ZP insiste en gastar dinero inutilmente en cosas que van a empobrecer la nación de manera inaudita y que nos van a lastrar por décadas, y sin ningún remordimiento. Los únicos países que pueden sobrevivir y competir en un mundo como este son los que crean y desarrollan cosas, no los que las compran. Así, España no podrá decir nunca que pertenece al club de los mejores (ese nuevo G-20 que sustituye al vetusto G-8), porque no se lo merece. Seguiremos desgañitándonos con olimpiadas chorras en vez de preocuparnos por las cosas realmente relevantes. Futuro negro nos espera como esta gente siga haciendo lo que está haciendo.

PD: Añado que los países industrializados “de verdad” saben esto desde hace tiempo, por eso su inversión en desarrollo científico es amplio. Pero recordemos que en estos países no sólo son las instituciones públicas las que invierten (por medio de organismos directos o la universidad), sino que multitud de empresas privadas son dinamizadas y animadas a invertir ellas mismas en esa investigación y desarrollo. Así se explica que estos países logren unos avances que para España son inimaginables. Estamos en un páramo inasequible, en el que, y siento ser tan pesimista, nos vemos abocados al fracaso más absoluto. No sólo el gobierno recorta, sino que la universidad está prácticamente inhabilitada para investigar (no lo digo yo) por muchas razones, algunas técnicas, otras ideológicas, otras económicas… Y la empresa española no está interesada en el I+D, y los que lo están, son porque tienen un apoyo detrás que no es mayormente oficial y los resultados que consiguen son exiguos. Recuerdo el caso de ese coche que quiere lanzar SEAT en 2014, eléctrico, cuando los coches eléctricos ya son una realidad en prácticamente todos los países avanzados. ¿Qué cómo es posible que andemos tan atrasados a estas alturas? Pues porque lo estamos permitiendo. Llegamos tarde a todos sitios y eso deviene en la situación en que estamos ahora. Nuestros líderes llevan más de 15 años hipotecando nuestro futuro hasta límites insospechados, y los resultados los estamos “empezando” a sentir ahora. Digo empezando porque estamos aún en los albores del desastre. En los próximos años, de seguir esto así, vamos a hundirnos en la miseria más absoluta.

Público.es – Los jóvenes ya no quieren hacer ciencia.

Este artículo de Público (vía Barrapunto) trasluce un hecho concomitante en nuestros días al espíritu de nuestro tiempo: la ciencia, como otras tantas cosas importantes en nuestra vida, ya no interesa tanto como antes. En general, se ha degradado en interés por la mayoría de las cosas importantes, y esta es una de ellas.

La ciencia es el soporte en el que se basa nuestra sociedad. Sin ella, viviríamos aún en la edad media. No tendríamos absolutamente nada de lo que tenemos hoy en día, y mientras que para algunos eso sería delicioso (luditas), para los demás sería un suplicio inaguantable. Las ingenierías convierten la ciencia en realidad tangible (tecnología), pero sin ella no podrían hacer absolutamente nada. Sin embargo, se prefieren las ingenierías a las ciencias puras, se prefiere el éxito inmediato que dan las tecnologías al duro estudio y la investigación. Y los que salen, prefieren irse fuera porque aquí no hay futuro para los investigadores. Las causas son muchas y diversas, pero sobre todo tiene que ver con esta cultura de lo inmediato y lo superfluo en la que vivimos.

La economía también es un factor importante. La gente no quiere dedicar años y años de su vida para luego terminar cobrando lo justo (el famoso mileurismo), si es que llega. Y lo entiendo, ya que la ciencia está tremendamente devaluada en la sociedad española, y más que la ciencia, lo que entendemos por ciencia. También se habla de que al parecer, ha aumentado el interés por los másteres. Eso viene a reafirmar lo que decía antes sobre las ingenierías.

Ya lo dice la máxima: “todo lo que sube tiene que bajar”. Pero en este caso, no hace más que bajar todo el tiempo, y parece que no toca fondo. Tocará fondo cuando necesitemos, como necesitamos más, investigadores que creen cosas nuevas para poder competir con el resto del mundo, y no podamos porque no hay y los que hay se hayan ido fuera. Este es el mundo que nos están dejando los Aznares y los ZPs.

Lean éste artículo de SEAT sobre un prototipo de vehículo eléctrico que se quiere lanzar para el 2014. Una auténtica vergüenza. Hace 19 años General Motors sacó adelante el primer vehículo eléctrico viable (el EV1), que se convirtió siete años más tarde en el Toyota RAV4-EV, con capacidad de correr a cerca de 130 km/h, con una autonomía de casi 200 km, cuando este supuesto prototipo no puede ir a más de 100 km/h con una autonomía de 50 km, y encima necesita de un motor de combustible normal para poder seguir tirando. Insisto, es vergonzoso.

Que 12 años más tarde en nuestro país aún sólo seamos capaces de producir esto es para producir calambres cerebrales. Así, no es de extrañar el retraso que llevamos respecto al resto de países desarrollados. Esto es producido por lo que ya sabemos: no sólo por nuestro atraso tecnológico, si no por nuestro nulo I+D, y que el sistema basado en combustibles fósiles aún nos afecta más que a otras naciones. Mientras que otras marcas ya han sacado al mercado sus vehículos eléctricos viables comercialmente, nosotros aún tendremos que esperar otros 5 años y a ver en que condiciones. Infumable.

En un país donde sólo se innova en la tortilla de patatas, los que tenemos claro que las cosas van mal lo seguimos viendo aún más claro, mientras el resto, aborregado, se conforma con ver como Zapa se queja de lo malos que han sido los capitalistas, siendo que ellos mismos lo han permitido y auspiciado (recordemos la famosas ayudas a la banca). En fin, que pena de país.

Perdidos y la física

(Aviso que este post de por si es una especie de spoiler, así que si lo leen, bajo su responsabilidad).

Perdidos es una serie rara, rara, rara de narices, ya lo saben los que la siguen. Últimamente está de moda hacer este tipo de series, pero bueno, la cuestión es que tal y como está configurada desde la tercera temporada (después de una primera prometedora y una segunda errática), la dirección que está tomando la serie es cuanto menos inquietante. No hay capítulo en que no termines con la sensación de querer defecar en la prostituta madre de alguno de los guionistas, por decirlo de forma fina. Pero la cuestión con esta serie no es fundamentalmente lo complicado de su trama, sino como están haciendo uso de la física para llegar a lo que aún no sabemos que puede ser que llegue. Quiero decir antes de nada que sigo la serie vía canal Fox España y por lo tanto no sé como anda el tema en tiempo real, pero bueno ahí van mis impresiones acerca de la relación entre la ciencia y Perdidos.

Aunque es algo de lo que ha estado imbuida la serie desde el principio, la ciencia ha comenzado a hacer su aparición estelar a partir de la tercera temporada. Desde luego en la isla hay algo, que se va desentrañando poco a poco, pero ya el hecho de la existencia de la Iniciativa Dharma nos da que pensar. El hecho de que durante décadas, científicos y otras personas vivieran en la isla para intentar descubrir lo que le hacía especial. Pero está siendo en esta cuarta temporada cuando nos estamos encontrando con los momentos científicos más interesantes, todos ellos relacionados con la física. En un capítulo que en mi opinión es el mejor de toda la serie, Desmond sufre un viaje alucinante al centro del continuo espacio tiempo del que finalmente consigue recuperarse, pero que nos da a entender que algún tipo de fluctuaciones de tipo cuántico están sucediendo en la isla. Después, Daniel Faraday avisa a Frank y los demás que han de seguir siempre la misma ruta entre la isla y el carguero, porque al parecer las fluctuaciones de la isla provocan que las cosas y las personas fluctúen a su vez en el continuo espacio-tiempo. Y en el último episodio emitido descubrimos que la isla contiene lo que parece ser una bolsa de materia llamada “exótica” o “extraña”. Este tipo de materia, que todavía es más teórica que otra cosa, está formada exclusivamente por quarks arriba, abajo y extraños. Los quarks son los componentes básicos de los elementos nucleares, es decir, los protones y los neutrones, pero en estado libre forman materia extraña y no extraña. Al parecer, se cree que las fluctuaciones de esta materia pueden generar comportamientos extraños e incluso convertir a todo el planeta en una masa de quarks caliente. Lo que ocurra a partir de ahora es un misterio, como siempre, pero está consiguiendo que mi atención por la serie crezca mucho más de lo que era hasta ahora.

¿Qué va a pasar desde ahora? Estamos acostumbrados a no saber que va a ocurrir hasta que lo vemos, así que supongo que lo mejor es que siga siendo así. Eso sí, después de todo este misterio espero que el final lo hayan arreglado suficientemente bien. Y se supone que queda una temporada más, así que veremos lo que nos deparan estos señores tan malos llamados guionistas.

La ciencia y su divulgación son dos de las cosas que más me preocupan. La ciencia incumbe a nuestras vidas de forma absoluta, pero no la entendemos en general ni lejanamente. La física de particulas o cuántica es un buen ejemplo de ello. Oímos “cuántico” e inmediatamente cerramos los ojos y los oídos. Es demasiado complicado para nosotros. Lo que les presento a continuación es un compendio de cinco videos que juntos forman un programa completo, un poco teatralizado a decir verdad, que explica la mecánica cuántica de forma más sencilla, más accesible. Si Carl Sagan era un gran divulgador, nos hizo comprender la naturaleza como hasta entonces no lo habíamos hecho. Hagamos un esfuerzo e intentemos comprender nuestro mundo un poco mejor y comprendamos la realidad (o no realidad, según) que nos rodea. Espero que les guste.





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