Posts Tagged ‘educación’

Bolonia

Yo hasta ahora no estaba muy enterado del tema del Plan Bolonia, pero ahora lo estoy un poquito más (ambos dos son igual de informativos, pero el segundo se mete con el tema en más profundidad):

Vodpod videos no longer available. Vodpod videos no longer available.

Bueno, que cada uno saque sus propias conclusiones. La mía particular en realidad se divide en dos:

  • Todo esto forma parte de la industrialización mundial que llevamos sufriendo desde hace 20 años.
  • Más que el hecho de que puedan estudiar más o menos según recursos u otros criterios, el hecho patente es que se trata de una forma de crear una nueva élite dirigida por las corporaciones para la creación de una ciencia dirigida. Naturalmente, todo aquello que no proporcione un beneficio directo a las empresas (como las humanidades) serán borradas del mapa lo antes posible (como dice el segundo vídeo, la primera en caer o de las primeras será antropología, algo que ya de por si me ha alarmado sobremanera).

Es cierto que la titulitis actual ya no tiene sentido. Como dice el decano en el primer vídeo, las empresas ya no saben que hacer con exceso de licenciados, y el título ya no les sirve como criterio de contratación. Yo soy la viva imagen: no tengo ningún tipo de licenciatura ni diplomatura en informática y he trabajado en empresas punteras del sector en proyectos importantes. Las empresas ya tienen que romperse la cabeza buscando a gente valiosa sin guiarse por de donde vienen o de que están “aparentemente” (porque el título universitario sólo da eso, apariencia de que sabes) preparados para la tarea concreta.

Al final, todo este tinglado se está montando para tener la capacidad de comerciar con la educación. Básicamente se trata de imponer el sistema anglosajón: sólo pueden estudiar los que tienen dinero en materias muy específicas y los que no tienen dinero tienen que pagar prestamos a los estudios durante años, que les endeudan y les impiden desarrollarse a no ser que consigan buenos trabajos. Eso sí, los universitarios que consigan pasar todos los grados, masters y ostias en vinagre tendrán trabajo casi seguro. El resto, o estudia estudios inferiores (que casi será recomendable) o tendrán que estudiar de forma “clandestina”, por su cuenta, y serán unos “intocables” en el sentido más hindú posible. Si ya teníamos una educación cojonuda, la que nos viene encima…

Fuente: http://noticiaserb.wordpress.com/2009/12/10/plan-bolonia-explicado-sin-rodeos/

Una de Reverte

Vía El simposio me entero de esta del amigo Reverte (nada menos que de hace dos años). Por favor, leedlo con tranquilidad y sosiego y luego volvéis:

Permitidme tutearos, imbéciles

¿Ya? Bueno, pues entenderéis que os diga que tiene toda mi admiración. Aunque siempre he sido algo escéptico con su obra, no puedo negar que sin duda tiene una pluma envidiable. Al nivel de Quevedo, Reverte saca a relucir, con las palabras justas y adecuadas, lo que cada vez más gente pensamos de nuestro país y de nuestros gobernantes. Menos mal que hay señores que pueden permitirse el lujo de hacer esto, aunque sean pocos y muchas veces cobardes. Pero aquí el hombre ha dicho: que narices, para que me voy a callar; y pone a cada uno en su sitio, como tiene que ser.

Alguno pensará que usar un lenguaje duro y descarnado. Sí, y es precisamente el que tiene que usar. Porque no se puede denominar de otra manera la situación actual española y los que nos han abocado a ella. Es sin duda una descripción completa y perfecta (si es ello posible) de nuestra realidad. ¿Que puede dañar la vista? Puede, pero oiga, si es usted un tanto sensible como para reconocer la realidad que le rodea, pues oiga, métase en casa y recójase como un ovillo en su ignominia. Si quiere vivir en sociedad, tendrá que acostumbrarse a entender que las cosas son de determinadas maneras, y hay que expresarlas de alguna forma. Ya que lo políticamente correcto no funciona (no ha funcionado nunca), hay que usar el desparpajo. Y además, el insulto, bien dirigido, es un arma lingüística de carácter imprescindible en ocasiones como esta.

Y sinceramente, espero que alguno de los aludidos se moleste de verdad. Que sienta vergüenza. Que se haya sentido lastimado en su espíritu, porque eso significa que sabe que Reverte tiene razón. Me atrevo a apostillar al señor académico para, continuando su conclusión, decir que: nunca subestimes la capacidad de un imbécil para el mal. Queda dicho.

Estulticia

Según Wordreference: f. Necedad, ignorancia, tontería.

Según Esperanza Aguirre: no tener ni puñetera idea de qué hacer cuando la cosa pinta mal.

esperanza-200(cortesía de “Los calvitos“)

Lo más terrible de todo es que nuestras “autoridades” tengan que llegar a este tipo de decisiones porque en su momento no tomaron las medidas pertinentes para que la situación actual no llegase a ocurrir. Miren, cuando yo era un chaval (y hace 20 años de eso), no se me ocurría ni rechistarle a un profesor. Pero no yo ni el 95% de mis compañeros de clase. Lógicamente, siempre había el típico rebelde que de todas formas estaba relativamente controlado, y como mucho, se expulsaba a alguno por muy mal comportamiento. Pero eran casos tan esporádicos que en toda una vida escolar podías llegar a ver sólo algún caso, y eso si lo veías.

Ahora nos encontramos con que el profesor, no sólo no es respetado por los alumnos, sino que ni siquiera por los padres. En estos 20 años se ha degradado tanto la profesión de docente que prácticamente se han convertido en una profesión basura. Hoy día, ser profesor es ser un valiente. Y medidas estúpidas como las que quiere llevar a cabo Aguirre no son más que la punta del iceberg. Terminaremos poniendo guardias jurados en las escuelas para evitar las agresiones. Pero, ¿saben qué es lo más terrible de todo? Que nos lo hemos ganado a pulso.

Yo hoy por hoy soy ateo y soltero por la gracia de Dios, y mi idea de tener hijos es prácticamente pasar una hora de vez en cuando con mis sobrinos. Porque sé, en mi fuero interno, que no estoy preparado para tener hijos. Pero la gente, como sabemos, no suele pensar tanto las cosas. Con 20 añazos, muchos de mi generación ya estaban casados e incluso con algún churumbel, y no digo que todo el mundo esté falto de preparación, pero si hemos de asumir que la cultura que nos legaron nuestros padres es iconoclasta y destructiva. La canción “20 de abril” de los Celtas Cortos explica bastante bien lo que ha sido de la generación del baby-boom español (los que nacimos en los 70): una generación sin miras, sin perspectivas, separada de la realidad y egoísta. Como decimos en mi tierra, de esos trigos vienen esas pajas. Ahora nuestros hijos aún van más sin rumbo. Si nuestros padres no supieron darnos una orientación (así va el mundo, y especialmente España), nosotros aún menos. Nuestros abuelos vivían el día a día pero miraban al futuro, nuestros padres dejaron de mirar al futuro y nosotros no vemos más allá de nuestras narices. Vivimos en la auto-complacencia de una sociedad neurótica y obsesionada con el éxito y el placer. Esos son los valores finales que les estamos dando a nuestros hijos.

Es posible que el día de mañana tenga hijos, pero no pienso caer en los mismos errores. Pienso darles valores en los que apoyarse en esta vida. Explicarles que cuando te levantas por la mañana debes tener unos objetivos fijados, que debes sentir la vida, sentir respeto hacia ti mismo y hacia los demás. El resto es palabrería barata de los pseudo-pensadores que nos hemos inventado, como un Bosé o Bisbales cualesquiera. No sé si ya es tarde para reaccionar. Lo mismo Esperanza tiene razón, y es la única solución que nos queda.

Nos hemos enterado últimamente de sucesos como violaciones de niñas por parte de otros niños (algunos no lo eran tanto, pero aún así menores). Claro, todo esto nos hace reflexionar acerca de como son posibles estas cosas. Nos sorprendemos también de que ocurra a edades cada vez más tempranas, cosa que, como dirían los viejos del lugar, antes no pasaba. O sí, pero menos y con menos presencia mediática.

Tenemos inicialmente que visualizar la situación y comprender qué está pasando. Cualquier acontecimiento como este remueve nuestras conciencias. Se supone que ser niño es vivir durante unos años ausente del mundo. Cuando llegas a la adolescencia es cuando te encuentras con la realidad, y el bagaje que hayas recorrido en tu niñez será lo que te impactará más o menos a la hora de decidir el camino a seguir. Creo que este es el punto básico en el que deberíamos pensar a la hora de juzgar estos hechos. Y ahora en realidad no vale con decir eso de “es que viene de tal o cual familia”. Ahora hay una serie de elementos intermedios que antes no existían. Hablemos, por ejemplo, del bulling por medio del uso de tecnologías como el móvil, redes sociales, etc… Se está haciendo un daño considerable a nuestros [pre]adolescentes porque no hay control alguno sobre estas tecnologías. Es más, se ve a cada vez más niños con móviles en la mano desde su más tierna infancia. Es más, lo sé porque participé en la programación de una promoción en web de un móvil para niños fabricado por Imaginarium, hace ya más de dos años, y entonces se veía perfectamente por donde iba a ir la cosa. Ahora encontramos ya no móviles de juguete, sino reales, con todas sus funciones, en manos de niños de 10 años. Es más, si no tienen te lo piden porque sus colegas lo tienen. Y qué decir de Facebook y demás historias. Tres cuartos de lo mismo. La información descontrolada que fluye por esos sitios hace que a determinadas edades se manejen situaciones adultas para las que los chavales aún no están preparados. Es el “lo quiero todo y lo quiero ya”, que por cierto es el eslogan de una compañía relacionada con la telefonía.

Luego está la cuestión educativa. La ESO ha creado mucho daño en la última generación y no tiene visos de cambiar. El todo vale, no pasa nada si no apruebas, y demás cosas que nuestros chicos han ido aprendiendo, siempre a favor del esfuerzo nulo y la incapacidad manifiesta para desarrollar un espíritu crítico, han ido generando una mentalidad estudiantil totalmente deformada y sin un sentido claro en el presente y el futuro. Ya no existe la autoridad en las clases, y por lo tanto, el respeto desaparece, no sólo frente a los profesores, sino entre los propios compañeros. Ahora mismo los profesores, al menos en lo que se refiere a la educación pública, son meros transmisores de información que puede o no llegar, pero nada más. Todo esto crea una conciencia degenerada que influye en que los comportamientos deriven en salvajadas como las que tenemos noticia en estos momentos.

Como bien ha dicho el ministro de educación, el señor Gabilondo, ahora mismo algo grave falla en nuestra sociedad cuando ocurren estas cosas. Pero no es de ahora, llevamos años así. La educación hace mucho, pero también la indolencia de los padres provoca indolencia en los niños. Los padres cada vez se despreocupan más, es un hecho. Obviamente, no son todos, pero cada vez más, y se nota. Se despreocupan cada vez más de los niños hasta el punto en que muchas veces ni los ven en casi todo el día. No hacen nada con ellos, es mejor dejarles delante de la tele o la consola, o el ordenador, sin control alguno de lo que hacen. Mientras, salgamos con los colegas, dejemos a los niños con los abuelos y a divertirse, etc. Es decir, se está perdiendo el espíritu paterno, y eso se tiene que terminar notando de una forma u otra.

Como conclusión, simplemente decir que, como dice la maldición china, estamos ante “tiempos interesantes”. Interesantes por revueltos, social, cultural, moral y éticamente. La solución la tenemos nosotros, no las campañas mediáticas del gobierno. Pero nosotros no hacemos caso. Seguimos sumidos en la insidia social. Preferimos ser egoístas a responsabilizarnos. Y donde las dan las toman. Dejemos de lamentarnos y comencemos a trabajar, porque hay un trabajo muy duro por delante.

Fracaso escolar

Sólo quiero comentar en esta entrada un post del blog Dura lex dónde Juan Antonio García Amado hace una acertada crítica acerca de como la política institucional educativa es uno de los mayores peligros para garantizar el nivel educativo de nuestro país.

Baste decir que me parece acertadísimo y que recomiendo su lectura para entender, quien no esté muy al loro, como funciona la política estatal a nivel educativo. La mediocridad es la regla, es lo que vale, y eso implica necesariamente bajar el nivel para que lo políticamente correcto gane ante la realidad.

Salud y educación

Aunque no son dos conceptos que suelan ir unidos, en este caso así es. Un padre y su hija con espina bífida se encadenan a las puertas del instituto de ella para exigir, como la ley indica claramente, que exista un educardor para personas con discapacidades. Lo peor es que es el instituto de referencia de la zona, carece del educador y 8 estudiantes lo requieren para recibir la educación a la que tienen derecho.

Lo indignante de este caso, como de muchos otros que ocurren diariamente, es que el conjunto de personas con discapacidades son las más susceptibles de ser condenadas al ostracismo académico. Es habitual que las personas con discapacidades tengan menor nivel educativo o cultural, ya que, al menos hasta hace relativamente poco, su acceso al sistema educativo ha sido mínimo, y no se ha potenciado debidamente ese acceso, y también a la cultura. Para una persona con discapacidades físicas, muchas veces incluso leer un libro es un reto. Los ordenadores e Internet se han convertido en la panacea en muchos casos, pero no es suficiente. Al sistema no le interesa ese acceso a la educación y a la cultura porque, sin comerlo ni beberlo, se encuentran con un grupo de población (que ronda ya el 10% de la población) con el que no necesitan hacer esfuerzos para dejarlos aislados y sentenciados a la muerte cultural. Sólo aquellos que se toman realmente el esfuerzo de aprender, muchas veces por su cuenta y con gran esfuerzo propio y muchas veces económico, logran salir de esa vorágine de ignorancia. Y tenemos que apoyar que todos puedan lograrlo, si queremos tener una sociedad justa, solidaria, libre e igual.

Tras escuchar un debate en La Mirada Crítica sobre el sistema educativo en España y los fracasos sucesivos que estamos teniendo a ese respecto desde hace ya casi dos décadas, he recordado los viejos tiempos (mis viejos tiempos), los tiempos de la LODE, la terribe LODE, ese tenebroso sistema franquista que nos tenía a todos poco menos que subyugados y alienados, y les voy a ser sincero: los de mi generación seguimos siendo la generación mejor preparada que ha tenido España jamás. La introducción de la LOGSE generó un sistema de idiotismo estudiantil que estamos sufriendo ahora con las máximas consecuencias. Consiguió de una forma inopinada eliminar la autoridad del profesor y darle al alumno la capacidad de hacer de la vagancia una forma de arte.

Recuerdo que en los primeros tiempos de la LOGSE sucedió algo que se me ha quedado grabado en la memoria. Yo tenía un colega en teleco, de los de mi época, que un día me vino escandalizado por algo que había visto en su escuela. Resulta que habían dado las notas y aquel era el primer año que llegaban alumnos de la LOGSE a la universidad. El hombre me venía todo horrorizado porque el había suspendido una asignatura y estaba todo jodido, mientras los de la LOGSE veían sus notas, y los que no habían aprobado más que una o dos estaban celebrándolo como algo increíble. Esto es una carrera como Teleco, que es dura de narices, así que no quiero saber lo que fue en otras carreras. Esa era la avanzadilla de la generación LOGSE. Y aquí seguimos.

Cada gobierno ha hecho correcciones sobre el mismo error una y otra vez, sin solucionar el verdadero problema de fondo, que es la propia ley. Ahora además, debido a que se han transferido todas las competencias sobre educación, hay 17 educaciones LOGSE distintas. Se llegan incluso a modificar los libros para hablar sobre la realidad geográfica, pero sólo de la región donde se estudia. Y que decir de los acontecimientos históricos, para que hablar. En vez de aprender todos lo mismo, en casa sitio están aprendiendo lo que les están dando, y nos vamos encontrar en breve con 17 Españas diferentes, porque por si alguien no se había dado cuenta, un país es lo que refleja su educación. Tiempo al tiempo.

Leyendo Cada día nos alejamos más de la economía del conocimiento, se denota un mal social relacionado con como usamos una supuesta formación educativa con un supuesto puesto de trabajo, asociación que no tiene porque darse en ningún caso. En un país donde la FP está tremendamente infravalorada y todo lo que no sea ser universitario es poco menos que hacer el tonto, sin embargo el número de títulos es muy inferior a los de otros países de nuestro entorno sociocultural. En países como Finlandia la formación profesional está mucho más valorada, y a pesar de tener un sistema educativo mucho más elevado a todos los niveles, la gente no se mata por ir a la universidad. Y es lógico. De lo que se trata es de trabajar y de tener un futuro en esta vida. La acumulación de conocimientos no garantiza ese trabajo y ese futuro, y nos tenemos que percatar de que la vida tiene derroteros distintos que podemos elegir y que no tienen que pasar necesariamente por un master.

Me gustaría apoyar la formación profesional como la alternativa al trabajo, ya sea en tiempos de crisis o no. La universidad es un fin educativo que no ha de convertirse en un fin laboral en si mismo. Si lo que quieres es trabajar, no hay nada como la FP. Necesitamos más gente cualificada para realizar trabajos técnicos, que tienen un nivel semejante en ese sentido a muchas carreras técnicas y que ayudan tanto o más como los universitarios, y que también pueden generar un futuro laboral de gran éxito para los que lo intenten y se esfuercen. Si lo que quieres es justo lo contrario, pues oye, a otra cosa mariposa. Luego no te quejes.





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