Posts Tagged ‘igualdad’

Obviamente, no me estoy refiriendo a la droga. Todos sabemos de qué hablo: hace 80 años, el mundo vivió la crisis más importante que hasta la fecha ha sufrido la humanidad. Se dice que por muchos motivos la actual puede ser peor, pero eso lo dirá el tiempo. Lo cierto es que, a pesar de saber lo que ocurrió en aquel entonces, hemos vuelto a caer exactamente en los mismos problemas y errores. A pesar de que Hayek ya vaticinó los ciclos económicos, el liberalismo galopante (el económico), que creó la gran crisis del siglo XX, ha vuelto a conseguirlo de nuevo. Su voluntad de amasar más y más dinero a costa de todos y de todos ha vuelto a conseguir lo que se pensaba que no podía volver a pasar. Los seres humanos somos, sin duda, los campeones del error y el fracaso. Aunque lo vistamos de éxito.

Me considero política y filosóficamente liberal, pero no puedo decir lo mismo de la vertiente económica. Considero que los seres humanos nacemos y vivimos libres e iguales, ante la ley y ante nosotros mismos. Pero una cosa es que sea nuestro designio y otra muy diferente que podamos ejercerlo exactamente igual en todas las facetas de nuestra vida. Insisto en dos principios fundamentales: libertad e igualdad. Son los dos principios básicos y eternos, e iguales en su tratamiento y función. Ahora bien, la economía liberal pone mucho mayor peso en la libertad y la igualdad queda relegada a un tercer o cuarto plano. Para que el sistema económico liberal exista, el capitalismo, debe existir, como base fundamental de funcionamiento, la desigualdad. El capitalismo se basa en que exista un capitalista y un trabajador. El capitalista amasa capital, y el trabajador consigue ese capital con su trabajo. Además, es condición indispensable que exista una cantidad inmensamente mayor de trabajadores que de capitalistas, porque la pretensión final es amasar la mayor cantidad posible de capital en las menos manos posibles. Así que definir el capitalismo como economía liberal, es, cuanto menos, paradójico.  Que nadie se lleve a engaño: no vivimos en un sistema económico liberal (que respetaría la igualdad de todos a acceder a la riqueza), sino en un sistema autárquico donde sólo algunos tienen la capacidad de amasar el capital, y por lo tanto, tener el poder económico y político, los dos únicos poderes realmente interesantes de este mundo. Esta forma de pensar ha creado, en menos de 80 años, dos crisis mundiales, y lo que te rondó morena. Y lo triste de todo es que nos sigue pareciendo bien. No exigimos una reformulación del sistema económico, y mientras que los grandes líderes nos dicen una y otra vez frases vacías y reuniones de alto copete para, supuestamente, reformar el sistema, todo sigue funcionando exactamente igual que antaño. Ya hice una vez referencia a Jefferson hablando de los bancos, como los grandes enemigos de la sociedad. Claro, por aquel entonces no existía la corporación transnacional como la conocemos ahora, así que hoy día podemos agregarlo a la frase del ilustre revolucionario. Pero ya es tarde, no le hicimos caso en su día y ahora estamos en estas. ¿Hasta cuándo?

Por cierto, según www.efemerides.net, pasaron un montón de cosas tal día como hoy, increíble para la mayoría de los días del año. Comento sólo algunos ejemplos:

  • 1876 España Se establece la Institución Libre de Enseñanza.
  • 1921 Estados Unidos: Segundo proceso del caso Sacco y Vanzetti.
  • 1922 Italia: Víctor Manuel III confía el poder a Benito Mussolini.
  • 1923 Turquía: Kemal Ataturk asume como presidente de la nueva República.
  • 1929 EE.UU.: Crack de 1929 en el día conocido como Jueves Negro.
  • 1933 España: Fundación de Falange Española por José Antonio Primo de Rivera.
  • 1947 Se lleva a cabo en Bruselas la unión aduanera entre Bélgica, Holanda y Luxemburgo, conocida como Benelux.
  • 1987 Yugoslavia surge como nación independiente.
  • 2004 Los jefes de gobierno de la Unión Europea firman en Roma el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa.

Casi le da uno en pensar que este día ha sido uno de los que ha marcado la historia de la humanidad, al menos en tiempos recientes. Curioso cuanto menos…

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Las tetas de la ministra

Nuestra “querida” Bibiana Aído volvió a calzarse el mundo a su manera el otro día y por supuesto sin rectificación alguna. Sé que la noticia no es nueva, pero como hoy han vuelto a referirse a ello en el mismo programa (Las mañanas de Cuatro), pues he pensado que sería interesante reflexionar sobre eso. Básicamente, lo que vino a decir la buena mujer es que “abortar es lo mismo que ponerse tetas” (es más, lo dijo con estas mismas palabras). Independientemente de que consideremos que una ministra no debería pronunciar la palabra “tetas” en público (la política es el arte de las formas, querida), el debate real es que una representante de máximo nivel de los españoles piensa que abortar viene a ser lo mismo que cualquier otra operación rutinaria que una mujer pueda realizarse a lo largo de su vida.

Esto me parece muy grave. Apartándonos por un momento de la cuestión sobre el aborto (tema que ya plantee hace un año), el hecho de que una mujer ministra trivialice de esta manera con un asunto tan transcendente para las mujeres es, como mínimo, de mal gusto. Soy un hombre, y por lo tanto hay cosas que probablemente no lograré comprender nunca, pero sí entiendo que siendo el embarazo un momento fundamental en la vida de una mujer, un aborto lo es, como mínimo, en igual medida. No creo, ni por asomo, que ninguna mujer que haya abortado lo haya hecho a gusto y de la misma manera que, por ejemplo, se hace una apendectomía. Y menos una lipo o aumentar el pecho. Me da igual que se crea o no en el aborto. Como digo, no es la cuestión que se discute, sino la relevancia que sin duda tiene pasar por el quirófano para eliminar la vida de un futuro hijo. Si el nacimiento, según quienes lo describen, es algo maravilloso, un aborto debe ser lo que está en el lado contrario del espectro, algo asqueroso y que deja un mal cuerpo durante semanas, meses o incluso años (y eso haciendolo con todas las garantías, que no pensemos cuando se hace de forma clandestina).

Bibiana, te has pasado veinte pueblos y como ya hiciste con tus “miembras”, no sólo no rectificas si no que obligas a otros miembros del gabinete a salir del paso cuando se les pregunta sobre la anécdota (como ha pasado con la ministra de sanidad esta mañana, que la pobre no sabía como responder a los ataques que unos y otros le propinaban). Que sepas que los españoles en general no entendemos qué pintas aquí, con tu Ministerio de Igualdad, que no hace nada importante ni interesante y que simplemente está como una excusa partidista de ZP. Dimite ya, Aído, ya que no eres más que la viva imagen del desastre que es el gobierno de Zapatero en plena crisis.

No quiero ahondar en la crítica a la mala gestión pública que la ministra de Igualdad ha hecho de su anécdota estúpida de las “miembras”. Sin embargo, sí me preocupa una cosa: que lo políticamente correcto devore la naturaleza y el espíritu del lenguaje. Insistiendo en la validez de una palabra que nadie usa, lo único que está haciendo es quitarle el sentido al lenguaje como tal. Vale todo, podemos hacer lo que nos de la gana. Y entonces llegaríamos al mundo del del lenguaje preconizado por García Márquez, donde eliminaríamos la hache, los acentos y todo lo que no sea absolutamente imprescindible. Pero como dice ese anuncio de la tele, si falta, no es lo mismo. Como cuando se quería quitar la eñe. Muchas palabras cambiarían irremediablemente, incluso la que indica el propio idioma, y diríamos “espanol”. Ese debate ya no tiene mucha discusión en la actualidad, pero si dijeramos “ola”, “almoada” o “ará”, todo seguiría sonando igual, pero por escrito nos sentiríamos muy raros. “hola” y “ola” son dos claros ejemplos de que no podemos prescindir de la hache para escribir.

Se denigra al lenguaje cuando intentamos que las cosas sean como no son. Ya de por si tener un ministerio de Igualdad es cuanto menos estúpido y no vale para nada, pero que se intente cambiar el lenguaje porque esta señora es incapaz de reaccionar es absurdo. El gobierno de Zapatero se sigue cubriendo de gloria. Si no es capaz de dirigir una crisis, esto tampoco es capaz de hacerlo, claramente.

No es que el lenguaje no tenga que cambiar ni pueda hacerlo, obviamente. Pero señora, tranquilícese un poco, leñe, que su feminismo mal entendido y exacerbado nos está causando un dolor de cabeza innecesario sólo porque no sabe corregirse a si misma. Y está claro que los demás de su rrededor tampoco saben hacerlo.

Italia desmadrada

No sé a ustedes, pero mi lo que está pasando en Italia me flipa sobremanera. Un país donde se han inventado gran parte de los sistemas jurídicos y políticos modernos y contemporaneos, donde existe una democracia rara, pero consolidada, y además con un sistema de valores en buena parte parecido al nuestro, y que sean capaces de apoyar semejantes salvajadas como las que se están realizando contra ciudadanos europeos. Esto es como mínimo inaudito. Y luego tienen las santas narices de criticarnos a nosotros porque les damos lecciones de democracia e igualdad de derechos. ¡Y encima hay que disculparse! O nuestro gobierno está formado por calzonazos redomados o alguien es idiota y no me doy cuenta. Esta vez estoy totalmente con Fernández de la Vega: lo que se está haciendo allí es casi un genocidio, y es casi porque no han asesinado a nadie, pero es una caza al hombre que no puede permitirse en el mundo en que vivimos, en la Unión Europea y en el mundo civilizado. Mal por Berlusconi, Bossi y toda su calaña. Malos, malos.

Con noticias como esta cada día entiendo menos esta democracia. “El Constitucional avala que los hombres tengan más pena que las mujeres por un delito de maltrato” es lo último en discriminación positiva. El TC ha decidido confirmar la ley de violencia de género tal y como está, y se considera que cuando un hombre agrede es un delito y cuando lo hace una mujer, es una falta. Independientemente de lo que podamos pensar sobre la validez de esta afirmación, se intenta que sea más duro para los hombres que violentan a sus mujeres, novias, madres y hermanas, y para intentar que se reduzca el problema en la medida de lo posible. Pero hay algo que no huele bien en esto. Hay algo que no es correcto. Seguir leyendo »





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