Posts Tagged ‘sociedad’

Una generación perdida

Hay muchas razones para pensar que la generación a la que pertenezco (entre los 30 y 40 años) es una generación perdida. Pero nunca nos paramos a pensar en las causas subyacentes. Ya he comentado varias veces las ideas que me han ido surgiendo sobre la cuestión, pero creo que este artículo resume de forma brillante esas causas subyacentes:

La generación ‘peter pan’ está hipotecada.

La cuestión es que a medida que lo leía no podía evitar reconocerme en algunos aspectos de lo que se iba contando, y reconozco también que algunos aspectos me avergüenzan. Pero tampoco pude evitar ver como muchos de los que conozco se reflejan casi clavados en todas o la mayoría de las ideas que se indican. A pesar de que he intentado de muchas formas diferentes salirme de esas reglas de grupo, es inevitable sentirse identificado al menos con algunas de ellas.

Y el problema fundamental es que esto termina con la conclusión de que, efectivamente, estamos hipotecados. Hay otras muchas cosas en este mundo que nos han hipotecado: el estado del mundo, en general, nos está llevando a una debacle social importante. Y lo más cuestionable de todo es que hemos sido nosotros, esta generación, la que lo ha permitido. Estamos más preocupados por nuestro onanismo mental que en la realidad en si misma. Es más, es la realidad lo que nos empuja a querer evadirnos cada vez más hasta intentar hacerla desaparecer, aunque sea sólo en nuestra cabeza. El mundo sigue estando así, aunque no nos guste nada.

Tope pesimista, ¿no? Pues sí. Y siguiendo la lógica, no sabemos como salir de esta vorágine. Estamos tan subsumidos en nuestra paja mental eterna que ya nos hemos sentado cómodamente para ver pasar la vida sin más. No tenemos donde sujetarnos. Lo que había antes se nos antoja tan asqueroso que no podemos seguirlo, pero al mismo tiempo somos incapaces de crear nuestros propios valores que afiancen una nueva sociedad. Aceptamos los que nos imponen. ¿Qué salida tiene esto? Entiendo las posibilidades, pero también veo que poca gente querrá aplicar las soluciones que den lugar al revulsivo que solucione el problema principal. Por lo menos espero que los que lean esto piensen un poco en ello y sirva para que, de forma individual, cada uno pueda aplicar paliativos a su propia situación. Pero que cosas digo…

Anuncios

Cambiar EL sistema

Hace unos días comentábamos en este post la necesidad de cambiar el sistema. Sí, diréis casi todos, vaya ideas tiene este, como para hacerlo de hoy para mañana. Cambiar el sistema, nada menos. No, obviamente no estoy tan trastornado como para pensar semejante cosa, que no se asuste nadie. Pero lo que resulta cada día más evidente es que fallan tantas cosas hoy por hoy que no puede mantenerse algo como esto durante mucho tiempo. Y hablo de muchas cosas diferentes, pero en lo que me gustaría concentrarme en todo caso es en la política.

Como ya hemos dicho aquí muchas veces, no vivimos en una democracia real. Es más, nos han quitado las ganas de vivir en ella. La población vive en una auto-complacencia tan plena y tan raquítica a la vez que no presta atención a algo que tan duramente ha sido de conseguir: la libertad de decidir nuestros destinos. Pero decidir nuestro destino no consiste sólo en lo que vamos a comer o donde vamos a ir de vacaciones, sino también son nuestros derechos civiles, que nos han ido quitando poco a poco sin darnos cuenta (la mayoría).

Uno de esos derechos es la capacidad de decidir el futuro del lugar donde vivimos, ya sea nuestra localidad, provincia, región o país. Nos hacen creer que cada cuatro años decidimos como queremos las cosas, pero cada día más la gente se da cuenta de que no es así, que no decidimos nada, que sólo votamos a unos señores por lo bien que nos caen y que luego ellos hacen lo que les da la gana. Esto está consiguiendo que la desgana y el desanimo campen a sus anchas en nuestro panorama político y social.

Y no sé ustedes, pero el que firma está hasta los guichis de todo ya. Son nuestras vidas lo que nos jugamos, aunque no nos demos cuenta de ello. Cada decisión que toma un político, por el motivo o interés que sea, nos afecta tanto como la comida que comemos o el aire que respiramos. Pero bien se han encargado ellos de que no le demos importancia, haciendo nuestras vidas cada día más lamentables. Y pienso yo que en algún momento hay que demostrarles que las cosas no funcionan así.

Debemos realizar un ejercicio de democracia real, popular, participativa y universal, donde realmente decidamos por las cosas que nos incumben, que importan para nuestro desarrollo y del lugar donde vivimos. Porque si dejamos que nos sigan quitando poder y derechos, vamos a terminar en una sociedad donde seremos esclavos de los intereses de los más poderosos. De hecho ya nos estamos encaminando a esa sociedad “perfecta para ellos”, y que nos dejará maltrechos y sin los triunfos adquiridos a lo largo de los siglos XIX y XX. Es por esto que necesitamos, sin duda alguna, manifestar que seguimos teniendo esa capacidad de decisión, y que estamos dispuestos a manifestarla, les parezca bien o mal. Tal vez no podamos decidir nada, pero al menos les haremos llegar el mensaje de que nos somos idiotas (en el más puro sentido político griego de la expresión), de que somos suficientemente maduros para tomar las decisiones del país y que podemos lograrlo.

Para ello, estamos montando (todavía de forma incipiente) una plataforma online de democracia directa, donde podremos decidir sobre los asuntos importantes que nos incumben a todos. Un lugar donde podamos realmente “hablar” sobre política y tomar decisiones sobre nuestro futuro. Claro que no será vinculante, pero dirá a los señores que dirigen nuestros destinos (porque insisto, no somos nosotros) que estamos dispuestos a hablar alto y claro, ya que ellos no nos quieren oír. No se trata de dar simplemente una opinión (que se podrá), sino decidir por uno mismo la dirección que se quiere seguir en cualquier tema relevante de nuestra sociedad.

Por ello hago un llamamiento a aquellos que puedan estar interesados para que dejéis un mensaje en este post. También podéis escribirme a lainmlh ARROBA gmail PUNTO com para poneros en contacto directo, y os indicaré los pasos que estamos dando para que en el caso de que esteis interesados, podáis uniros al proyecto.

A ver, sé que la gente no está por la labor de participar, esa es una de las consecuencias del mundo que nos están legando nuestros líderes, pero si por asomo queréis realmente aportar un granito de arena en que la cosa cambie, os pido que os pongáis en contacto y colaboréis. El proyecto será abierto (software libre) y totalmente transparente, como no puede ser de otra forma. Os esperamos, con vuestras ideas y colaboraciones, para poder desarrollar un proyecto ambicioso como es este. Tal vez consigamos un poquito de fuerza, por lo menos para que sepan que no vamos a rendirnos sin oponer resistencia.

Público.es – Los jóvenes ya no quieren hacer ciencia.

Este artículo de Público (vía Barrapunto) trasluce un hecho concomitante en nuestros días al espíritu de nuestro tiempo: la ciencia, como otras tantas cosas importantes en nuestra vida, ya no interesa tanto como antes. En general, se ha degradado en interés por la mayoría de las cosas importantes, y esta es una de ellas.

La ciencia es el soporte en el que se basa nuestra sociedad. Sin ella, viviríamos aún en la edad media. No tendríamos absolutamente nada de lo que tenemos hoy en día, y mientras que para algunos eso sería delicioso (luditas), para los demás sería un suplicio inaguantable. Las ingenierías convierten la ciencia en realidad tangible (tecnología), pero sin ella no podrían hacer absolutamente nada. Sin embargo, se prefieren las ingenierías a las ciencias puras, se prefiere el éxito inmediato que dan las tecnologías al duro estudio y la investigación. Y los que salen, prefieren irse fuera porque aquí no hay futuro para los investigadores. Las causas son muchas y diversas, pero sobre todo tiene que ver con esta cultura de lo inmediato y lo superfluo en la que vivimos.

La economía también es un factor importante. La gente no quiere dedicar años y años de su vida para luego terminar cobrando lo justo (el famoso mileurismo), si es que llega. Y lo entiendo, ya que la ciencia está tremendamente devaluada en la sociedad española, y más que la ciencia, lo que entendemos por ciencia. También se habla de que al parecer, ha aumentado el interés por los másteres. Eso viene a reafirmar lo que decía antes sobre las ingenierías.

Ya lo dice la máxima: “todo lo que sube tiene que bajar”. Pero en este caso, no hace más que bajar todo el tiempo, y parece que no toca fondo. Tocará fondo cuando necesitemos, como necesitamos más, investigadores que creen cosas nuevas para poder competir con el resto del mundo, y no podamos porque no hay y los que hay se hayan ido fuera. Este es el mundo que nos están dejando los Aznares y los ZPs.

Leyendo un excelente libro de Manuel Pimentel, Manual del Editor, habla más o menos a menudo de que estamos en una “sociedad del conocimiento”, y que le parece paradójico que estando en una sociedad del conocimiento se compren cada vez menos libros (en mi caso es al revés, compro más que hace unos años). Creo que el señor Pimentel, que como político tuvo todos mis respetos como diputado y ministro (el único que plantó cara a Aznar, y le salió caro), erra en un hecho claro: no estamos en una sociedad del conocimiento, sino de la información o, si se quiere, de la comunicación global. Voy a intentar explicar porqué.

Cuando hablamos de conocimiento hablamos de sabiduría, memoria, sapiencia, etc… Ahora mismo, no hay nada de eso en nuestra sociedad. Partiendo de los chavales y terminando en los mayores, nuestra sociedad lo único que hace es transmitir información, pero no la procesa, no la subsume en el inconsciente colectivo y por lo tanto esa información queda simplemente ahí, anclada en páginas web y, en el peor de los casos, en conversaciones de chat totalmente intranscendentales. La gente no aprende, sólo se comunica, y eso lleva a que el conocimiento no es realmente apreciado en una sociedad como la nuestra. Simplemente pasa por delante nuestro, sin más relevancia que la que ocasionalmente alguien le da en un momento dado. Vivimos en una sociedad de la comunicación, de la transmisión de la información, nada más.

Pero esa información no es procesada, sólo es acumulada en millones de discos duros a la espera de que alguien le saque partido. La gente no tiene interés por saber más, por conocer cosas que desconoce, por descubrir nuevos horizontes en sus vidas más allá de descubrir algún nuevo deporte de riesgo. Para la mayoría de la gente, lo más interesante es saber que va a pasar con Pipi Estrada (tal vez os sorprenda no saber quien es, pero no deberíais sorprenderos, es un don nadie) o con Norma Duval (que si es alguien, muy a nuestro pesar). Nuestra ansia general de conocimiento se reduce, pues, de forma alarmante, al consumo de pequeños paquetes ineptos de información, que no sólo no aportan nada a nuestra vida sino que además nos los meten con calzador queramos o no de cualquiera de las maneras. Estamos saturados de información, sí, pero de información estúpida que no significa nada. Un ejemplo es, sin ir más lejos, el creciente y extraño interés de los medios españoles por el lugar donde pasa las vacaciones Obama. Digo yo, que ni sabía que ZP veraneaba en Lanzarote, y me voy a preocupar por si Obama se va a Martha’s Vineyard (eso sí, el lugar debe ser cojonudo, según sé). En fin, que digo que al menos los que si leemos debemos mantener alto el pabellón y al menos recomendar leer. Yo recomiendo que leais al señor Pimentel, mente preclara de la realidad española, así como El gen egoísta, del no menos inefable Richard Dawkins. Dos buenas razones para quedarse en casa con el aire acondicionado en vez de pasar estos calores inmundos, y eso sí, con buena lectura.

La cuestión es pagar

Nos dice nuestro queridísimo José Blanco que ahora van a tener que pagar más los que más tienen. Eso está siempre bien, puesto que ya que por pitos o por flautas han conseguido más, tienen que colaborar más. A eso se le llama justicia social. Ahora bien, las razones no son tan buenas. Dice nuestro queridísimo ministro de fomento que los que más tienen, tienen que pagar más porque hay que poder pagar los 420 euros a los parados (dicho en resumido), y que hay que llenar las arcas estatales, hechas una piltrafa (dicho en extenso). Es decir, qué nos estás contando, queridísimo amigo: ¿qué estamos a dos velas? Porque esa es la impresión que estás dando a entender, amiguete.

“Hay que garantizar las políticas sociales”. Eso está muy bien, coleguita, pero el problema es que sacando algunas perras más de gente que es especialista en no pagar más que lo justito no vamos a buen puerto. Los que más tienen son los que más tienen por una razón: porque saben perfectamente, entre otras cosas, como eludir vuestros impuestos. Es decir, que lo que nos estás contando, campeón, es que vais a ejercer una presión ahora mismo inexistente y que va a seguir siendo inexistente porque vosotros mismos no cambiáis la forma proporcional y progresiva de los tipos impositivos. Pero ese es otro problema que no ha solucionado nadie nunca, así que no espero que lo hagáis vosotros.

La cuestión, lo que me hace gracia de todo este asunto, es que vengan ahora con este globo sonda que sólo puede tener dos lecturas: o bien es un brindis al sol, para que parezca que van a ser aún más guays con los que no han tenido tanta suerte socialmente hablando, o bien que efectivamente el gobierno se está quedando sin perras, y va a tener que sacar de donde sea. Eso sumado a los impuestos locales abusivos que se están implantando en muchos sitios, conforman un panorama impositivo que a causa de la crisis va a ser cada día más absurdo. Desde el año pasado llevamos diciendo que España se recuperaría mucho más tarde que el resto, como se está demostrando ahora mismo, y aunque el resto de países va a tardar en recuperarse, nosotros no esperaremos salir de la recesión hasta entrado 2010 al menos. Ah, y no olvidemos esos nosecuantos miles de millones para obra pública que acaban de aprobar, lo que ayudará a que durante unos meses más el paro no suba en exceso, pero una vez más de forma totalmente artificial. Mientras no se desbloqueen las lineas de créditos e hipotecas, no saldremos del agujero nunca. Pero no se lo digais a ellos: sus amigos banqueros se molestarían.

SGAE vs Mundo real

Quería hacer una reseña a este post sobre casos prácticos de la SGAE. Ya he visto unos cuantos parecidos, pero sólo por darle publicidad al problema en si que representan las organizaciones de derechos de autor merece la pena publicar alguna vez cosas como esta.

La lacra social y cultural que suponen SGAE y demás instituciones por el estilo (privadas, no controladas de ninguna forma por el estado) son un problema que además el gobierno de Zapatero ha propiciado y madurado desde el 2004 de una forma más que visible y extensa, llevándonos a la situación actual de desbarajuste total en todos los sentidos. Para los que nos gusta la cultura (especialmente la de calidad), la presencia de estos energúmenos es doliente y crea pereza social. Están desvastando el acceso a la cultura de la mayoría de la población, y como sabemos, eso genera desigualdad e ignorancia. Una estrategia más de los neocon (sí, ZP, eres un neocon disfrazado de rojo, igual que todos los demás).

Nos están obligando a la desobediencia civil. Nos están obligando a, conscientemente, saltarnos las leyes que promulgan para proteger sus derechos económicos. Además, son unos hipócritas, puesto que estoy convencido al 100% que ellos también se descargan lo de otros, y lo comparten. Son odiosos y debemos odiarlos. Debemos excluirlos de la sociedad que queremos construir, expulsarlos y vivir sin ellos. Si no, nunca llegaremos a nada.

Una de libertad

THOMAS_JEFFERSON“cuando la gente le teme al gobierno hay tiranía, cuando el gobierno le teme a la gente, hay libertad.”

Thomas Jefferson era un pensador potente, un verdadero lumbreras de su tiempo y los posteriores tiempos sobrevenidos (si obviamos lo de sus hijos ilegítimos con una esclava, lo que a mi entender además quiere decir que desde luego no era racista). Últimamente creo que su pensamiento (radical para la época, demasiado pertinaz ahora) se puede aplicar a una buena cantidad de situaciones modernas (hace poco recordaba otra suya sobre bancos que no puede ser más aplicable a la situación de crisis financiera actual, en la que los bancos son los que realmente rigen el mundo, más que nada porque si el mundo lo rigieran los políticos realmente, con independencia de los poderes fácticos, ni siquiera hubiera ocurrido).

Obviamente en determinadas situaciones se puede ver mucho más claramente, como las aparentes democracias al estilo Chavez que desgraciadamente cada día se multiplican más en latino-américa. No son democracias reales, son democracias aparentes que disfrazan un autoritarismo sin límite real. Ahora mismo están persiguiendo a un bloguero contrario a Chavez, por esa nueva ley que ahora mismo no sé si está aprobada o no por la que no se puede hablar mal del gobierno de ninguna forma. Pero esto no es muy diferente de la Patriot Act estadounidense o la ley que no permite realizar actos antipatrióticos en Gran Bretaña (ahora se pretende aprobar una ley que prácticamente expulsará a los inmigrantes que vayan a una manifestación contra la guerra, por ejemplo). Es decir, que hay una gran cantidad de democracias de las consideradas “de verdad” que están tomando estos tintes totalmente antitéticos, y bochornosos, añado. Con la excusa del terrorismo implantada por Bush y Blair, se están haciendo las barrabasadas más increíbles hace sólo 10 años. Nos encontramos en un momento de la Historia en la que se están definiendo dos bandos claramente enfrentados: los liberales, cuya pretensión natural es la de aportar la mayor libertad posible, y los neoconservadores, que se dedican a recortar derechos en pro de una supuesta “seguridad” aportada por una mayor vigilancia, cuando mayormente sus objetivos son mucho más complejos. Yo particularmente me considero liberal y socialdemócrata. Pero que nadie se confunda con los neocon: pueden ser tanto de derechas como de izquierdas, y si no miremos a Blair y su tercera vía, que está generando situaciones en Gran Bretaña que incluso aquí en época de Aznar se podían considerar filo-fascistas.

Siguiendo con la cita de Jefferson, cuando el pueblo teme a su gobierno y no a la inversa, no podemos hablar de democracia. Ahora mismo hay muchos países donde ese temor es obvio (la lista es larguísima), pero como digo también hay muchos países donde aparentemente es al reves, y no es así. USA, Gran Bretaña, Francia, Italia, y por supuesto España, entran en esa categoría. Aunque se nos haga creer constantemente que gozamos de altos niveles de libertad, lo cierto es que nos los van recortando incesantemente, unos de forma más obvia que otros, pero nuestro nivel de libertad es cada día más escaso. En España lo notamos menos porque somos unos pachorras de narices y nuestro talante siempre ha sido de pasar de todo, pero donde si son más conscientes de sus derechos, como en los países anglosajones, la queja y la bulla es más patente, lo que a su vez hace más visible la corrosión de esos derechos por parte de los gobiernos. Nuestros gobiernos no temen al pueblo. Lo manejan a voluntad. Nuestras democracias han mermado tanto nuestras facultades sociales que no vemos lo mal que estamos. Nuestros gobiernos se han convertido en “coleguitas” que dicen hacer todo por nuestro bien (al más puro estilo “despotismo ilustrado”), pero sin contar absolutamente con nosotros para nada. Vivimos una crisis democrática encubierta desde hace años, no sólo en España, sino prácticamente en todas las democracias “avanzadas”. Bajo el velo de los políticamente correcto, nuestros dirigentes nos dan “pan y toros” con un estilo tan poco fino que desgraciadamente es del gusto del personal.

Pero a la gente no le entra. El personal sólo quiere tirar para adelante, salir del atolladero, y que le dejen en paz. Como nos proporcionan lo imprescindible para pensar que estamos bien, no le damos más vueltas. No se genera controversia social. No somos como los ingleses, que a la mínima que les quieren joder la manta se levantan (veáse también los franceses). Los estadounidenses y nosotros somos muy pachorras y nos cuelan las cosas sin rechistar como unos campeones. Así nos va. No importa cuanto nos puteen: siguen adelante sin ataduras, sin complejos.

Que tenga que venir a recordarnos un señor que murió hace 200 años algo tan básico, sinceramente me retuerce el espíritu, si es que eso existe…

Recientemente hablábamos de la joven que se suicidó por culpa de un “amigo” de Internet. Lo cierto es que independientemente de casos como este, hay personas que tienen una necesidad de Internet que roza el absurdo, y en ocasiones, la adicción.

La mayoría de las personas usa Internet para leer el correo, buscar alguna información, chatear y poco más. Muchos lo usan para jugar online con personas de todo el mundo. Gente como yo lo usamos para trabajar, para contactar con nuestros clientes y desarrollar nuestros productos. También lo usamos para hacer blogs, ya lo sé, lo iba a decir… Pero nos encontramos con casos en los que, por razones muy diversas y generalmente de tipo psicológico, requieren de tener Internet a toda costa para cubrir casi todas las parcelas de su vida. Hay gente que se hace la compra por Internet, que se compra incluso la ropa, que se prepara los viajes exclusivamente por la Red y que incluso las denuncias las pone vía teclado. Estas personas tienen un serio problema y, a pesar de lo que ellas mismas puedan pensar, el problema es suyo, no de Internet. Seguir leyendo »

Asumiendo el crimen

Natascha KampuschQuiero hacer referencia a este extenso artículo del blog compañero del WordPress Sin Futuro y Sin Un Duro, para hablar de la cuestión. No quiero ponerme a contar detalles como todo el mundo, ni quiero ayudar a una controversia que de por si es bien conocida por todos. Que este señor es un enfermo mental no hay que explicarlo, pero si hay que intentar comprender otras cuestiones que me parecen, cuanto menos, tan importantes o mas como el caso en si mismo. Seguir leyendo »





A %d blogueros les gusta esto: