Valor seguro

Me he sorprendido esta mañana, mientras desayunaba, viendo los anuncios en medio del informativo (ya nada se libra de la tenebrosa mano comercial), y me han llamado la atención unos anuncios en concreto bastante curiosos. Aparentemente eran los típicos anuncios de una serie de conocidas marcas comerciales, de productos dispares (desde cosméticos hasta alimentación), pero que terminaban todos igual, con una coletilla hablando de que esos productos son “valor seguro” y de que debías comprarlos por eso mismo. Entonces me asaltó la duda: ¿seré yo, cómo consumidor, un incompetente y un idiota por no comprar “valores seguros”? Es más, ¿desde cuándo un producto de mercado es un “valor seguro”, como si de una acción bursatil se tratase (y más con los tiempos que corren…)? Estas preguntas me dejaron perplejo a la vez que confundido, pero… ¡Ah, amigos! Es que la cosa es más complicada.

No sé si se habrán dado cuenta de la estrategia de acoso y derribo que están sufriendo las “marcas blancas” (productos que por supuesto tienen marca, pero que no es comercial, ya que no se anuncia) no sólo por parte de los principales afectados (las marcas comerciales) sino de las casas de publicidad (indirectamente afectados) y los medios de comunicación (incomprensiblemente afectados). La marca blanca ofrece, en la mayoría de las ocasiones, un producto básicamente igual que el comercial, de parecida o igual calidad, pero a mucho menor precio muchas veces. Un ejemplo en el que me he fijado especialmente son los yogures, llegando a un 150% más de coste en los comerciales que en las marcas blancas, para obtener básicamente lo mismo. Sí, lo reconozco: soy consumidor compulsivo de marcas blancas. Con ellas he llegado a reducir a la mitad mi bolsa de la compra, comprando exactamente los mismos productos y en ocasiones hasta algunos más, cada vez que voy al hiper. Y no me arrepiento en absoluto. Cualquiera que quiera ahorrar o que como mínimo sea consciente del valor del dinero, comprará marca blanca. Pero resulta que no, que somos unos inconscientes por no comprar marcas comerciales. Se han llegado a decir auténticas barbaridades como que por comprar marcas blancas estabamos mandando al paro a un montón de gente… Claro, ¿y los de las marcas blancas? ¿No tienen derecho a trabajar? Es como si yo, humilde programador, no tuviera derecho a la existencia porque exista Price Waterhouse-Coopers, o cualquier otra consultora que se dedique a hacer software. ¿Pero hasta que punto de estupidez tienen que llegar por sacarnos los cuartos?

Me he sentido fráncamente insultado ante estos anuncios. Hasta pensaba comprar unas Pringles (por primera vez en mi vida) hasta que he visto que llevaban el distintivo ese. Esto no ha hecho más que reafirmarme en mi política económica de ahorrar comprando aquello que me ofrece una relación calidad-precio adecuada. Miren, por distintas causas conozco a gente que compra y vende productos a la industria lactea entre otras y es de común conocimiento que la mayoría de esas industrias (si no todas) producen productos de marca blanca para dar salida a los excedentes que tienen, o simplemente para vender más. Eso de “XXX no fabrica para otras marcas” es una falsedad tan grande como ellos mismos, ya que no es algo sólo de la alimentación, si no que es muy habitual en prácticamente todos los mercados (en informática lo sabemos bien, pero lo mismo puede decirse del automovilismo, la construcción, el transporte, etc…). Que nos quieran vender que son únicos, vale, pero que no nos traten de idiotas.

En los tiempos que corren, es hasta inmoral que se le diga a la gente que compre más caro, a sabiendas de que muchos ni siquiera se pueden pagar la casa. Las marcas blancas existen porque los productores comerciales abusan del consumidor sólo por ser una marca conocida. Por nosotros y por nuestros bolsillos tenemos que decirles que no, que ya basta. Y la mejor manera es no comprándoles, cosa que ya están empezando a comprender y por eso están tan acojonados. Como dicen por ahí: “feliz compra”.

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  1. Fijate que hay otra coletilla ultimamente que es “garantizado” … lo que sea + garantizado

    • Sí, todo lo que sea para reforzar la imagen del producto y la marca, pero da igual: la gente, cuando anda achuchada, tiene en poca estima lo que dice fulano o la marca Panoli, mira su bolsillo, que es el que tiene que satisfacerse primariamente. Todos estos esfuerzos hoy por hoy son en saco roto. Las marcas tienen que aguantar el tirón de la crisis, que va para un rato, y después pueden desplegar sus iniciativas. Pero gastar el dinero en publicidad ahora mismo es de género tonto, porque no van a conseguir un resultado generalizado. Lo que están haciendo (se supone) es bajar los precios, pero yo aún no he visto bajada alguna en la compra.

  2. Alfonso Marti

    He leído recientemente un articulo en donde se habla sobre los trabajadores de marcas blancas. Y viene a decir que hay subsectores, en donde la diferencia en el salario por hora alcanza el 74,16% en el lácteo, el 71,31% en el cárnico y el 40,53% en el de cervezas. Se refiere a la diferencia entre los trabajadores de marcas blancas y los de marcas tradicionales.

    http://www.20minutos.es/noticia/487500/0/informe/marcas/blancas/

    • Te voy a ser sincero: dada la fama que tiene ese “periódico”, esto me suena a artículo orientado desde las grandes firmas. Todo malo hablando de marcas blancas, claro. Me suena a ataque desmesurado para crear mala fama. De eso ya hemos visto mucho.






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